WASHINGTON/ROMA/PARÍS, 5 de Junio de 2002 -- Las Naciones Unidas y las principales organizaciones científicas internacionales publican hoy en Internet un innovador atlas que ofrece a los usuarios datos estratégicos continuamente actualizados sobre el estado, a nivel mundial, de los océanos, los mapas, las tendencias de desarrollo y las amenazas que implica para la salud humana el deterioro del medio ambiente marino.

La presentación del atlas de los océanos de las Naciones Unidas en el Día Mundial del Medio Ambiente es el resultado de más de dos años y medio de trabajo y de un decenio de planificación. El Atlas constituye el proyecto de colaboración mundial más ambicioso que haya existido nunca en línea en materia de información científica, además de un instrumento de consenso internacional que se espera facilite las negociaciones de futuros acuerdos marinos.

Ante la creciente preocupación por el continuo deterioro de los ecosistemas marinos y costeros, varios de los principales organismos que trabajan en el ámbito de los océanos del mundo crearon esta nueva herramienta con el objetivo de frenar la destrucción y promover el desarrollo sostenible de los océanos.

La pesca excesiva, la aniquilación de los hábitat costeros y la contaminación procedente de la industria, las explotaciones agropecuarias y las viviendas están poniendo en peligro no sólo a los peces -principal fuente de proteínas animales de la dieta humana- sino también la biodiversidad marina, e incluso el clima mundial. Gracias al atlas, se identificarán mejor estos y otros problemas más graves que aquejan al medio marino, ofreciendo en muchos casos, como en el de la banquisa, enlaces con mapas en tiempo real y datos de rastreo.

"Cada vez es más evidente que para resolver o prevenir los mayores problemas del mundo, los sectores público y privado deben unir sus fuerzas y aportar lo mejor de cada uno. El Atlas de los Océanos es un ejemplo de esta colaboración, ya que combina la credibilidad y el liderazgo de las Naciones Unidas con los vastos conocimientos de las organizaciones científicas, a fin de supervisar los grandes océanos del mundo, diagnosticar sus males y devolverles la salud", afirma Timothy E. Wirth, Presidente de la Fundación de las Naciones Unidas.

Según el Dr. John Everett, Jefe del Proyecto, el Atlas está destinado a todo tipo de usuarios, desde escolares, educadores y público en general, a responsables políticos, científicos, medios de comunicación, organizaciones no gubernamentales y administradores de recursos que necesiten acceso a bases de datos globales.

El Atlas ha sido concebido como una fuente enciclopédica de conocimientos y como centro principal de intercambio de información mundial y foro en línea para expertos en cuestiones oceánicas.

"Es la primera vez que expertos científicos y universitarios de todo el mundo colaboran en un instrumento de información de esta envergadura", opina Jacques Diouf, Director General de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), promotor de esta iniciativa, financiada principalmente gracias a los 500.000 dólares aportados por la Fundación de las Naciones Unidas.

"Los océanos desempeñan un papel esencial en el mantenimiento de la vida en la tierra", añade Diouf, "y este importante nuevo instrumento nos permitirá ocuparnos de los problemas como nunca ha sido posible hasta ahora. Asimismo, permitirá coordinar y armonizar la labor que se está llevando a cabo en diferentes ámbitos de las Naciones Unidas y en diversos organismos e instituciones académicas nacionales y otras organizaciones. Contribuirá, además, a fomentar un uso sostenible de los océanos que garantice la seguridad alimenticia y el desarrollo humano."

La página Web se complementará con un CD-ROM y otros soportes, publicados juntamente con Cinegram Multimedia, a fin de llegar a públicos más amplios y regiones donde el acceso a Internet es difícil. Actualmente, con un primer equipo de 17 redactores, se cubren más de 900 temas. Con el tiempo, se añadirán nuevos temas y se contará con la colaboración de varios centenares de redactores especializados.

Según el Almirante Conrad Lautenbacher, administrador del NOAA, el Atlas es a la vez "un desafío y una oportunidad para la comunidad que trabaja sobre los océanos" de conjugar la protección del mar con objetivos más amplios de desarrollo sostenible, como los centrados en la disponibilidad de agua potable, la salud humana y el abastecimiento de alimentos.

Logrando y consolidando el consenso en torno a la información relativa al mar entre las principales organizaciones y expertos de todo el mundo, el Atlas de las Naciones Unidas constituirá una importante base informativa para la elaboración de futuras políticas nacionales e internacionales, el establecimiento de prioridades de investigación y las negociaciones intergubernamentales sobre las cuestiones relativas a los océanos.

"Los gobiernos nacionales pueden desempeñar un importante papel", dice Conrad Lautenbacher. "Será necesario el compromiso colectivo de todos los países, como lo fue en el caso de la elaboración del Atlas de los Océanos de las Naciones Unidas, para preservar los beneficios de los océanos en el futuro." Además de una gran cantidad de información, NOAA respaldó el nombramiento del Dr. John Everett como Jefe de Proyecto y puso a disposición personal auxiliar y financiación.

En opinión del Director del Proyecto, Serge García, Director de la Dirección de Recursos Pesqueros de la FAO, el Atlas, "favorece la formación de asociaciones y el intercambio de información con todas las regiones del mundo, incluidas las menos desarrolladas, beneficiando sumamente con ello a todas las naciones interesadas en el aprovechamiento sostenible de los océanos".

La necesidad de elaborar este Atlas se puso de manifiesto en 1992 en la Cumbre de la Tierra de Rio donde se hizo un llamamiento para que se identificaran y abordaran los principales problemas medioambientales del planeta. La puesta en funcionamiento del Atlas, en la reunión que celebrará la Comisión Oceanográfica Intergubernamental de la UNESCO en París, el 5 de junio, se produce menos de doce semanas antes de la inauguración de la Cumbre Mundial sobre Desarrollo Sostenible que tendrá lugar en Johannesburgo (Sudáfrica).

"Las cuestiones relativas a los océanos dominarán casi con seguridad la agenda internacional del siglo XXI si, como se ha pronosticado, el continuo recalentamiento de la tierra acelera el aumento de los niveles del mar, incrementándolos en un metro", asegura el Dr. Klaus Toepfer, Director Ejecutivo del Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente.

Las tierras bajas del mundo suelen ser fértiles y estar densamente pobladas y dotadas de infraestructuras de gran valor económico. Los costos humanos y materiales del aumento de un metro en el nivel del mar serían enormes, y afectarían a más de 70 millones de personas de las zonas costeras de China, al 10% de la población de Egipto y al 60% de la de Bangladesh. Entre los países más ricos, más del 60% de la población de los Países Bajos podría verse afectada y el 15% de las personas y el 50% de la industria del Japón quedaría amenazada. En los Estados Unidos, podrían perderse 17.000 km2 de humedales y la misma superficie de tierras áridas, en total, el equivalente a los estados de Connecticut y Nueva Jersey juntos. En los países situados a baja altitud, como las Maldivas o las islas Marshall, toda la población estaría en peligro.

El Atlas cuenta actualmente con 14 mapas del mundo y enlaces a cientos de otros, entre ellos, a 264 que muestran la distribución de los recursos pesqueros. El Departamento Ruso de Navegación y Oceanografía tiene previsto otros 100 mapas en los que vienen indicadas las capas de hielo, las rutas de navegación, la actividad sísmica y volcánica, los gradientes de temperatura, los contornos de los fondos, la salinidad y otras características de los océanos.

La Sociedad Geográfica Nacional también contribuirá de forma considerable al Atlas, facilitando el acceso a su máquina cartográfica y a su información marina, recogida en una amplia serie de libros y revistas. El Censo de la Vida Marina, una organización mundial con sede en Washington que trabaja en la evaluación y explicación de la diversidad, distribución y abundancia de organismos marinos, también pondrá plenamente a disposición sus recursos a través del Atlas.

A juicio de Serge García, "Los organismos de las Naciones Unidas y sus interlocutores han proporcionado la estructura y gran parte del contenido, basándose en su propia experiencia. Nuestro deseo es añadir mucha más información procedente de los usuarios, los científicos, los administradores y las instituciones oceánicas de todo el mundo y trabajar con los redactores internacionales más cualificados en los distintos temas".

Patricio Bernal, Subdirector General de la UNESCO, Secretario Ejecutivo de la COI, y antiguo Presidente del Subcomité de las Naciones Unidas sobre Océanos y Zonas Costeras dice que "los procesos oceánicos naturales influyen en todos los aspectos de la vida en la tierra. Nuestra misión en la COI es promover la cooperación internacional para aprender más acerca de la naturaleza y los recursos de los océanos y las zonas costeras. Concebido como herramienta de gestión para ayudar a los responsables políticos, el Atlas es un ejemplo de cooperación fructífera entre los organismos de las Naciones Unidas y los centros internacionales de excelencia. Gracias al proyecto Atlas, la gran cantidad de información almacenada en la base de datos de las Naciones Unidas estará ahora a disposición de todo el mundo."

Otros participantes en el proyecto son: el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), la Organización Marítima Internacional (OMI), la Organización Meteorológica Mundial (OMM), el Convenio de las Naciones Unidas sobre Diversidad Biológica y la División de las Naciones Unidas de Asuntos Oceánicos y del Derecho del Mar.

Antecedentes

El Atlas de los Océanos de las Naciones Unidas organiza la información de acuerdo con los siguiente temas generales:

*Usos - gestión de los desechos procedentes de la tierra, la energía, la pesca y la acuacultura, los asentamientos humanos costeros, la biotecnología marina, los usos sin consumo, los vertidos oceánicos y los desechos de los buques, el petróleo, el gas y la minería submarina, los usos recreativos y el turismo, y el transporte y las telecomunicaciones.

*Temas - variabilidad y cambios climáticos, economía, emergencias, seguridad alimentaria, buen gobierno, salud humana, contaminación y degradación, seguridad y desarrollo sostenible.

*Información de base - biología y ecología, formación y evolución de los océanos, sistemas de vigilancia y observación, mapas, estadísticas y bases de datos en línea.

*Información geográfica - clasifica la información, según la región geográfica
Entre los temas tratados:

*Pesca: según la FAO, las 17 principales zonas pesqueras del mundo han agotado o superado sus límites naturales y 9 están gravemente deterioradas.

*Piratería: el número de ataques piratas ocurridos en todo el mundo en 1997 aumentó un 40% en relación con el año anterior y casi se triplicó en relación con 1991, según la Oficina Internacional Marítima de la Cámara Internacional de Comercio.

*Proliferación de algas: el número de especies de algas venenosas identificadas por los científicos se ha prácticamente triplicado desde 1984, aumentado con ello las muertes de peces, los cierres de playas y las pérdidas económicas. Grandes tramos del golfo de México están considerados actualmente zonas biológicas muertas debido a estas floraciones.

*Arrecifes coralinos: el 58% de los arrecifes coralinos del mundo corren un alto o mediano riesgo de degradación, con más de 80% de los extensos sistemas de arrecifes de Asia Sudoriental amenazados, según el Instituto Mundial de Recursos.

*Especies invasoras: se ha determinado que las bioinvasiones marinas constituyen uno de los principales problemas ambientales y económicos del mundo, estimándose que en los lastres de los barcos de todo el planeta se encuentran varios miles de especies. La medusa del Atlántico (cubozoa) que supuestamente fue liberada en las aguas del lastre de un buque, contribuyó a eliminar la vida en el mar Negro. En la bahía de San Francisco, una nueva especie extranjera se asienta cada 14 semanas, advierten los científicos.