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23 de
diciembre de 2002, Roma -- ¿Alguna vez ha
comprado un producto nuevo en la sección
"internacional" de su tienda de comestibles,
para dejarlo echarse a perder en el refrigerador porque nunca
supo cómo utilizarlo? Podemos ayudarlo, con
un libro de cocina internacional que se puede consultar en Web o
en CD-ROM. En los últimos años han llegado
a los estantes de los supermercados de los países
industrializados muchos productos extranjeros. En consecuencia,
los consumidores han descubierto productos como la quinoa, el
taro, el agar-agar y la malanga, y muchos otros tienen
curiosidad de probarlos. Ahora usted puede
encontrar recetas para preparar estos productos en el libro de
cocina internacional preparado por la Red de
información de operaciones poscosecha (INPhO), en Web
o en disco digital. Recetas
tradicionales de todos los rincones del planeta
El libro de cocina [http://www.inpho.org/]
contiene más de 850 recetas de 54 países, proporcionadas por
institutos nacionales de nutrición o usuarios, a los que se les
alienta a presentar sus recetas en este sitio Web.
«Se comunican con nosotros personas que buscan alguna
receta -explica François Mazaud, creador de INPhO- o porque han
olvidado las proporciones de recetas que sabían preparar. Una
mujer me llamó de Nueva York para informarse de cómo preparar un
platillo que su madre solía cocinar en Malí. El recetario
contribuye a mantener vivas las tradiciones.»
Las recetas pueden beneficiar a todos, en
todas partes A mediados del
decenio de 1990, en Uganda un virus destruyó gran parte de la
yuca, alimento básico del país. En sustitución se introdujo la
batata, pero muchas personas no sabían cómo utilizarla. Se
estableció un proyecto de poscosecha de la FAO para incorporar
el nuevo producto en la alimentación local.
Muchos alimentos son desconocidos fuera de sus lugares
de origen, y existen muchas razones para que cambie esta
situación. Introducir alimentos de otras partes ayuda a abrir
mercados, a diversificar la alimentación, a hacer frente a las
catástrofes que interrumpen el suministro de alimentos, así como
a proteger el medio ambiente cuando el alimento principal es
escaso. «Por ejemplo -explica Mazaud-, en
Malí, las hojas del baobab se utilizan para hacer
orodjó, una salsa popular de la región de
Dogon, en la frontera con el Níger. Pero los baobab no tienen
muchas hojas, y después de cinco años de estárselas quitando
constantemente, se muere el árbol. Esperamos enseñarles a las
personas cómo preparar los mismos platillos con otros productos
y proteger así el medio ambiente.»
¿La poscosecha no es un método de
almacenamiento? Las operaciones
poscosecha abarcan la cosecha, la manipulación, el
almacenamiento, la elaboración, la fabricación de equipo y la
comercialización de los alimentos. Pero esa
definición carece del último eslabón de la cadena... asegurar
que el producto llegue a la mesa del consumidor, y que le
proporcione un alimento sabroso.
El libro de cocina recibe la mayor parte de
las 84 000 consultas mensuales que se hacen al sitio de INPhO,
pero constituye una parte pequeña del éste, que además contiene
una base de datos sobre expertos, otra de fotografías, una
biblioteca virtual y enlaces con otras instituciones
pertinentes.
Personas de contacto:
François Mazaud Funcionario superior de
Gestión Poscosecha, FAO francois.mazaud@fao.org
(+39) 06 570 53606 o
Anna Manikowska Information Officer, FAO
anna.manikowska@fao.org (+39) 06 570
55641
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