ROMA, 16 de agosto de 2002 -- Alrededor de 6 millones de personas en Afganistán continuarán muy vulnerables a la inseguridad alimentaria y seguirán requiriendo asistencia en alimentos durante el próximo año, advirtieron dos agencias de Naciones Unidas en un informe conjunto emitido en el día de hoy. El informe preparado por la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) señala que, en general, la producción de cereales en Afganistán ha mostrado una recuperación en el año 2002, a pesar de los conflictos militares y políticos que coincidieron con la temporada de plantación y de un serio brote de langostas en algunas partes del país.

"A pesar de la recuperación en la producción agrícola de este año y del renovado sentido de esperanza, millones de afganos, particularmente los pastores nómades Kuchis, tienen escaso o simplemente ningún acceso a los alimentos debido a una seria disminución de su poder adquisitivo y/o a la pérdida de activos productivos". De acuerdo con el informe, "los efectos de años sucesivos de sequía, que deterioró los sistemas de riego y otras infraestructuras, la incapacidad de los agricultores de acceder a los insumos agrícolas necesarios, la falta de empleo dentro y fuera de la agricultura, y el vicioso endeudamiento rural entre otros, obligan a una intervención efectiva y oportuna".

Además de manifestar la urgencia de continuar con la distribución de alimentos, el informe solicita una inversión sostenida en el sector agrícola, particularmente para la rehabilitación, mejoramiento y mantención de la infraestructura de riego a fin de asegurar una recuperación rápida de la economía afgana.

La producción total de cereales en Afganistán se estima en alrededor de 3,5 millones de toneladas para el 2002, lo que representa un 82 por ciento por sobre el cultivo afectado por la sequía el año pasado, pero aún alrededor de un 4 por ciento por debajo de la cosecha de 1998. Como resultado, el informe señala que Afganistán necesita importar alrededor de 1,4 millones de toneladas de cereales durante el año comercial 2002/2003 que va desde julio hasta junio. Las importaciones comerciales se estiman en 911.000 toneladas, más o menos lo mismo que el nivel promedio de los tres años anteriores, de acuerdo con el documento. Aproximadamente 219.000 toneladas de ayuda alimentaria de emergencia han sido comprometidas, o ya están en inventario, lo que deja una brecha de 249.000 toneladas.

El informe señala que los tres años anteriores de sequía tuvieron un efecto devastador sobre la vegetación, así como sobre disponibilidad de granos y residuos de los cultivos, especialmente en zonas de secano. Como resultado, ha habido pérdidas devastadoras en la producción de ganado, habiendo disminuido la cantidad de animales en cerca de un 60 por ciento desde 1998, lo que se ha agravado a causa de las muertes masivas y la venta a cualquier precio de animales durante el verano y el otoño del año pasado.

Actualmente, las ventas a nivel nacional de ganado han bajado en un 50 por ciento, mientras que los precios de los animales han aumentado en al menos un 30 por ciento a través del país durante el último año. Esto ha conllevado una escasez de carne, de animales de tiro y de reproductores, lo que impulsó las importaciones de grandes rumiantes y de aves de países vecinos. Las importaciones presentan serios riesgos para la salud del ganado afgano sobreviviente, ya que estas importaciones se han hecho sin cuarentena. El informe solicita la aplicación de medidas de control veterinario urgentes y adecuadas para prevenir la expansión de enfermedades provenientes de los animales traídos de los países vecinos hacia Afganistán, lo que podría exacerbar los problemas que enfrenta la producción de ganado.