Roma, 21 de octubre de 2002 -- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha vuelto a hacer un llamamiento a la comunidad internacional en favor de un apoyo financiero directo a las poblaciones de África austral y de Afganistán, afectadas por una dramática escasez alimentaria.

El llamamiento ha sido lanzado durante una reunión entre los responsables de la FAO y los representantes de los países donantes, reunidos en la sede de la organización. De vuelta de una reciente visita en Afganistán y África Austral, Anne Bauer, Directora del Programa de Emergencias y de Rehabilitación de la FAO, y Henri Carsalade, Subdirector General de la FAO, responsable del Departamento de Cooperación Técnica, han dado testimonios de la trágica situación que soportan estas regiones del planeta, y han presentado los programas en curso y los que se pondrán en marcha para atender a las poblaciones afectadas.

En África Austral, afectada por la sequía, más de 14 millones de personas necesitan urgentemente una ayuda alimentaria. La situación es particularmente dramática en Zimbabwe, donde más de la mitad de la población sufre escasez de alimentos con el riesgo de agravamiento de la situación el próximo invierno, dados los pronósticos pesimistas por lo que se refiere a las futuras cosechas.

Para el conjunto de países afectados por la escasez alimentaria en África austral, la FAO ha recibido apenas un 34% de los recursos solicitados el pasado agosto. «Esto limita considerablemente nuestra capacidad de acción », ha declarado un experto de la FAO.

En Afganistán, siete millones y medio de personas dependen todavía de la ayuda alimentaria. « Hay mucho por hacer tras décadas de guerra y desolación », ha reconocido el experto de la FAO. En las tareas de reconstrucción, la organización trabaja en el terreno en colaboración con las autoridades nacionales, otras agencias especializadas y organizaciones no gubernamentales. El Programa de Emergencia de la FAO se articula en torno a tres ejes: apoyo a la reorganización de las administraciones públicas; seguimiento de la ayuda humanitaria y mejora de las condiciones de vida de los hogares.

La FAO ejecuta en Afganistán 22 proyectos de ayuda de emergencia y cinco de desarrollo a medio plazo, con un coste total de 29 millones de dólares. Están en preparación otros diez proyectos a corto y medio plazo por un coste total de 24 millones de dólares.

En total, la FAO ha recibido o recibirá en los próximos meses contribuciones de los países donantes por un valor de 53 millones de dólares para la reconstrucción de Afganistán. Sin embargo, el costo de la rehabilitación del sector agrícola afgano se estima en 202 millones de dólares, según ha dicho Anne Bauer, quien ha insistido en la necesidad de ayudar a los 2,2 millones de afganos que han regresado a su país tras el cese de las hostilidades, cuya alimentación es prioritaria.

« Es importante ayudar a los hogares, ha dicho la Sra. Bauer, y en especial a las mujeres rurales, a poner en marcha las actividades agrícolas que les puedan proporcionar ingresos». En su reciente misión en Afganistán, la Sra. Bauer ha encontrado un gran número de agricultores desempleados y sin recursos, que habían concebido esperanzas al saber que la FAO se disponía a ayudarles a retomar actividades agrícolas remunerativas, sobre todo la cría de aves de corral.