ROMA,, 18 de septiembre 2002 -- La cantidad de residuos tóxicos contenida en los plaguicidas caducos en África es más elevada de cuanto se estimaba hasta ahora, afirma la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un comunicado publicado hoy.

"Todos los países africanos cuentan con reservas de plaguicidas caducos y por lo tanto padecen las consecuencias: suelos fuertemente contaminados y millones de recipientes almacenados. La FAO retiene que sólo en África los residuos tóxicos alcanzan las 120.000 toneladas, mientras en todo el mundo la cifra de residuos se calcula en 500.000 toneladas", dice Alemayehu Wodageneh, experto de plaguicidas caducos de la FAO, con motivo de una reunión de expertos en ese sector celebrada en Roma. La FAO había calculado con anterioridad que la cifra de plaguicidas caducos en África rozaba las 50.000 toneladas.

"Estos plaguicidas amenazan seriamente la salud de las poblaciones rurales y urbanas, especialmente la de las personas más pobres y contribuyen a la degradación de las tierras y a la polución de las aguas", agrega Wodageneh. Se cree que el 30 por ciento de los residuos sea del tipo contaminante orgánico persistente (en inglés, POPs).

En una década se han eliminado menos del 5 por ciento de las reservas tóxicas. La FAO ha llevado a cabo con éxito la eliminación de unas 3.000 toneladas en más de 10 países de África y Oriente Próximo en estrecha colaboración con socios bilaterales. El proyecto más importante de la FAO en este ámbito tiene como objetivo la destrucción de más de 3.000 toneladas de residuos tóxicos en Etiopía.

A pesar de los grandes esfuerzos llevados a cabo por la FAO y otros entes para afrontar el problema, los plaguicidas caducos siguen acumulándose. "En algunos países hemos tenido mucho éxito combinando la destrucción de residuos de plaguicidas con la mejora de los controles sobre los plaguicidas y con el fomento de alternativas sostenibles de gestión de las plagas. Desgraciadamente, a nivel global y regional, es probable que las reservas de estos materiales sigan creciendo a un ritmo más rápido del que se eliminan", subraya Wodageneh.

En muchos países en desarrollo, la gestión de los plaguicidas a menudo es poco eficaz debido a la escasez de recursos. Buena parte de esos países tienen controles de importación débiles, a lo que se suman las deficiencias en el almacenado y en la gestión de las reservas, además de la carencia en la formación para el uso apropiado de estos productos. En los años pasados, la FAO ha dado formación a miles de expertos en protección de las plantas sobre control y ordenación de los plaguicidas.

Dado que no existen servicios adecuados para la destrucción de los residuos peligrosos en África, hasta ahora se han transportado a países desarrollados para la incineración a alta temperatura a un coste que ronda los 3.500 dólares por tonelada de residuos.

La condición de las reservas de plaguicidas caducos va desde la de los productos bien conservados que pueden utilizarse todavía en el campo, hasta la de los que se han derramado completamente de los bidones de metal corroídos u otros recipientes, infiltrándose en el suelo.

En muchos casos, los productos están almacenados al aire libre donde se encuentran expuestos a cambios de temperaturas y otras situaciones adversas, lo que acelera el deterioro de los plaguicidas así como el de sus recipientes. Sin embargo, incluso cuando las condiciones de almacenamiento son buenas, la cantidad y la naturaleza de los productos almacenados han llevado al deterioro de los envases y, en consecuencia, al derrame de las substancias.

El Programa de Reservas de África presentado recientemente se propone eliminar todos los plaguicidas caducos y los residuos contaminados en África durante los próximos 10-15 años, así como promover medidas preventivas y formación de personal especializado. El total de fondos necesarios para cubrir los gastos del programa se calcula entre 200 y 250 millones de dólares.

Entre los participantes en esta iniciativa se encuentran instituciones financieras y organismos especializados, como el Banco Africano de Desarrollo, el sector químico, el Fondo para el Medio Ambiente Mundial, la Red de acción en materia de plaguicidas, Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente, el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo Industrial, el Banco Mundial, Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF) y la FAO, que jugará un papel clave en los aspectos técnicos de las operaciones de eliminación de residuos.