Nairobi/Roma, 16 de abril de 2002.- Más de cuatro millones de personas en el sur de África se verán amenazadas por una grave escasez de alimentos, debido al descenso de la producción provocado por las prolongadas sequías, inundaciones e interrupción de las actividades agrícolas, según un comunicado publicado hoy por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

Malawi, Zambia y Zimbabwe son los más afectados, pero la situación es también muy difícil en Lesotho, Mozambique, Namibia y Suazilandia. En Angola, según afirma el informe, la situación sigue siendo inestable debido al prolongado conflicto civil.

La publicación cuatrimestral de la FAO Situación de las Existencias Alimentarias y Perspectivas de los Cultivos en África Subsahariana afirma que 19 países* en esa región se enfrentan con "emergencias alimentarias de carácter excepcional", provocadas por razones que van desde el conflicto civil a la sequía, pasando por las lluvias excesivas, las inundaciones y el desplazamiento de las poblaciones.

En el sur de África, dice el informe "una crisis alimentaria se cierne sobre diversos países tras el grave descenso en la producción del maíz en 2001 y las perspectivas desfavorables de cosecha en este año. Se ha registrado una grave escasez de alimentos en Malawi, Zimbabwe y Zambia, donde las reservas se han agotado y la subida de precios ha hecho imposible el acceso a los alimentos para amplios sectores de la población".

La producción de maíz en Malawi bajó más del 33 por ciento el año pasado, a raíz sobre todo de las lluvias excesivas y las inundaciones junto con una disponibilidad limitada y tardía de insumos agrícolas, como semillas y fertilizantes. Según el informe de la FAO "las reservas estratégicas de cereales se han agotado y la importación de maíz está seriamente obstaculizada debida a los embotellamientos de los transportes. En consecuencia, los precios del maíz han aumentado más del 300 por ciento desde julio del pasado año". El gobierno de Malawi ha proclamado el estado de emergencia y solicitado ayuda alimentaria a la comunidad internacional para atajar el hambre.

El informe retiene que las perspectivas de seguridad alimentaria en Zimbabwe son "desoladoras" e indica que el agotamiento de las reservas oficiales de maíz y el continuo deterioro de la situación económica presagian una importante crisis de la seguridad alimentaria durante 2002/2003.

Según el autor del informe Mwita Rukandema, "el cultivo de maíz en 2001 bajó un 28 por ciento respecto al año anterior, una cifra muy inferior al promedio habitual. La disminución se debe principalmente a la reducción del 54 por ciento de la superficie sembrada en las explotaciones agrícolas comerciales de gran escala, como resultado de los desórdenes provocados por las actividades de compra de tierras".

A pesar de los planes del gobierno para importar más de 20.000 toneladas de maíz, sólo 10.000 toneladas habían llegado al país a finales de marzo de este año, a causa sobre todo de la grave escasez de divisas. El gobierno de Zimbabwe ha solicitado ayuda alimentaria internacional, pero a finales de mayo las ayudas prometidas cubrían solamente el 30 por ciento de las necesidades.

El informe dice que Zambia se enfrenta también a una situación alimentaria "de grave estrechez " como consecuencia de la escasa cosecha de cereales de la última temporada y a los retrasos en la importación de maíz. El precio de la harina de maíz es muy caro, lo que limita el acceso a la alimentación de amplios sectores de la población. Zambia ha solicitado ayuda alimentaria internacional para dos millones de personas en los distritos donde se ha declarado el estado de emergencia.

En Mozambique, según el informe, la situación es "grave en las provincias meridionales de Maputo, Gaza e Inhambane, donde la cosecha de cereales de 2001 ha sido muy reducida". Alrededor de 172.000 personas, pertenecientes a grupos vulnerables, en esas provincias reciben ayuda alimentaria de emergencia.

Lesotho y Suazilandia tienen también problemas de existencias debido a la reducción en la producción de cereales durante 2001 a causa de las lluvias imprevisibles y a una ola de frío en Lesotho y a una prolongada estación seca que afectó a las cosechas en Suazilandia. En otras zonas de la región, Angola y Namibia hacen frente también a una difícil situación alimentaria causada por el prolongado conflicto civil en Angola y por la escasa cosecha del pasado año en Namibia. En Madagascar, el mercado de productos básicos tanto alimentarios como de otro tipo está gravemente afectado por la crisis política actual.

Una buena noticia del informe es la de Sudáfrica, donde las perspectivas de la cosecha de maíz en 2002 son favorables y la producción se ha anticipado para superar el nivel del año pasado que estuvo por debajo de la media habitual. Sudáfrica es el mayor productor y exportador de maíz de la región.

En otras zonas de África Subsahariana, el informe retiene que la situación alimentaria, en general, ha mejorado con excepción de la República Democrática del Congo, en la región de los Grandes Lagos, donde el conflicto civil socava la seguridad alimentaria de millones de personas. Tras dos sucesivas buenas cosechas en Ruanda y Burundi, la situación alimentaria es significativamente mejor, pero la violencia esporádica en algunas provincias de Burundi, sigue provocando el desplazamiento de las poblaciones campesinas y trastorna la producción de alimentos. En conjunto, la situación alimentaria en África Oriental ha mejorado considerablemente desde el año pasado, pero según el informe "una grave escasez alimentaria persiste en muchas zonas pastorales de Somalia, Kenya y Etiopía debida a la situación de sequía continua. En Eritrea, a pesar de una cosecha mejor, un amplio número de prófugos internos y repatriados que regresan de Sudán dependen de la ayuda alimentaria".

El informe retiene que las perspectivas alimentarias para 2002 son "favorables por lo general" para África Occidental, tras unas cosechas muy por encima de lo habitual en los países del Sahel y a los cultivos satisfactorios en diversas zonas. Sin embargo, Mauritania, Liberia y Sierra Leona están amenazadas por problemas de seguridad alimentaria provocados por cosechas inferiores a lo habitual en Mauritania y por los conflictos civiles en Liberia y Sierra Leona. El informe advierte de que Liberia y Sierra Leona "seguirán dependiendo de la ayuda alimentaria internacional durante bastante tiempo".

Se prevé que las necesidades de importación de cereales de África subsahariana en 2002 seguirán siendo elevadas. Este hecho refleja ampliamente el grave descenso de la producción de cereales en el sur de África. La FAO retiene que las necesidades de importación de cereales en la región para el bienio 2001/02 serán de 16. 600 millones de toneladas, entre las cuales 1.800 millones de toneladas de ayuda alimentaria.

*Los 19 países que deben hacer frente a emergencias alimentarias son: Angola, Burundi, República Democrática del Congo, Eritrea, Etiopía, Guinea, Kenya, Lesotho, Liberia, Malawi, Mozambique, Sierra Leona, Somalia, Sudan, Suazilandia, Tanzania, Uganda, Zambia y Zimbabwe.

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Si el Servicio de Información y Alerta Mundiales de la FAO supervisa la situación de los cultivos en África Subsahariana y en todo el mundo, el Servicio de Operaciones de Emergencia de la Dirección de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la FAO facilita asistencia a los campesinos afectados por catástrofes provocadas por los seres humanos o naturales. El Servicio de Operaciones de Emergencia está activo en una serie de países de África Subsahariana, entre ellos Angola, Burundi, República Democrática del Congo, República del Congo, Etiopía, Sierra Leona, Somalia y Sudan. El Servicio suministra ayuda al sector ganadero, pesquero y agrícola para restablecerla producción alimentaria lo más pronto posible trasuna catástrofe. Su objetivo es garantizar la seguridad alimentaria de la población reduciendo al mismo tiempo la dependencia de las ayudas alimentarias.