ROMA, 4 de junio de 2002 -- Labia es un pastor, Mubzi es su cabra parlante, ellos son dos de los personajes que colaboran para alcanzar un objetivo común: rescatar los pastizales de la sabana del África Oriental y conservar el ciclo natural. Pero Labia tiene problemas... su ganado tiene hambre porque está muriendo la vegetación con que se alimenta. Tres niños y su maestra deciden ayudarlo, pero primero hay que enterarse del medio ambiente.

Estos personajes y las situaciones que afrontan son la trama de 'Savannah lifestyles' (La vida en la sabana), una historieta elaborada para enseñar a los niños de las escuelas del África Oriental, de entre 10 y 15 años de edad, a conocer el medio ambiente. La revista contiene ejercicios sobre cuestiones ambientales que requieren atención en las regiones de la sabana. Se pide a los estudiantes que reflexionen sobre su medio ambiente y sobre la gestión que hace su comunidad de los recursos naturales.

"Comenzó como colaboración entre la FAO y el Programa de las Naciones Unidas para el medio ambiente (PNUMA). Queríamos hacer algo para ayudar a los jóvenes a aprender en forma divertida sobre la ordenación y el cuidado del medio ambiente", dice Caterina Batello, coordinadora del proyecto de la FAO.

Mediante las actividades propuestas, los niños aprenden a trabajar en sus comunidades. Con dibujos o explicaciones sobre lo que observan en su medio ambiente, analizan los problemas que encuentran y buscan soluciones.

Posteriormente se les propone conversar con sus padres sobre los métodos agrícolas tradicionales y explicarles por qué puede haber conflictos por el uso de las tierras o problemas de protección del medio ambiente. Pero el mensaje siempre es positivo y personal. "La idea es que se pregunten cómo pueden participar activamente en la conservación del medio ambiente en que viven", explica Batello.

'Savannah lifestyles' se presentó recientemente en Kenya, y el Ministerio de Educación y el Ministerio del Medio Ambiente lo están distribuyendo ampliamente en las escuelas del país. La historieta, publicada en inglés, es el segundo número de una serie de historietas sobre temas ambientales. El primer número, producido en árabe, se distribuyó a los niños de Siria y se trata de los beneficios de la conservación de las zonas protegidas de vida silvestre para la comunidad.

Ideas serias presentadas en forma amena

¿Cómo se explican a los niños conceptos como el de fotosíntesis? "Es muy difícil escribir mensajes muy técnicos y presentarlos con dibujos -explica Batello-. Participaron maestros en todos los pasos del proceso, para asegurar que las imágenes reflejen con precisión la región y que las lecciones sean adecuadas para el grupo al que se dirigen".

También hay una guía para los maestros, con información general de cuestiones ambientales, consejos para la utilización de los materiales didácticos y ejercicios de ejemplo.

Se ha cuidado mucho la precisión de los detalles. "Si el dibujo no es exacto, el niño nunca se reconocerá en esa realidad y pensará que no se trata de nada que le concierna. Si la historieta tiene el dibujo de una gacela, tiene que ser la gacela correcta, no puede ser una de otra zona distinta -explica Batello-. Asimismo, cada frase, cada detalle tienen que ser socialmente aceptables. Pasamos horas hablando sobre cosas como la pertinencia cultural de poner a una cabra hablando con una persona y tomando sus propias decisiones. No sabíamos si no sería excesivo, ya que se supone que los animales deberían obedecer a las personas. Basta una palabra equivocada para perder credibilidad".

Las palabras o conceptos difíciles se ilustran y se ponen en contexto para facilitar su comprensión. La revista además tiene un glosario y explica todas las palabras difíciles con un lenguaje accesible para los niños.

Un enfoque eficaz

La idea de hacer estas historietas surgió en las conferencias de la ONU sobre biodiversidad y desertificación y en el Programa 21, plan para el desarrollo sostenible surgido de la Cumbre sobre la Tierra celebrada en Río de Janeiro en 1992. En todas estas reuniones se hizo hincapié en la necesidad de una formación ambiental, pero ha habido pocos materiales didácticos de tema ambiental específicamente dirigidos a los niños.

La formación ambiental es fundamental porque muchas personas saben muy poco de su medio ambiente, y todavía menos de cómo protegerlo. En Siria se presentó una historieta sobre las reservas silvestres, en una campaña didáctica más amplia cuyo fin era informar a las comunidades de los beneficios económicos y ambientales que pueden proporcionar las reservas.

Los resultados de esta iniciativa de formación ambiental rebasaron todo lo previsto. Al establecerse la primera reserva en Siria, hace seis años, en Palmira, la población local se oponía porque consideraba que era un desperdicio dejar las tierras a los animales salvajes. Además, la formación de reservas limitaba el acceso a un negocio muy lucrativo: la cacería. Pero sólo en cinco años la población ha aceptado las reservas como elemento fundamental a su bienestar económico, en vez de verlas como un peligro para sus zonas de pastoreo.

El turismo fue un gran incentivo. Recuerda Caterina Batello: "Los directores de la reserva tenían el problema de no conocer la mayor parte de las especies de aves que encontraban al llevar a los turistas a recorrerla. Entonces le pidieron a tres cazadores servir de guías, y éstos descubrieron que podían ganar dinero de la reserva ¡y se convirtieron de cazadores en guías de una reserva de vida silvestre!"

Más todavía

Están preparándose otras dos historietas. Una es para alumnos del nivel secundario de la región de los Himalaya, y el otro trata el conflicto entre los pastores y los campesinos del Sahel. Todos tienen el mismo objetivo: sensibilizar a los niños en materia ambiental.