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La
Habana, 30 abril 2002--- Con un firme llamado a crear
una Coalición Mundial contra el Hambre, finalizó aquí en La
Habana la 27ª Conferencia Regional de la FAO para América Latina
y el Caribe. De esta manera, los delegados
de los 31 países participantes se mostraron partidarios de dar
seguimiento estrecho a las metas propuestas en la pasada Cumbre
Mundial sobre la Alimentación celebrada en Roma en 1996, en el
sentido de reducir a la mitad antes del año 2015 el número de
815 millones de personas afectadas por el problema del hambre en
el mundo. Como existe preocupación porque
no se está dando cumplimiento a dicha meta, se subrayó que esta
Coalición está llamada a convocar la participación de los
gobiernos, así como también la creatividad y la energía moral de
las sociedades y los pueblos de América Latina y el Caribe. La
seguridad alimentaria sigue siendo así la primera prioridad de
los esfuerzos de la FAO. Se adoptó,
asimismo, la decisión de proponer a la próxima "Cumbre
Mundial sobre la Alimentación: cinco años después", que
se celebrará en Roma entre el 10 y el 13 de junio de este año,
establecer un grupo de trabajo intergubernamental en la FAO,
como mecanismo formal que se encargue de elaborar en un lapso de
dos años, el Código de Conducta Voluntario sobre Derecho a la
Alimentación. Habiendo constatado que es
necesario movilizar recursos para la lucha contra el hambre, la
Conferencia reiteró la necesidad de que los países desarrollados
cumplan con el compromiso de dedicar el 0,7% de su Producto
Nacional Bruto para ayuda oficial al desarrollo.
Recogiendo las preocupaciones expresadas por las
delegaciones participantes en el Comité Técnico, la Conferencia
enfatizó que los subsidios a la agricultura en los países
desarrollados y las barreras que ponen al comercio
internacional, juegan un papel esencial en las dificultades que
encuentran los países en resolver de manera adecuada sus
problemas de inseguridad alimentaria. Por
este motivo, la Conferencia solicitó a la FAO que apoye la
formación de expertos que permitan mejorar la capacidad
negociadora de los países de la Región en las ruedas de
negociaciones comerciales multilaterales, a fin de reducir la
desventaja que llevan en relación a los países desarrollados.
En otro orden de cosas, la Conferencia
solicitó que la FAO apoye el desarrollo de programas focalizados
hacia las mujeres y los jóvenes rurales, y que también siga
promoviendo la cooperación sur-sur, particularmente a través de
su Programa Especial de Seguridad Alimentaria (PESA).
La Conferencia también escuchó la declaración final y
el plan de acción aprobado por la Segunda Consulta Regional de
Organizaciones de la Sociedad Civil de América Latina y el
Caribe, en la que participaron 42 organizaciones de todo el
continente. En el documento se apoya la celebración de la
"Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años
después" y se señala, entre otras cosas, que las causas
del hambre no deben buscarse en la insuficiente producción de
alimentos, sino en la inequitativa distribución de los recursos
productivos y los ingresos. Por último, la
Conferencia tomó nota del ofrecimiento de Guatemala de hospedar
la XXVIII Conferencia Regional de la FAO para América Latina y
el Caribe en ese país en el año 2004.
Culmina así la 27ª Conferencia Regional de la FAO que
contó con la presencia del Director General de la FAO, Dr,
Jacques Diouf, y cuyos trabajos fueran presididos por el Sr.
Alfredo Jordán, Ministro de Agricultura de Cuba.
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