ROMA, 29 de julio de 2002.- A pesar de las buenas cosechas de este año, la República Popular Democrática de Corea necesita urgentemente nueva ayuda externa para subsanar un déficit alimentario que amenaza a millones de personas en condiciones de vulnerabilidad antes de las principales cosechas de septiembre/octubre, según han informado dos agencias de Naciones Unidas hoy.

"Es necesario incrementar las remesas de ayuda alimentaria para impedir que los sectores más pobres de la población se tengan que enfrentar a una grave carestía en los próximos meses", advierten en un informe conjunto la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA). "En esta coyuntura, no se puede prescindir de la red de seguridad que garantiza la ayuda alimentaria prometida sin acarrear un desastroso aumento de la malnutrición".

La República Popular Democrática de Corea sufre desde hace años de una difusa escasez de alimentos. Los desastres naturales, inundaciones y sequías han empeorado la difícil situación creada por la falta de terrenos cultivables y de insumos agrícolas, y por el empobrecimiento de los suelos a lo que hay que añadir serios problemas económicos y deficiencias en las infraestructuras.

Gracias al incremento del rendimiento y también al relativo buen tiempo, la producción de trigo, centeno y patatas de invierno y primavera, alcanzó las 441.000 toneladas de cereales equivalentes, dos veces y media el volumen de la producción del pasado año, año de sequía, que se cifró en 172.000 toneladas, y un 34 por ciento superior al promedio de los cuatro años anteriores que fue de 328.000 toneladas, dice el informe.

En consecuencia, FAO y PMA prevéen que el total de la producción interna en el año comercial 2001/2002 (noviembre/octubre) sea de 3,66 millones de toneladas de cereales equivalentes, un 42 por ciento superior al volumen estimado en 2000/2001 de 2,57 millones de toneladas. Las raciones distribuidas a unos 15 millones de consumidores no agrícolas mediante el Sistema de Distribución Pública dirigido por el gobierno han aumentado este año un 48 por ciento pasando a 292 gramos por persona y día, y hay más alimentos disponibles en los mercados en la mayor parte del país.

Sin embargo, debido a que la producción interna del país sigue estando muy por debajo de las necesidades mínimas de consumo, su capacidad para importar comercialmente es muy reducida y que las ayudas prometidas por la comunidad internacional han llegado muy despacio este año, la República Popular Democrática de Corea se enfrenta con un déficit alimentario por cubrir de 382.000 toneladas durante el período de julio a octubre, según informan FAO y PMA.

El informe manifiesta su preocupación por las "desigualdades constantes y significativas en el acceso a los alimentos. La población urbana, por regla general, es la más afectada, a la que se suman los habitantes de las zonas con déficit de alimentos del norte y el nordeste, y algunos grupos vulnerables como niños, mujeres embarazadas y madres lactantes y las personas ancianas".

El documento indica que estas desigualdades se han visto exacerbadas por la disminución de las contribuciones de ayuda alimentaria. "En mayo, el PMA fue incapaz de comenzar la distribución esencial de ayudas de la temporada de carestía a las personas ancianas y tuvo que recortar las distribuciones a los alumnos de las escuelas secundarias y a los profesores en las escuelas de las seis provincias más inseguras desde el punto de vista alimentario", lo que significa que, en total, más de un millón de personas de los 6,4 millones de beneficiarios del PMA se vieron afectados directamente.

"Si la comunidad de donantes no emprende una acción inmediata para movilizar recursos adicionales, será inevitable una reducción ulterior del programa". El PMA, que presta ayuda a cuantos no pueden hacer frente por cuenta propia a sus necesidades básicas de alimentos,pideuna ayuda adicional de 127,518 toneladas para llevar a cabo su programa en lo que queda de año.

El informe conjunto de FAO y PMA advierte que las bajas temperaturas y la insuficiente disponibilidad de agua pueden afectar a los principales cultivos de maíz y arroz, y subraya que el volumen de estas cosechas depende en buena parte de las lluvias de julio y agosto, la temporada principal de precipitaciones.

Sistemas de riego en mal estado y la falta de fertilizantes siguen representando el mayor obstáculo para un aumento de la producción, dice el informe. "Las previsiones para la próxima estación siguen siendo poco favorables, dada la carencia significativa de insumos esenciales y el deterioro constante de la maquinaria agrícola".

El informe se hace eco de la información de que el gobierno ha decidido introducir cambios en las estructuras que establecen los precios y los salarios. "El sistema de las Naciones Unidas en la República Popular Democrática de Corea está recopilando información sobre el alcance de los cambios y analizando sus implicaciones potenciales".