Según el Fondo Monetario Internacional (FMI) los precios de los productos agrícolas básicos se han reducido un 30% desde 1995, cuando alcanzaron su punto más alto. Los precios del café y el cacao están en su nivel más bajo de 30 años, y los precios del algodón en el nivel más bajo desde hace 17 años. Todo esto se traduce en problemas para los países en desarrollo que dependen de las exportaciones de productos agrícolas y de la importación de bienes manufacturados para alimentar a su población en crecimiento. La tendencia a la baja fue tema de una reciente consulta celebrada en la Sede de la FAO, en Roma. Se reunieron representantes del Banco Mundial, el FMI y las organizaciones internacionales del sector. Entre los oradores estuvo Robert Mundell, Premio Nobel de Economía en 1999 y profesor de Economía de la Universidad de Columbia, en los Estados Unidos. El Dr. Mundell expone algunos de sus puntos de vista sobre este tema.

¿Por qué están tan bajos los precios de los productos básicos?

Bien, primero hay que especificar al hablar de los precios de los productos básicos. ¿Cómo se miden los precios? Un precio es la relación entre dos cosas: el producto mismo - un kilo de café, por ejemplo - y lo que se paga por él. Es muy diferente si el producto se paga con otro producto o con una cesta de productos, que si se paga con dinero. Y en este caso ¿con qué divisa se paga? La falta de unidad para medir los precios crea mucha confusión y muchos problemas.

Si los precios se miden en moneda, pueden subir o bajar debido a la inflación o a la deflación. Entonces, cabe preocuparse por la estabilidad de la moneda, pero no porque suban o bajen los precios de los productos básicos, porque los demás precios (comprendidos los salarios, etc.) estarían describiendo el mismo movimiento.

Pero desde la crisis del sistema monetario internacional a principios de los años 70 las tasas de cambio han estado fluctuando, lo que puede producir un sesgo en la medición de los precios de los productos básicos. Es diferente hablar de los precios de los productos básicos en dólares o en yen o en otras monedas. De modo que cabe preguntar ¿existe en realidad un importante problema con los precios de los productos básicos? Sí existe, en la medida en que los precios en dólares de esos productos han bajado. Pero la causa principal ha sido la fuerza del dólar. Esta fuerza es gran parte del motivo porque el dólar es una creatura muy especial.

¿Por qué es especial el dólar EE UU? 

La economía de los Estados Unidos abarca el 25% de la producción mundial, y más a la actual tasa de cambio. Hasta que se instauró el euro, el dólar EE UU siempre era la moneda internacional por definición, lo que ha repercutido en forma muy especial en el funcionamiento de la economía mundial. Veamos el ciclo del dólar. Desde el decenio de 1970, cuando el sistema monetario internacional abandonó las tasas fijas de cambio, un dólar fuerte se ha traducido en precios bajos de los productos básicos. El ciclo del dólar no necesariamente produce el ciclo de los productos agrícolas. Pero quizá algunos de los factores que dan lugar al ciclo del dólar causan el ciclo de los productos agrícolas. Uno de estos factores fue el aumento de la productividad gracias a las nuevas tecnologías y a la economía de Internet.

Entonces ¿cómo piensa usted que debieran medirse los precios de los productos agrícolas, si no es con el dólar?

No sería tanto motivo de preocupación si los precios se midieran en un conjunto de las principales monedas, una combinación del dólar, el euro y el yen. Esto produciría un promedio ponderado de las tasas de interés u otras variables de esas monedas, para proporcionar una especie de valor "modelo" para ponderar comparativamente las demás monedas. He recomendado a la FAO pedir al FMI presentar los índices de los precios en Derechos Especiales de Giro (DEG), la unidad de cuenta del FMI, y en euros a la vez que en dólares. De esta manera, aunque siga habiendo fluctuaciones ya no serán tan grandes como ahora.

¿Qué significa esto para los países cuyas divisas dependen de un sólo producto?

Un típico país pequeño en desarrollo no puede controlar los precios que se pueden obtener en dólares, en euros ni en cualquier otra de las monedas principales por un producto. Esto significa que cuando fluctúan mucho los precios de los productos agrícolas en dólares, los ingresos de ese país suben o bajan y esta inestabilidad puede crear muchos problemas. Por este motivo muchos países querrían aumentar la variedad de productos que exportan. Sería muy buena idea crear un Fondo Monetario Africano, que tratara de colocar a los países más pequeños de África en condiciones de mayor equidad con los países más avanzados y ricos. África todavía no puede establecer una moneda única, como Europa, porque se necesita mucha integración política. Pero podrían establecer una zona de tasas fijas de cambio sujetas a una moneda africana ligada al euro o al dólar, o a un conjunto de euros y dólares.

¿Se trataría de una moneda actual o sería como el ecu, precursor del euro, una especie de moneda virtual?

Tendría que ser una nueva institución sustentada por un grupo de países que procedieran en conjunto, como los países del franco CFA. Trece países en África del Oeste están utilizando el franco CFA, que está ligado a la zona del euro. Lo que se ha logrado con esto es dar estabilidad a estos países y una delimitación clara para su política monetaria y para su combinación de política monetaria y política fiscal. Es importante estabilizar sus economías y las tasas de cambio y hacer converger sus políticas económicas. Y conforme más convergen, tendría más sentido crear una moneda africana. Así tendrían una política monetaria común y una tasa de inflación común, que contribuiría al comercio y la inversión internacionales. No es una solución perfecta, porque los problemas básicos del desarrollo en África no pueden resolverse con estabilidad monetaria. Un sistema monetario sólo puede ofrecer un medio estable para promover el crecimiento.

28 de marzo de 2002