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NICOSIA/ROMA, 29 mayo de
2002 -- Europa puede hacer más y hacerlo mejor: hay que ayudar
con inversiones y transferencia de tecnologías a los
agricultores, ganaderos y pescadores de los países menos
avanzados, ha afirmado hoy el Director General de la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación, Jacques Diouf, en la inauguración de la XXIII
Sesión de la Conferencia Regional de la FAO para Europa que se
celebra en Nicosia (Chipre) del 29 al 31 de mayo.
"Los programas de ayuda para los países en
desarrollo llevados a cabo en cooperación con la FAO son un
marco ideal para ese tipo de medidas, que confirman el papel
central de Europa a la hora de garantizar la estabilidad y el
progreso en todo el mundo", agregó.
En su discurso, el Director General de la FAO recordó
los tres temas fundamentales que se abordarán en Nicosia: la
preparación de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación:
cinco años después, la seguridad alimentaria
y los problemas de desertificación de Europa.
Refiriéndose a la preparación de la Cumbre Mundial
sobre la Alimentación: cinco años después,
que se celebrará en Roma del 10 al 13 de junio de 2002, el
Director General de la FAO afirmó: "Es esencial
reforzar y coordinar la voluntad política al más alto nivel y
movilizar los recursos financieros necesarios". Diouf
agregó que era por lo tanto "esencial que los jefes de
Estado y de Gobierno participen personalmente en la Cumbre para
garantizar el éxito de este encuentro".
La seguridad y la calidad de los alimentos son fuente
de preocupación creciente en todo el mundo y especialmente en
Europa donde, como subrayó el Director General, "en los
últimos años un número creciente de problemas relacionados con
la seguridad han puesto en peligro la salud de los consumidores
y han obstaculizado el comercio tanto en el continente europeo
como en otras zonas del mundo".
Diouf acogió con entusiasmo la "iniciativa
paneuropea para la seguridad alimentaria" propuesta por
los Países Bajos, que ha hecho posible la convocación de la
reciente Conferencia Paneuropea cuyas sugerencias principales se
presentarán en la Conferencia Regional de la FAO para Europa,
para su adopción. El Director General de la
FAO planteó también el problema de la desertificación y de la
degradación de los suelos, que ha empeorado notablemente a lo
largo de la pasada década en algunas zonas de la región europea.
Durante la conferencia de Nicosia se someterán también a
aprobación una serie de medidas en esta materia.
A continuación, Jacques Diouf abordó el problema de la
inseguridad alimentaria en Europa. En 1988, unos 21 millones de
personas de los países europeos con economía en transición
vivían con menos de dos dólares diarios. Sin embargo, en los
tres últimos años, una serie de medidas apropiadas ha
contribuido a reducir la pobreza y la inseguridad alimentaria en
los países de Europa Central y de Europa del Este y en las
cuatro naciones miembro de la Comunidad de Estados
Independientes (CEI), consideradas como pertenecientes a la
región europea. El primero de estos factores ha sido la
estabilidad política de los países de la antigua Yugoslavia. En
segundo lugar, la temporada de cultivos comerciales que ha
registrado unas cosechas de record. En tercer lugar, la región,
en su conjunto, ha tenido tres años consecutivos de crecimiento
y las perspectivas para el 2002 son también brillantes. Gracias
a estas circunstancias ha sido posible disminuir gradualmente la
ayuda alimentaria en la zona.
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