ROMA, 27 de agosto 2002 -- Las Naciones Unidas están sumamente preocupadas por la evolución de la crisis en el África austral. La Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el Programa Mundial de Alimentos (PMA) estiman que 13 millones de personas requerirán de ayuda alimentaria en los próximos meses a fin de evitar que se propague la hambruna y se registre un dramático deterioro de la salud y la condición nutricional de la población de los países víctimas de la crisis. La Organización Mundial de la Salud (OMS) considera que la salud de estos 13 millones de personas puede sufrir graves consecuencias a causa de la crisis alimentaria en curso. Las reservas regionales de alimentos no corresponden a las necesidades que se han estimado, y la ayuda alimentaria, junto con la asistencia médica y de otros tipos, será decisiva para evitar una catástrofe.

El Programa Mundial de Alimentos ha recibido donaciones de alimentos para utilizarse en el África austral, algunos con contenido de organismos modificados genéticamente. Diversos gobiernos del África Austral han aceptado sin reservas estas donaciones de alimentos y en esa región se producen variedades de maíz modificado genéticamente. Sin embargo, otros gobiernos han manifestado reservas respecto a la aceptación de la ayuda alimentaria con contenido de OMG y han recurrido a las Naciones Unidas en busca de asesoramiento.

No existen todavía acuerdos internacionales en vigor sobre el comercio de alimentos o la ayuda alimentaria que se ocupen específicamente de los alimentos con contenido de OMG. La política de las Naciones Unidas es que la decisión de aceptar productos MG que formen parte de las transacciones relacionadas con la ayuda alimentaria compete a los países receptores, y ésta es la situación actual en el África austral. La política del PMA es que todos los alimentos proporcionados en donación cumplan con las normas de inocuidad de los alimentos tanto del país donante como del país receptor, así como con todas las normas, directrices y recomendaciones internacionales correspondientes.

Con relación al maíz y la soya modificados genéticamente, y a otros productos que contienen OMG, la FAO y la OMS confían en que el principal país de origen haya aplicado sus procedimientos nacionales establecidos de evaluación de riesgos relacionados con la inocuidad de los alimentos. La FAO y la OMS no han emprendido aún una evaluación oficial de la inocuidad de los alimentos mismos modificados genéticamente. Los donantes que hacen contribuciones al PMA han certificado plenamente la inocuidad de estos alimentos para el consumo humano.

A partir de información nacional de diversas fuentes y del conocimiento científico actual, la FAO, la OMS y el PMA consideran que el consumo de alimentos con contenido de OMG que se está proporcionando como ayuda alimentaria en el África austral no presenta riesgos probables para la salud humana. En consecuencia, estos alimentos pueden consumirse. Las Organizaciones confirman que a la fecha no tienen conocimiento de casos científicamente documentados en los que el consumo de estos alimentos haya producido efectos negativos para la salud humana.

Se ha expresado la preocupación en el África austral por la introducción no intencional de variedades de maíz MG en la región a consecuencia de plantaciones o dispersión de maíz entero proporcionado en calidad de ayuda alimentaria. Corresponde a los países juzgar y resolver, tras el estudio de cada caso en particular, con relación a todo riesgo posible para la biodiversidad y la agricultura sostenible a causa de la introducción inadvertida de organismos modificados vivos utilizados como alimentos, piensos o para su transformación. Se sabe que el maíz tiene tendencia a la polinización cruzada, pero no es motivo de mayor preocupación en el África austral, donde no existe una gran diversidad genética de este cultivo. En el caso específico del maíz, los gobiernos puedentomar en consideración técnicas de elaboración, como la molienda o el tratamiento con calor, a fin de evitar la introducción inadvertida de semillas modificadas genéticamente. Con todo, no es política de las Naciones Unidas que los cereales modificados genéticamente que se utilizan como alimento, piensos o para su elaboración requieran necesariamente este tipo de tratamiento.

Los organismos competentes de las Naciones Unidas se proponen establecer una política de largo plazo en materia de ayuda alimentaria que contenga alimentos modificados genéticamente o alimentos obtenidos con medios biotecnológicos. La responsabilidad y la decisión finales respecto a la aceptación y distribución de la ayuda alimentaria que contenga OMG corresponden a los gobiernos interesados, tomando en cuenta todos los factores antes mencionados. Las Naciones Unidas consideran que en la crisis actual, los gobiernos del África austral deben someter a atenta consideración las graves e inmediatas consecuencias de limitar la ayuda alimentaria disponible para millones de personas que la necesitan tan desesperadamente.