Roma, 10 mayo 2002 -- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) coordina la lucha contra un importante brote de langostas en el norte de Afganistán, una región considerada como el granero de trigo de este país devastado por la guerra.

Esta plaga, probablemente la más grave que ha conocido Afganistán en los últimos 30 años, pone en riesgo grandes superficies cultivadas, sobre todo de trigo. Se han registrado invasiones de langostas en nueve provincias, entre las cuales Baghlan (la provincia más afectada), Samangan y Qunduz. Las dificultades de acceso a las regiones montañosas donde se reproducen las langostas dificultan considerablemente las operaciones de combate. En la región de Bandar donde hay 16 000 hectáreas infectadas, las redes plásticas y los insecticidas deberán ser trasportados por vía aérea pues las carreteras están gravemente afectadas por las inundaciones, según informa la FAO.

Hay dos técnicas para luchar contra las langostas: una mecánica y otra química. La lucha mecánica es simple: los campesinos, bajo coordinación de las autoridades locales, se dirigen hacia las zonas donde los huevos depositados por las langostas están a punto de abrirse. Se excavan entonces agujeros en el terreno donde se encuentran los huevos y se entierran. En algunas ocasiones, se recolectan estos huevos y se usan para dar de comer a las aves de corral. Este método mecánico funciona si la zona afectada no es muy grande.

En esta ocasión, en algunas partes del territorio afgano, la lucha mecánica se ha debido complementar con métodos químicos: un piretoide sintético pulverizado sobre los huevos con la ayuda de vehículos o a mano.

Desde el pasado 4 de mayo, 21 000 hectáreas han sido tratadas con productos químicos y 81 000 hectáreas con el método mecánico. "Los resultados que hemos conseguido, teniendo en cuenta las difíciles condiciones en las que se encuentra Afganistán, es una verdadera proeza, conseguida gracias a la estrecha colaboración entre los habitantes de las zonas rurales, los agentes afganos del Servicio de Protección de Plantas, que han hecho un trabajo magnífico, las ONGs y el personal de la FAO sobre el terreno » ha dicho el experto de la FAO Clive Elliot.

El principal objetivo de la campaña de emergencia de combate contra la langosta de este año es limitar lo más posible los daños a las cosechas. La campaña se llevará a cabo durante los próximos 30 o 40 días para alejar la amenaza y salvar así la recolección del trigo.

Hasta el momento, las operaciones de protección de los cultivos han alcanzado sus objetivos y se han producido pocos daños, según la FAO. La campaña de protección de cultivos deberá producir un plan a medio término con el objetivo de poner en marcha una estrategia de lucha preventiva usando materiales no contaminantes, como los biopesticidas.

La FAO colabora estrechamente con los agentes del Servicio de Protección de Plantas del Ministerio de Agricultura afgano. Numerosas ONGs, como la organización irlandesa Goal, participan también en la campaña de lucha contra las langostas. El gobierno afgano, a través de sus gobernadores de provincia, y los habitantes de sus poblaciones locales han jugado un papel fundamental.

La campaña ha sido financiada con recursos propios de la FAO, de la Agencia Americana para el Desarrollo Internacional (USAID) y por el Departamento Británico para el Desarrollo Internacional. La organización no gubernamental Goal está financiada por la Unión Europea.

El nombre científico de la langosta que ha invadido en norte de Afganistán es Dociostaurus maroccanus. Vulgarmente se la llama también langosta marroquí y no hay que confundirla con la Schistocerca gregaria, llamada también langosta del desierto, precisamente porque es la langosta que aparece en la Biblia como causante de una de las siete plagas de Egipto. La langosta marroquí es una especie que se da en las estepas semiáridas y que afecta a paísescomo Marruecos yArgelia, en el norte de África, y un grupo de países de Ásia Central como Turquía, Irán, Irak, algunas repúblicas de la ex-Unión Soviética y Afganistán. Por su parte, la langosta del desierto se da en una vasta franja del desierto que abarca desde Mauritania/Marruecos, en el oeste, pasando por el Sahel, a través de Sudan, y la Península Arábiga, hasta la frontera indo paquistana.