ROMA, 28 de mayo de 2002 -- Un insulso día de campo del verano de 2001 un grupo de hombres estaba de pie a la orilla de una presa del río Andhi Khola, del Nepal. No estaban ahí para admirar el paisaje, oculto en gran parte por la persistente llovizna del monzón. Estaban, en cambio, mirando una hilera de pequeñas jofainas de concreto alineadas a la orilla del río, parcialmente llenas de agua, dispuestas en escalera.

Dos de esos hombres eran expertos de la FAO en pesca continental, acompañados de un colega nepalés de la autoridad de pesca continental de Katmandú. Y estaban observando una escalera para peces, una serie de peldaños que los peces pueden "trepar" (en realidad, saltar), sobre el nivel de la presa.

"Tal vez las personas necesitan la electricidad y el riego que proporcionan las presas, pero también necesitan pescado para alimentarse -afirma Felix Marttin, de la FAO, que participaba en el grupo ese día-. Y a menos que los peces sean atletas olímpicos, las presas pueden impedirles subir río arriba a desovar". La región del Hindu Kush del Himalaya tiene una población de más de 140 millones de personas, y las proteínas pueden escasear en las montañas. Peces como el mahseer, muy codiciado por los pescadores deportivos, pueden enriquecer la alimentación de las comunidades rurales, tanto en las montañas como río abajo.

"Los pasos o escaleras para los peces pueden ayudar a resolver el problema de obstrucción de las rutas migratorias, pero hay que diseñarlos con cuidado -explica Marttin-. La construcción de la escalera para peces del Andhi Khola requería que los peces saltaran medio metro, demasiado para casi todas las especies. Ocurría lo mismo en las demás presas".

Este problema no se limita a Nepal, que en realidad se ha esforzado más que otros países por integrar las pesquerías continentales con las presas. Tampoco es el único problema importante de la pesca en las zonas de montañas.

Así pues, la FAO, el Gobierno de Nepal, la Unión Mundial para la Naturaleza (UICN), la Red de Centros de Acuicultura de Asia y el Pacífico, el Fondo Mundial para la Naturaleza y otras instituciones organizaron un Simposio sobre peces de aguas frías de la región transhimalaya de Katmandú. Participaron 70 expertos de 10 países de la región y externos, para decidir lo que hace falta hacer.

El poderoso mahseer

Los peces de la región son muy diversos. Nepal cuenta con 156 especies autóctonas, la región himalaya de la India tiene 218, y Bhután 41. Los peces pertenecen a distintas familias, comprendidas las truchas de nieve (que no son truchas de verdad) y las truchas comunes (llevadas a la región durante el siglo pasado y hoy muy abundantes en algunas zonas).

Uno de los peces autóctonos más importantes es el mahseer, de la familia de las carpas. Es una especie versátil que vive sobre el nivel del mar hasta 2 000 metros de altura. En 1987 se repobló el río Mekong, del sudeste de Asia, de mahseers de la India para proporcionar alimento a las comundiades locales. Esta especie y otras del Himalaya, como la trucha de nieve, también se están produciendo en Papúa Nueva Guinea. La repoblación, si se lleva a cabo con cuidado, puede proporcionar una valiosa fuente de proteínas a las comunidades de las montañas que pasan hambre, en la región y fuera de ésta, lo que es un buen motivo para mantener la diversidad de las especies de peces, pero la FAO aconseja tener precaución al introducir especies foráneas.

Los peces afrontan otros peligros además de las presas. El entarquinamiento debido a la deforestación y a la erosión del suelo afecta a algunas variedades de peces, como el mahseer, así como los contaminantes industriales. Hay prácticas imperdonables, como cuando los pescadoras matan con dinamita a los peces y los ejemplares grávidos pueden recogerse con arpones y varas conforme luchan por subir río arriba a desovar.

¿Es sostenible la pesca en las montañas?

Marttin trabajó durante una temporada en las llanuras de Bangladesh y recuerda: "Nadie se dedicaba a la pesca de tiempo completo, pero todos pescaban. De modo que era difícil determinar el alcance de la explotación pesquera, que es lo mismo que ocurre en los ríos de las montañas".

Es más fácil supervisar la pesca en los lagos, y el experto señala que, por ejemplo, en el lago Phewa de Nepal, las asociaciones locales de pescadores dan a sus agremiados licencias para pescar, y ellos participan en la repoblación, al igual que los monjes budistas locales. También en este caso hace falta evaluar las poblaciones de peces con más cuidado.

Para el futuro

"Es evidente que las pesquerías de las montañas necesitan soluciones integradas -afirma Marttin-. Hacen falta la ciencia y la socioeconomía. La conservación debe equilibrarse con otras necesidades como la nutrición y la energía hidráulica. La reunión de Katmandú fue un primer paso en la búsqueda de estas soluciones".

Otras necesidades determinadas en el simposio son:

  • mejor información sobre las poblaciones y la explotación de los peces

  • evaluación de las medidas ya tomadas para la gestión de las pesquerías y conciliación de las necesidades de éstas con las de otros usuarios del agua

  • investigación de la función de las pesquerías en la región y cómo podrían contribuir más a reducir la pobreza

  • promoción de la propiedad y gestión locales de los recursos pesqueros, con establecimiento de temporadas de pesca y zonas protegidas de desove más realistas

  • búsqueda de otros medios de sustento para la población rural en caso que, como parece probable, algunas pesquerías ya estén explotadas al límite.

"Nada debe quedar desatendido -dice Marttin-. Los pasos para los peces son sólo una pieza del rompecabezas. Pero un rompecabezas al que le falte una pieza no está completo".