Roma, 16 de octubre de 2002 -- En 150 países del mundo se ha celebrado el Día Mundial de la Alimentación con seminarios, conferencias, concursos y campañas de sensibilización dedicadas al tema "Agua: fuente de seguridad alimentaria".

El Día Mundial de la Alimentación, que conmemora el aniversario de la fundación de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), el 16 de octubre de 1945, tiene como objetivo sensibilizar a la opinión pública sobre el papel esencial del agua para conseguir una producción sostenible de alimentos que permita satisfacer las necesidades de una población cada vez mayor.

Durante la ceremonia oficial que tuvo lugar en la sede de la FAO en Roma, el Director General de la organización y el Presidente de Venezuela, Hugo Chávez, invitado de honor de este año y principal orador, pusieron el acento sobre el papel fundamental del agua para la seguridad alimentaria.

Jacques Diouf dijo que "sólo una buena gestión de los recursos hídricos nos permitirá producir los alimentos que hacen falta para alimentar a una población que se prevé que alcanzará los 8000 millones de personas en el plazo de 30 años".

"La combinación de los dramáticos efectos de la pobreza, la creciente demanda de alimentos y la insuficiente disponibilidad de agua, por consiguiente, constituye un grave obstáculo para la seguridad alimentaria mundial y el acceso universal al agua potable", señaló Diouf.

El Director General de la FAO pidió a todos los presentes que aseguren el acceso al agua y la seguridad alimentaria, sin producir daños al medioambiente. "Debemos producir más utilizando menos agua, a fin de no agotarla y permitir también los usos domésticos e industriales".

Insistiendo sobre la necesidad de evitar prácticas de riego no sostenibles, Diouf declaró:
"La agricultura de regadío es como mínimo el doble de productiva que la agricultura de secano y durante los próximos 30 años, cerca del 70 por ciento de la producción adicional de alimentos en los países en desarrollo debería proceder de tierras de regadío".

En su discurso, el Presidente Chávez condenó lo que el mismo llamó "el capitalismo salvaje y la inmoralidad", diciendo que "el modelo económico impuesto al mundo es la causa de la pobreza, del hambre y de la contaminación del agua". Chávez se lamentó de "la falta de presupuestos ético" y del hecho que "los países ricos imponen normas y reglas a los países pobres", manteniendo las subvenciones a los agricultores de los países industrializados. "La justicia es el único camino", añadió Chávez.

Por lo que se refiere a los resultados de la Cumbre de Johannesburgo sobre el desarrollo sostenible y de otras importantes conferencias mundiales, el Presidente de Venezuela dijo: "Estamos lejos de los objetivos que nos habíamos fijado. Si nos limitamos a pronunciar discursos y a redactar documentos, entonces es que no tenemos conciencia de la realidad de las cosas".

Asimismo, el Presidente mencionó su propósito de crear un Fondo Humanitario Internacional para aliviar el peso de la deuda externa de los países en desarrollo y de destinar suficientes fondos a programas de desarrollo para la producción alimentaria y la de gestión de aguas.

En la ceremonia intervinieron también el Ministro de las Políticas Agrícolas y Forestales del gobierno italiano, Gianni Alemanno y Monseñor Renato Volante, Observador Permanente de la Santa Sede ante la FAO, quien leyó un mensaje de Su Santidad, el Papa Juan Pablo II.

El Ministro italiano Alemanno solicitó que se lleven a cabo estrategias nacionales e internacionales para conseguir una mayor utilización del agua en la agricultura. Puso el acento sobre el hecho que el mundo necesita de "valores éticos" para solucionar el problema global del hambre, de la pobreza y de la escasez de agua. Añadió también que en este periodo histórico donde los vientos de guerra soplan de nuevo, sólo un diálogo entre el Norte y el Sur puede contribuira encontrar soluciones.

En su mensaje, el Papa expresó el deseo de "una mayor cooperación para proteger las fuentes de agua de la polución, de un uso no adecuado y de una explotación guiada por el mero beneficio".

Durante la ceremonia, el Director General presentó los nuevos Embajadores de la FAO: la campeona olímpica Debbie Ferguson (Bahamas), la celebre cantante Americana Dionne Warwick, el artista italiano Massimo Ranieri, el equipo de fútbol italiano creado para causas humanitarias "Associazione Nazionale Italiana Cantanti", representado por Enzo Ghinazzi, y en fin, el futbolista italiano Roberto Baggio.

Personalidades conocidas del mundo del cine, del teatro, de la música y de la ciencia, así como del deporte, de la política y de las artes han sido nombradas Embajadores de la FAO en los últimos años. Entre ellos, la ganadora del premio Nobel Rita Levi Montalcini, las actrices Gina Lollobrigida y Gong Li, los cantantes Magida Al Roumi, Dee Dee Bridgewater, Al Bano Carrisi, Gilberto Gil, Mory Kanté, Miriam Makeba y Youssou N'Dour.

Desde 1999, los Embajadores de la FAO contribuyen a la lucha de la FAO contra el hambre.