|
ARYAMOUN, Egipto, 4 de septiembre -
La obra se trata de la vida serena de una aldea de casas de
adobe rodeadas por el verde exuberante de los arrozales y los
maizales. Una bomba extrae agua y los campesinos atienden sus
cultivos. El Nilo majestuoso transcurre salpicado por las velas
de las falucas. Es Aryamoun, una aldea del
Delta del Nilo, pero podría ser cualquiera de las mil aldeas
egipcias, donde los campesinos, eje de la economía del país, han
utilizado sus conocimientos ancestrales para obligar a la tierra
a rendir un poco más todos los años. Los agricultores, que
representan más de la mitad de la población y el 27 por ciento
de la fuerza de trabajo, han ayudado a Egipto a convertirse en
uno de los pocos países del mundo que producen tres cosechas al
año. La productividad general por hectárea
es de las más elevadas de los países en desarrollo, y Egipto
tiene el récord mundial de rendimientos del arroz, el sorgo y la
caña de azúcar. Por otra parte, la población rural sigue
luchando contra los problemas de siempre: la disminución de la
fertilidad del suelo y la degradación del medio ambiente,
apareados a un gran crecimiento demográfico y bajos índices de
alfabetización. En una sencilla sala del
Centro de Extensión Agrícola de Aryamoun, seis jóvenes de ambos
sexos de pronto comienzan a tocar sus instrumentos. Artistas
voluntarios de la Compañía de Teatro Rural danzan al ritmo de
los tambores, sus vestidos tradicionales de colores resplandecen
y el público aplaude entusiasmado. Entonces comienza la
representación: "El pueblo y la tierra".
Aprender del malvado
Conforme se despliega la trama, el público,
formado por familias completas, vitorea a los héroes y les da
consejos a voces. El malvado de la obra es el rico proveedor
local de fertilizantes y plaguicidas, cuyo propósito es impedir
a los campesinos introducir nuevas técnicas para reciclar los
productos agrícolas secundarios, como la paja del arroz y los
tallos del maíz, para formar abono compuesto y forrajes para el
ganado. Estos productos secundarios se han
venido utilizando para hacer fogatas, a cuyo humo negro se
atribuía una misteriosa nube de humo penetrante que se cernió
sobre el Cairo durante varios días hace algunos años. Además, el
reciclaje y la elaboración de abonos compuestos pueden reducir
la utilización de fertilizantes hasta un 50 por ciento, y cubrir
todos los gastos de forrajes para varios animales de la granja.
Sólo esto puede representar un considerable ahorro para los
campesinos. "Una parcela sencilla,
media docena de artistas aficionados voluntarios y un espacio
abierto bastan para comunicar mensajes muy importantes sobre
protección de los cultivos, cómo incrementar la productividad,
protección del medio ambiente, espaciamiento de los nacimientos,
educación de las niñas y nutrición apropiada", explica
el Dr. Ahmed Wahba, Director Nacional del Proyecto, del
Ministerio de Agricultura de Egipto. El
autor de la obra, Issa Hammad, es un maestro de matemáticas
local. "La obra trata los asuntos de interés para los
campesinos, con un lenguaje accesible, a través de un medio
divertido capaz de captar su interés", explica. Por
ejemplo, un concepto como el de espaciamiento de los nacimientos
se comunica mediante mensajes conocidos de los campesinos, como
la necesidad de dejar suficiente tiempo entre las plantaciones a
fin de estimular el crecimiento. La importancia de la nutrición
materna se explica con el ejemplo de los cultivos, que necesitan
una nutrición adecuada para crecer fuertes y saludables.
Un momento para sembrar, un
momento para casarse
"Los campesinos saben que hay un momento
específico para sembrar, y que no sirve de nada tratar de
obligar a las plantas a crecer antes de tiempo _explica Hammad_.
Este conocimiento tan arraigado se utiliza para combatir los
matrimonios prematuros: así como hay un momento correcto para
sembrar, también lo hay para casar a los hijos".
La lucha contra los roedoreses otra
preocupación en el campo, ya que unas docenas de ratas pueden
devastar toda la cosecha de una temporada y arruinar a una
familia campesina. Desechar correctamente los residuos puede
eliminar las zonas de cría y reducir el número de roedores. Al
introducir este tema en el libreto, el público simpatiza con las
preocupaciones de los personajes y busca una solución, que
también ofrece la obra de teatro. Hay
grupos de teatro presentándose e informando al público de cuatro
zonas rurales de cuatro prefecturas de Egipto, donde los
problemas de agricultura, medio ambiente y población convergen
más problemáticamente. Este proyecto, en marcha desde hace ocho
años, proporciona un manual con recomendaciones básicas, que los
autores adaptan para representar en escena. El proyecto además
ha proporcionado capacitación para promotores sobre cómo asociar
la planificación familiar con los contenidos agrícolas.
La FAO aporta el apoyo técnico y la gestión
general del proyecto, financiado por el Fondo de Población de
las Naciones Unidas y el Gobierno de Egipto. El Gobierno además
participa activamente en todos los comités directivos a través
de sus ministerios de Educación, Salud y Agricultura. Los buenos
resultados obtenidos a la fecha se traducen en la ampliación el
próximo año a la tercera etapa del programa.
Al terminar la representación, un público, del que
muchos integrantes ya han introducido en sus actividades la
utilización de abonos compuestos y el reciclaje de forrajes,
ovaciona de pie a los actores. El Dr. Wahba considera que hoy en
día, casi la mitad de los campesinos de la zona de Aryamoun
utilizan abonos compuestos y forrajes reciclados. La mayor parte
de los aldeanos reconocen la importancia de la protección
ambiental y el control demográfico. No sólo han evitado el ciclo
de endeudamiento endémico de los campesinos que tienen que
comprar fertilizantes y plaguicidas a crédito, sino que ejercen
sus facultades en la toma de decisiones importantes que
repercuten en sus familias, su productividad y su medio
ambiente.
|