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ROMA, 26 abril 2002 -- Es demasiado
pronto para llegar a una conclusión definitiva sobre el
descubrimiento inesperado por parte de la Dirección Nacional de
Alimentación de Suecia de la substancia química tóxica
acrilamida en alimentos fritos y productos de horno, ha afirmado
hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y
la Alimentación (FAO). La FAO agrega que seguirá la sugerencia
de las autoridades suecas de estudiar este descubrimiento en
colaboración con las organizaciones internacionales que han
solicitado ya tener acceso a los datos. La
FAO se ha expresado así a raíz del anuncio durante esta semana
por parte de una Dirección Nacional de Alimentación de que un
equipo de científicos de la Universidad de Estocolmo ha
descubierto que la acrilamida "un probable carcinogéno
para los seres humanos" se forma cuando se calientan a
temperatura elevada alimentos ricos de almidón. La Dirección
Nacional de Alimentación anunció además que había elaborado un
método nuevo y rápido para el análisis de acrilamida en los
alimentos, asegurando que si los peligros asociados con la
acrilamida en los alimentos no son nuevos, los conocimientos
emergentes pueden hacer posible reducir los riesgos aceptados
hasta ahora sin discusión. La acrilamida
se emplea en la elaboración del plástico y su uso está
estrictamente controlado por los reglamentos relativos al medio
ambiente. Los nuevos datos sostienen que la acrilamida se forma
espontáneamente en los alimentos mientras se fríen patatas, por
ejemplo, o se cuece el pan o las galletas. Sin embargo, las
autoridades suecas no han dado ninguna explicación del porqué y
el cómo de este fenómeno. Según la FAO los
efectos tóxicos de la acrilamida son muy conocidos. Provoca
daños en el ADN y con dosis elevadas se han observado
consecuencias sobre el sistema nervioso y reproductor. La
exposición prolongada a esta substancia ha inducido la aparición
de tumores en las ratas, pero no hay pruebas convincentes de que
produzca también cáncer en los seres humanos. El Centro
Internacional de Investigaciones sobre el Cáncer (CIIC) ha
clasificado a la acrilamida como "probablemente
carcinogénica para los seres humanos".
El doctor Manfred Luetzow, experto del Departamento de
Alimentación y Nutrición de la FAO, afirma: "El informe
indica que el peligro no es nuevo. Este contaminante ha estado
presente probablemente en ese tipo de alimentos desde que el ser
humano comenzó a hornear y a freír. Desgraciadamente, la
información disponible no nos permite sacar conclusiones o dar
consejos a los consumidores o a los productores de
alimentos". El doctor Luetzow
agrega que los consejos de la FAO y la OMS de seguir una dieta
equilibrada y diversificada, donde los alimentos se preparen de
manera que se mantengan los contenidos nutritivos sirve también
en este caso y no es necesario cambiarla.
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