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ROMA, 10 de mayo de 2002 -- Casi 10
millones de kilómetros cuadrados de África están infestados de
la mosca tse tse. Parte de este territorio son tierras fértiles
sin cultivar, un llamado desierto verde abandonado por las
personas y el ganado. Erradicar la mosca tse tse -y con ella la
tripanosomiasis, la enfermedad que transmite- permitiría a los
campesinos africanos recuperar territorio y aumentar
considerablemente la producción de alimentos.
La mordedura de la mosca tse tse transmite un parásito
mortal, el tripanosoma, que ataca la sangre y el sistema
nervioso de sus víctimas. Produce tripanosomiasis, en el ganado
denominada nagana y mal del sueño en las personas.
La tripanosomiasis es una de las enfermedades más
devastadoras del África subsahariana, con un 80% de muertes de
las víctimas infectadas. Perjudica a un total de alrededor de
500 000 personas, mata anualmente a tres
millones de cabezas de ganado y reduce la productividad de los
animales enfermos. Alrededor de 50 millones de animales
corren riesgo de contraer la nagana y la amenaza del mal del
sueño pende sobre unos 60 millones de personas, sobre todo en
las zonas rurales. En las raíces
de la pobreza De los 37 países
infestados de tse tse, 32 están entre los más pobres del mundo.
Se añade a la carga económica de estos países una pérdida anual
de entre 600 millones y
1 200 millones de dólares EE UU en intentos de
combatir la enfermedad y en pérdidas directas en la producción
de carne y de leche. "La mosca tse
tse es un insecto de la pobreza -afirma Jorge Hendrichs, experto
de la FAO en lucha contra insectos y plagas-. Impide a los
pobres producir los alimentos que necesitan para
vivir". En efecto, la mosca tse tse y la
tripanosomiasis son grandes impedimentos para el desarrollo de
sistemas agrícolas sostenibles en la región, que se ensañan
contra los más pobres, los campesinos de los países más
endeudados de África. De 165 millones de
cabezas de ganado que hay en el África subsahariana,
155 millones están en zonas donde no hay mosca tse tse,
como las tierras altas de la zona semiárida del Sahel, lo que da
lugar a un exceso de pastoreo y de explotación agrícola para
producir alimentos. Para romper, entonces,
el ciclo de hambre y pobreza se necesita incorporar una acción
decisiva contra la tripanosomiasis, según Hendrichs.
"Para alcanzar el objetivo de la Cumbre Mundial sobre
la Alimentación, de reducir a la mitad la cifra del hambre para
2015, es una condición importante tratar este preciso problema
africano". A menudo se deja de
pensar en la mosca tse tse y la tripanosomiasis porque sus
víctimas, los campesinos africanos, no tienen voz en el ámbito
internacional, señala Hendrichs. Pero eso está cambiando. En
octubre de 2001, a petición de un grupo de jefes de Estado
africanos, la Organización de la Unidad Africana puso en marcha
la Campaña panafricana de erradicación de la mosca tse tse y la
tripanosomiasis (PATTEC) para resolver este problema. La FAO, la
Organización Mundial de la Salud y el Organismo Internacional de
Energía Atómica han decidido apoyar activamente esta iniciativa.
Las autoridades nacionales, en colaboración con la PATTEC,
comenzarán sus actividades para crear zonas libres de la mosca
tse tse en tres regiones del África subsahariana: la franja
productora de algodón del África Occidental, la zona valle del
Rift al sur de Etiopía y Botswana.
Contener la propagación con insectos
estériles Un método que ha dado
buenos resultados en la lucha contra la mosca tse tse es la
técnica del insecto estéril, que consiste en esterilizar con
radiación moscas machos y liberarlas en la zona infestada, donde
se acoplan, pero como los machos liberan el esperma, no se
fecundan los huevos de las hembras. Mediante la liberación
constante de machos estériles disminuye aceleradamente el índice
reproductivo de toda la población de estos insectos, hasta su
extinción. Esta técnica, combinadacon los métodos tradicionales,
como la instalación de trampas y la aplicación de insecticidas,
dio buenos resultados en la erradicación de la mosca tse tse en
la isla de Zanzíbar, de Tanzania, en 1997.
Hendrichs asegura que estas actividades de lucha
contra la mosca tse tse no perjudican el ecosistema.
"Lo único que depende realmente de la mosca tse tse es
la enfermedad -explica-. La transmisión del parásito no puede
llevarse a cabo sin el vector de la mosca tse tse".
Raffaele Mattioli, especialista de la FAO
en sanidad animal, señala que la presencia de moscas tse tse y
las enfermedades que transmiten repercuten en las opciones de
vida de las personas, en la gestión del ganado y en la
intensidad de la agricultura. La combinación de efectos se
traduce en la modificación del uso del suelo y en la explotación
de los recursos naturales y el medio ambiente, en el bienestar
humano, además de que incrementa la vulnerabilidad de la
agricultura. Todos estos factores se tienen que tomar en cuenta
en la elaboración de estrategias de lucha contra la mosca tse
tse, comprendidos los programas de erradicación, a fin de
generar un desarrollo agrícola sostenible. La estrategia de la
FAO de lucha contra la mosca tse tse y la tripanosomiasis toma
en cuenta el bienestar humano, la reducción de la pobreza, la
seguridad alimentaria y la necesidad de mejorar la salubridad.
Provecho máximo
El enfoque integral -la aplicación de la
técnica del insecto estéril combinada con otros métodos- parece
costosa, si se toma en cuenta la pobreza del África
subsahariana, las vastas superficies que tendrían que atenderse
y, en consecuencia, el gran volumen necesario de moscas
estériles. "El problema no es el
costo de este enfoque integral de eliminación de la mosca
-afirma Hendrichs-, sino el costo de vivir con la mosca tse
tse". Y vivir con este insecto es carísimo. Los métodos
tradicionales de lucha contra esta mosca han de repetirse
regularmente y nunca llegan a la eliminación total de la plaga
sin dañar el medio ambiente. La ventaja de
la técnica del insecto estéril es que, a diferencia de los
métodos tradicionales, es más eficaz cuando la población del
insecto es más escasa, para eliminar las moscas restantes. Al
aplicarse en zonas extensas contra poblaciones nutridas, el
enfoque integral es el más conveniente por las economías de
escala que propicia. El sistema de la mosca estéril (liberar
machos estériles una vez por semana durante 18 meses) exige una
inversión equivalente al costo de aplicar métodos convencionales
de dos a ocho años. Con todo, hay que
determinar las zonas de intervención apropiadas antes de
emprender una operación de erradicación en gran escala, a fin de
asegurar la eficacia en función del costo y la sostenibilidad.
No deben anteponerse las regiones infestadas que no sean
adecuadas para la agricultura o la ganadería. La FAO promueve la
acción en zonas seleccionadas donde la enfermedad limita la
explotación de sistemas agrícolas mixtos, la producción
agropecuaria, y donde hay potencial para intensificar la
agricultura. La técnica del insecto estéril, como cualquier
otra, ha de utilizarse en forma que dé los mejores resultados al
menor costo. A fin de desplegar una campaña
para establecer zonas libres de la mosca tse tse, es necesario
que las comunidades, los gobiernos y el sector privado
participen conjuntamente en este esfuerzo, dice Hendrichs. Sin
un firme compromiso y apoyo económico durante varios decenios,
no puede tener éxito una iniciativa como la PATTEC.
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