ROMA, 28 de octubre de 2002 -- El
efecto de los derechos de propiedad intelectual sobre el acceso
a los recursos genéticos, los organismos genéticamente
modificados (OGMs) y su relación con el ambiente, la producción
y comercialización de semillas estériles en su segunda
generación, y el posible trasvase de genes procedentes de los
OGMs a las variedades tradicionales de los agricultores en los
centros de origen han sido algunos de los asuntos discutidos en
una reunión celebrada recientemente en el seno de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO), en su sede en Roma.
En dicho encuentro, la Novena Reunión Ordinaria de la
Comisión de Recursos Genéticos para la Alimentación y la
Agricultura (CRGAA), celebrada entre los días 14 y 18 de
octubre, se abordaron cuestiones relativas a la biodiversidad,
la biotecnología y la ética y sus relaciones recíprocas, y se
discutió sobre la oportunidad de desarrollar códigos de conducta
sobre biotecnologías y sobre recolección y transferencia de
germoplasma vegetal.
La CRGAA analizó el
estado de las más de medio millón de colecciones de recursos
fitogenéticos mantenidas por los Centros Internacionales de
Investigación Agrícola (CIIA) del Grupo Consultivo sobre
Investigación Agrícola Internacional (GCIAI) y los posibles
abusos cometidos al aplicar sistemas de patente cuyos resultados
podrían no están en conformidad con los acuerdos entre la FAO y
dichos centros de investigación.
En
concreto, se informó a la Comisión del proceso de litigio en
curso del Centro Internacional de Agricultura Tropical (CIAT)
para revocar la patente norteamericana del "frijol
Enola", ya que ésta podría restringir el uso en el
fitomejoramiento de los materiales incluidos en la red
internacional establecida por los acuerdos con la FAO. La
Comisión expresó su preocupación por que tal otorgamiento
inapropiado de derechos de propiedad intelectual podría
comprometer la confianza del público en las colecciones
mantenidas por los centros en la red internacional y pidió al
Director General de la FAO que señalara el asunto a la atención
de la Asamblea General de las Naciones Unidas, la Organización
Mundial del Comercio y la Organización Mundial de la Propiedad
Intelectual.
Asimismo, la CRGAA apoyó el
desarrollo del Fondo Mundial para la Conservación, una
iniciativa internacional de la FAO y del GCIAI para financiar la
conservación de las colecciones de recursos fitogenéticos para
la seguridad alimentaria ex situ, mantenidas por los países y
los CIIAs. Para llevar adelante esta iniciativa, presentada en
la reciente Cumbre de Desarrollo Sostenible, se estimó que
harían falta unos 260 millones de dólares iniciales. El Fondo
Mundial para la Conservación funcionaría en el marco del Tratado
Internacional Fitogenéticos para la Alimentación y la
Agricultura y constituiría un elemento esencial de su estrategia
de financiación.
Los países miembros de la
FAO pidieron a la CRGAA un estudio en profundidad sobre posibles
medidas de bioseguridad para la salud y el ambiente para
considerar la eventual inclusión de estas cuestiones en el
borrador de código de conducta sobre biotecnologías. Se
reconoció que los países y los agricultores más pobres aún no se
habían beneficiado de las nuevas biotecnologías y se insistió en
la necesidad de potenciar los aspectos positivos de estas
tecnologías y de reducir los posibles efectos negativos en el
ámbito de los recursos genéticos para la agricultura y la
alimentación.
En la reunión se analizó
también el sistema mundial de recursos genéticos vegetales o
fitogenéticos, el desarrollo de una estrategia mundial para los
recursos genéticos de animales de granja, además de las
actividades de la FAO sobre agrobiodiversidad y biotecnologías,
bioseguridad y ética, y agricultura orgánica y comercio.
Como resultado de estos debates se decidió
desarrollar, durante los próximos tres años, el primer informe
sobre el Estado mundial de los recursosgenéticos de animales de
granja. También se consideró la oportunidad de convocar una
conferencia técnica internacional sobre recursos genéticos
animales y se escucharon opiniones sobre los pros y contra de
elaborar un tratado internacional sobre recursos genéticos
animales, similar al recientemente aprobado sobre recursos
fitogenéticos para la agricultura y la alimentación.
En lo relativo al sistema mundial de recursos
genéticos vegetales, la CRGAA discutió el desarrollo de los
distintos componentes de dicho sistema: el sistema de
información y alerta rápida, las redes para facilitar el
intercambio de recursos y tecnología, la publicación del segundo
informe sobre la Situación mundial de los recursos genéticos
vegetales y el estado de implementación del Plan de acción
mundial desarrollado a partir de la 4ª Conferencia Mundial sobre
Recursos Fitogenéticos, celebrada en Leipzig, a finales de los
90.
También, entre los días 8 y 11 de
octubre, tuvo lugar en la sede de la FAO en Roma, la Primera
Reunión del Comité Interino del Tratado Internacional sobre los
Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura. Se
trata de un primer paso adelante hacia la entrada en vigor de
este acuerdo internacional aprobado el pasado noviembre.
El Tratado tiene como objetivo la
conservación de los recursos genéticos, su utilización
sostenible y la distribución justa y equitativa de los
beneficios derivados de su uso, incluidos los beneficios
monetarios generados en su uso comercial. Este acuerdo
internacional será jurídicamente vinculante cuando lo ratifiquen
al menos 40 Estados. Hasta la fecha, lo han firmado 65 Estados
Miembros, además de la Comisión Europea, y 8 de ellos también lo
han ratificado, aceptado o aprobado .
La
CRGAA actúa como Comité Interino del Tratado, tal y como se
prevé en el texto del Tratado, hasta que este acuerdo
internacional entre en vigor y se constituya el Órgano Rector.
Durante esta primera reunión se discutieron, entre otras,
cuestiones relativas al desarrollo de los acuerdos de
transferencia del material genético que tienen que ver tanto con
el acceso a este material como con la distribución de beneficios
derivados de su uso. A este respectó se decidió crear un grupo
de expertos que se reunirá nuevamente el año próximo.










