ROMA, 18 de julio de 2002.- La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) ha lanzado un llamamiento de ayuda en favor de siete millones de personas gravemente afectadas por una crisis alimentaria en el Sur de África. La FAO solicita 25 millones de dólares para financiar 13 intervenciones de emergencia agraria en Lesotho, Malawi, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe, según afirma un comunicado publicado hoy. El llamamiento forma parte de los llamamientos nacionales consolidados de las Naciones Unidas para la crisis humanitaria en el Sur de África.

Alrededor de 10 millones de personas en esa región se enfrentan a una grave escasez de alimentos, dice la FAO. Los cultivos alimentarios se han visto drásticamente reducidos en los últimos dos años. Las causas de esta crisis alimentaria han sido la sequía y las inundaciones parciales. Además, la situación se ve agravada por serios problemas estructurales y políticos crónicos, entre ellos, el alto porcentaje de SIDA/VIH; la escasez de recursos financieros públicos; el reducido poder adquisitivo de la población; la mala gestión de reservas estratégicas de cereales, en particular en Malawi; el degrado de los suelos, y las actividades de reforma del terreno, especialmente en Zimbabwe. Los países más afectados son Malawi, Zambia y Zimbabwe, dice la FAO.

En Malawi, la FAO ya esta prestando ayuda a 50.000 familias de campesinos perjudicadas por la sequía para que puedan cultivar durante la estación invernal en el mes de julio. Por otra parte, planea distribuir semillas de maíz y judías, aperos de mano, fertilizantes y pequeñas pompas de agua a unas 118.000 familias campesinas víctimas de la sequía y las inundaciones. Los proyectos pretenden también aumentar la producción de mandioca. Los costes se cifran en 1,6 millones de dólares.

Para Zambia, la FAO ha propuesto la distribución, entre 62.000 familias campesinas afectadas por la sequía, de material agrario esencial como semillas enriquecidas y adaptadas localmente de maíz, sorgo, mandioca y legumbres, además de aperos de labranza. Para financiar estas iniciativas de emergencia son necesarios 2,6 millones de dólares.

En Zimbabwe, la FAO quiere incrementar la producción agraria de unas 400.000 familias campesinas mediante la distribución de semillas, fertilizantes, pompas de agua a pedal y aperos manuales de labranza. Para mejorar la seguridad alimentaria doméstica de otras 200.000 familias vulnerables en las zonas comunales, la FAO distribuirá también pequeños rumiantes y aves. Las actividades de emergencia se extienden a 200.000 pescadores y a sus familias para mejorar la alimentación y los ingresos. La FAO llevara a cabo actividades para la erradicación de la fiebre aftosa en las zonas de sur de Zimbabwe, mejorando la seguridad alimentaria de otros 300.000 hogares vulnerables. Para estas iniciativas serán necesarios 16 millones de dólares.

En Lesotho, alrededor de 100.000 familias campesinas en condiciones de alta vulnerabilidad necesitan semillas, herramientas y fertilizantes para reanudar los cultivos. Los costes del proyecto se cifran en 3,3 millones de dólares.

Para Swazilandia, la FAO pide 1,4 millones de dólares destinados a 21.000 familias afectadas por la sequía. Les hacen falta semillas, fertilizantes y equipos para huertas de regadío, además de animales de cría (aves y cerdos) y piensos. Está prevista también la distribución de semillas de algodón y de judías para los cultivadores de algodón en pequeña escala.

Todos los proyectos están destinados a restaurar la autosuficiencia de las familias campesinas vulnerables y limitar su dependencia de las ayudas alimentarias. La mayor parte de los insumos tienen que llegar a destino antes de la temporada principal de siembra en octubre/noviembre.