ROMA, 6 de noviembre de 2002 - Los Estados Unidos de América están entre los 78 países que han firmado el Tratado Internacional sobre Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura.

Este Tratado fue adoptado hace exactamente un año, en el marco de la 31ª Conferencia de la FAO, con los votos favorables de 116 países y dos abstenciones, las de Japón y Estados Unidos. A partir de ese momento ha comenzado el proceso de firma y posterior ratificación en cada país, de acuerdo con las respectivas legislaciones nacionales. El proceso inicial de firma del Tratado, un año desde su aprobación el 3 de noviembre de 2001, finalizó el pasado viernes. A partir de ese momento, los países interesados podrán adherir al Tratado sin necesidad de firma previa.

Una de las firmas más significativas en este Tratado era la de los Estados Unidos, dada su abstención durante la aprobación del mismo. Esta se produjo el pasado viernes, momentos antes de que expirase el plazo de adhesión. "Soy consciente de que ésta firma puede parecer contradictoria con la posición que tomó mi país hace apenas un año" declaró durante la ceremonia de la firma el Representante Permanente de los Estados Unidos ante la FAO y Embajador Extraordinario y Plenipotenciario de los EEUU en Italia, Sr. Tony P. Hall, "pero quiero decirles hoy que mi país ha entendido el profundo valor de este Tratado y por ello estamos muy contentos de firmarlo", declaró.

El Tratado tiene como objetivo la conservación de los recursos fitogenéticos, su utilización sostenible y la distribución justa y equitativa de los beneficios derivados de su uso, incluidos los beneficios monetarios generados en su uso comercial. Incluye, además, el reconocimiento de los Derechos de los Agricultores y establece un sistema multilateral de acceso y reparto de beneficios para los principales 64 cultivos y plantas forrajeras más importantes para la seguridad alimentaria mundial.

El Tratado entrará en vigor una vez que haya sido ratificado al menos por 40 países. Estos cuarenta países conformarán su Órgano Rector, que decidirá cuestiones fundamentales tales como el nivel, la forma y las modalidades de los pagos monetarios derivados de la comercialización del material genético, un acuerdo marco para la transferencia de material de los recursos fitogenéticos cubiertos por el Tratado, los mecanismos para promover el cumplimiento del Tratado, y la estrategia de financiación.

"El ritmo rápido al que se firmó prueba que el compromiso, obtenido tras 23 años de debates y siete de negociaciones formales, ha satisfecho a países con intereses diversos hacia el objetivo de la conservación de los recursos genéticos de las plantas", ha reconocido José Esquinas-Alcázar, Secretario de la Comisión de Recursos Fitogenéticos para la Alimentación y la Agricultura (CRGAA), "estamos convencidos de que la ratificación completa será igualmente rápida".