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Roma, 29 de mayo de 2002 -- La
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) han
lanzado hoy la alarma ante el hecho de que 10 millones de
personas en cuatro países del sur de África se encuentran
potencialmente amenazadas por la hambruna. Además, el número
podría aumentar, según se desprende de los informes, todavía por
completar, de la situación en otros dos países.
Los datos que se publican hoy relativos al resultado
de las recientes misiones conjuntas de esos organismos en
Malawi, Zimbabwe, Lesotho y Suazilandia afirman que millones de
personas están al borde de la inanición y que ya en junio
tendrán que enfrentarse con una grave escasez de alimentos que
podría proseguir hasta la próxima cosecha importante, en abril
de 2003. El cuadro se hará aún más sombrío
cuando el informe sobre Zambia y el efectuado en algunas
regiones de Mozambique se añadan al panorama general de una
situación humanitaria ya crítica. Dos años consecutivos de
cosechas escasas provocadas por calamidades naturales, junto con
crisis económicas e interrupción en algunas zonas de las tareas
agrícolas, han destrozado la producción y la disponibilidad de
alimentos en ese parte del continente, dando lugar a uno de los
peores desastres agrícolas del Sur de África en la última
década. Durante el año próximo habrá que
importar casi cuatro millones de toneladas de alimentos para
hacer frente a las necesidades alimentarias más básicas de la
población en la zona. Casi 10 millones de personas en los países
amenazados por el hambre necesitan alrededor de 1, 2 millones de
toneladas de ayuda alimentaria de emergencia inmediata.
Las misiones conjuntas de ambos organismos
de las Naciones Unidas, que se han dedicado a seis países,
agrupaban a especialistas en la agricultura y en la
vulnerabilidad alimentaria. Sus informes constituyen hasta la
fecha el estudio más amplio, objetivo y autorizado de la crisis.
Más que nunca en los últimos años, los gobiernos, donantes y
organismos de ayuda esperaban los resultados críticos de estas
misiones realizadas en la temporada de cosechas para poder
planear su respuesta. Las misiones de la
FAO y el PMA, de las que forman parte observadores de los
gobiernos, organizaciones de donantes y organizaciones no
gubernamentales, han evaluado los resultados de la principal
cosecha de maíz, el alimento principal de la zona, junto con
otros cultivos alimentarios en 2001/2002. Han analizado también
las previsiones para la producción de cultivos invernales en
2002/03 para determinar las necesidades de importación de
alimentos de cada zona, incluidas las de ayudas alimentarias
para los próximos 12 meses. Dada la
gravedad de los datos, los dos organismos para la alimentación
con sede en Roma han pedido a los gobiernos donantes de todo el
mundo que respondan con rapidez y generosidad, mediante
donaciones de ayuda alimentaria, para evitar que la difusión del
hambre se convierta en un desastre humanitario. Los equipos se
quedaron impresionados por la escasez de maíz en época de
cosecha y han evidenciado la necesidad de una respuesta
inmediata. Hasta el año pasado, incluso en momentos de escasez,
siempre hubo maíz durante algunos meses o semanas en los
mercados y los hogares.
Zimbabwe,
atraviesa una grave crisis alimentaria, incluso en temporada de
cosecha y, si no se facilita con urgencia la adecuada ayuda
alimentaria, en los próximos meses el país tendrá que
enfrentarse con el hambre y la pérdidas de vidas", dice
el informe. La más larga sequía de Zimbabwe
en los últimos 20 años ha hecho que la situación sea
especialmente dramática. A esto hay que agregar la dramática
caída del maíz producido por los agricultores comerciales, que
producen normalmente un tercio del total de cereales, a causa de
las reformas agrarias actuales y por las difusas invasiones
ilegales. Falta la cifra increíble de 1, 5 millones de
cereales, incluso teniendoen cuenta la importación comercial
anticipada de cereales y la ayuda alimentaria prometida. Se
calcula que unos 6 millones de personas en las zonas urbanas y
rurales necesitan ayuda alimentaria de emergencia.
Las temporadas de sequía prolongadas junto con una
disminución de las reservas nacionales de cereales en
Malawi , han contribuido a
la escasez de alimentos a principios de este año, haciendo a los
agricultores consumir prematuramente los cultivos. El
porcentaje de malnutrición es inusualmente elevado entre los
niños más pequeños y las mujeres, y los precios de los alimentos
son extremadamente altos. La desesperación aumenta y se han
registrado estrategias de supervivencia como suprimir comidas o
comer alimentos a menudo venenosos. Las cabras y los pollos se
venden a precios ridículos para comprar alimentos.
La producción de maíz de Malawi, actualmente estimada
en 1, 5 millones de toneladas ha bajado un 10 por ciento sobre
la ya escasa cosecha del año pasado. Según el informe FAO/PMA, a
pesar de que el déficit de cereales se ve compensado levemente
por el aumento de la producción de raíces y tubérculos, será
necesario importar 485.000 toneladas de cereales comerciales, de
las cuales 285.000 corresponderán a ayudas alimentarias. Más de
3 millones de personas se ven gravemente afectadas por la
reducida disponibilidad de alimentos y del poder adquisitivo y
necesitarán ayuda alimentaria de emergencia durante todo el año.
En
Lesotho, un nuevo año de
mal tiempo con grandes lluvias, heladas, granizadas y tornados,
ha contribuido a otra cosecha escasa de cereales en 2002, un 60
por ciento inferior a la de años normales. La producción de
habas y guisantes, cultivados a gran escala para el consumo
interno pero vendidos también como cultivos comerciales, ha sido
muy baja y reducirá de forma considerable el consumo de
proteínas por persona. La mayor parte de los hogares crían
ganado pero el aumento de los saqueos, tanto en las aldeas como
en las fronteras, se ha cobrado su precio. El ganado representa
una fuente crucial de dinero en metálico para comprar alimentos
cuando la producción agrícola disminuye. El
gobierno de Lesotho ha declarado el "estado de
hambre" en abril. Alrededor de 444.800 personas
necesitan ayuda alimentaria de emergencia en todo el país, sobre
todo en Qacha's Nek, Quthing y Mohale's Hoek. Según
el informe, "la agricultura se enfrenta con un futuro
catastrófico; la producción de cultivos disminuye y podría cesar
completamente en vastas zonas de Lesotho si no se dan pasos para
contrarrestar la erosión del suelo, la degradación y el declive
de las fertilidad del terreno". En
Suazilandia, , el tercer
año de tiempo imprevisible con los cultivos afectados por la
sequía durante la etapa crítica de floración ha reducido la
producción especialmente en las regiones secas de Middleveld,
Lowveld y la meseta de Lubombo. "La combinación de
escasa producción alimentaria en 2000/2001, una dramática
reducción en la producción agrícola de este año, la contracción
de las oportunidades de trabajo ofrecidas por la agricultura y
los precios elevados han hecho que la situación alimentaria sea
insegura durante buena parte del año para los hogares
crónicamente pobres y aquejados por el hambre", dice el
informe. Se calcula que 144.000 personas necesitarán ayuda
alimentaria. Todos los países afectados de
la zona están atravesando una serie de problemas, entre ellos el
creciente desempleo y la escasez de divisas. Además, la difusión
rápida del VIH/SIDA en el sur de África, donde el promedio de
infección es el más alto del mundo, hace mortal la
vulnerabilidad alimentaria.
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