12 de diciembre de 2002,
Roma/Kabul - Una campaña nacional de vacunación del ganado
destinada a más de 5 millones de animales de granja está en
marcha en Afganistán y culminará al final de este año, según
informa la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO).
La
FAO está también apoyando el combate contra la rabia en las
principales ciudades afganas con el fin de prevenir el contagio
de los seres humanos.
Alrededor de 10
millones de dosis de vacunas para animales han sido distribuidas
en unas 30 provincias. Vacas, ovejas, cabras y aves de corral
han sido vacunadas contra enfermedades endémicas como la peste
de los pequeños rumiantes (PPR), la disentería y toxemia, el
ántrax, la viruela ovina, la enfermedad de Newcastle
(neumoencefalitis aviar) y la enfermedad de Gumboro (bursitis
infecciosa aviar). Para ello, la FAO trabaja en estrecha
colaboración con el Ministerio de Agricultura y Ganadería y con
las organizaciones no gubernamentales.
En
el pasado, la producción de ganado ha jugado un papel
fundamental en la economía doméstica afgana y representando
hasta el 40 % de los ingresos nacionales. Sin embargo, los
últimos cuatro años de sequía han causado pérdidas importantes
de ganado debido a la falta de comida y de agua. Para los
granjeros y nómadas Kuchi, el acceso a vacunas y medicinas para
los animales es prioritario para evitar y prevenir enfermedades
que puedan acabar con sus rebaños.
Pero
muchos de estos nómadas y granjeros no pueden permitirse de
pagar el precio elevado de estas vacunas, declara Aggrey Majok,
Asesor para la Salud Animal de la FAO. "Esta es la
razón por la cual la FAO está suministrando vacunas a precios
bajos. Gracias a esta iniciativa los granjeros pagan apenas un
20 por ciento del precio total."
"Estamos promoviendo la campaña a través de
clínicas privadas, las Unidades Veterinarias de Campo (VFUs), en
los diversos distritos. Estas operan desde Kabul,
Mazar-I-Sharif, Jalalabad, Herat y Kandahar", explica
Majok.
Atención
especial a las rutas comerciales
"Uno de los nuestros principales objetivos es
evitar la difusión de enfermedades a través del ganado
procedente de países vecinos como Pakistán. Los equipos de
vigilancia afganos controlan los mayores mercados de animales en
las rutas comerciales entre Afganistán y Pakistán. El objetivo
es detectar lo antes posible los animales enfermos para prevenir
el brote de enfermedades como la peste bovina y la enfermedad de
los pequeños rumiantes. La peste bovina fue erradicada en
Afganistán en 1997 y esperamos mantenerla fuera del país con
controles severos," afirma Majok.
La FAO está también acondicionando diez clínicas
veterinarias de provincia y rehabilitando nueve laboratorios de
diagnóstico. El Ministerio de Agricultura y Ganadería afgano
recibirá un vehículo, fotocopiadoras, ordenadores, impresoras y
muebles para las oficinas. Diez aprendices del ministerio
recibirán formación informática y se impartirán cursos a 16
técnicos de laboratorio y a 18 investigadores sobre enfermedades
animales.
Control de la
rabia en las ciudades
La FAO
participa también en un programa de control de la rabia en las
mayores ciudades afganas. La rabia es una enfermedad letal para
los humanos y los animales de sangre caliente. Es endémica en
Afganistán y lo ha sido por muchos años. La enfermedad se
trasmite a través de mordeduras de perro.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) asegura que
cada mes unas 400 personas sufren mordeduras de perros
sospechosos de haber contraído el morbo de la rabia.
En el pasado muchos seres humanos han muerto a causa
de esta enfermedad en el país. Los perros domésticos siguen
controles periódicos de vacunación pero el problema son los
perros callejeros, un gran cantidad de animales que esta al
margen de cualquier control. El propósito de la campaña de la
FAO es vacunar a más de 150 000 perros.
"Estamos tratando con un fenómeno típico en
el periodo posterior a la emergencia", asegura Majok.
"En una situación de conflicto armado, muchos perros
pierden sus familias o son abandonados y como consecuencia se
convierten en perros callejeros. Se hacen más peligrosos y a
menudo muerden a la gente. Es extremamente importante para la
salud pública que controlemos esta plaga. En Kabul ya hemos
finalizado la vacuna contra la rabia. En Mazar-I-Sharif,
Kandahar y Jalalabad terminaremos a mediados de
diciembre."
La FAO está trabajando
en estrecha colaboración con la OMS y los ministerios afganos de
Agricultura y Ganadería y de Sanidad.
Estos
proyectos son financiados por Italia, Países Bajos y el Reino
Unido.
Persona de contacto
Erwin
Northoff
Oficial de Información
(+39) 06 570
53105
erwin.northoff@fao.org










