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ROMA, 25 abril 2002 -- Los
Jefes de Estado y de Gobierno del Comité de Implementación de la
Nueva Alianza para el desarrollo de África (NEPAD) aprovecharán
la oportunidad de su presencia en Roma en junio durante la
Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después, para
preparar la reunión de Kananaskis, del 26 al 28 de junio en
Canadá, que se centrará en la cooperación entre el G8 y África,
invitados por Jacques Diouf, Director General de la FAO.
El Comité de Implementación de la NEPAD
está formado por 15 países y lo preside el Presidente Obasanjo
de Nigeria. La Nueva Alianza para el Desarrollo de África,
representa el compromiso de los líderes de África con el pueblo
africano y con la comunidad internacional de asegurar el
desarrollo sostenible del continente. Está basado en un
"marco comprehensivo y de estrategias
integradas". La FAO respalda esta
iniciativa cooperando con el Comité Directivo y los ministros de
Agricultura para traducir las estrategias políticas de gobierno
de los Jefes de Estado africanos en programas concretos en el
sector agrícola que se conviertan en proyectos financiables a
nivel regional y nacional. La Cumbre
Mundial sobre la Alimentación: cinco años después, prevista
entre los días 10-13 de junio de 2002, analizará los progresos
conseguidos en los últimos años en la erradicación del hambre y
estudiará la manera de acelerarlos. La
Cumbre, prevista en principio entre el 5 y el 9 de noviembre
2001, tuvo que ser aplazada tras los atentados del 11 de
septiembre en Estados Unidos. "El fin de la Cumbre es
dar un nuevo impulso al esfuerzo mundial en favor de las
personas que pasan hambre", afirma Diouf.
"Tenemos que conseguir tanto la voluntad política como
los recursos financieros para luchar contra el hambre. La
comunidad internacional ha declarado repetidamente su compromiso
para la erradicación de la pobreza; eliminar el hambre es un
primer paso de importancia vital ya que el 70 por ciento de los
pobres viven en zonas rurales y su principal medio de
subsistencia es la agricultura".
Según la FAO, los datos actuales indican que el número
de personas subnutridas en el mundo desciende a un promedio
anual de sólo 6 millones, muy lejos de los 22 millones
necesarios para alcanzar el objetivo de la Cumbre Mundial sobre
la Alimentación de 1996: reducir a la mitad el número de
personas hambrientas para el año 2015. Aunque si ha habido
progresos importantes y en algunos países y comunidades se han
registrado éxitos sorprendentes, queda todavía mucho por hacer.
Se espera que los líderes de todo el mundo
se comprometan a acelerar los progresos para conseguir el
objetivo de reducir el hambre. También tendrían que estudiar
cómo aumentar los recursos disponibles para el desarrollo
agrícola y rural.
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