ROMA, 19 de septiembre 2002 -- Varias regiones en Etiopía siguen en estado de alarma alimentaria y millones de personas padecen las consecuencias de la sequía, informa hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) en un comunicado. Se ha constatado un gran número de muertes entre el ganado y la migración de personas en busca de agua y pastos. Por ese motivo, la FAO ha lanzado un nuevo llamamiento para conseguir 1.900 millones de dólares destinados a seis proyectos de emergencia.

En particular, la FAO ha propuesto dotar de instrumentos veterinarios de primera necesidad a los servicios veterinarios, escasamente equipados, de las regiones de Afar y Somali. Unas 30.000 familias de pastores se beneficiarán de este proyecto. También se darán piensos suplementarios a las vacas que crían.

En vastas zonas de la región de Tigray el ganado se ha reducido considerablemente a consecuencia de la sequía y ha aumentado la difusión de enfermedades animales. Mediante la compra, el transporte y la distribución de medicamentos, vacunas y material veterinario, la FAO contribuirá a garantizar el restablecimiento del ganado perdido. De este proyecto se beneficiarán unas 5.000 familias de campesinos pobres.

La FAO planea también entregar a los campesinos gravemente afectados por la sequía esquejes de batata. La batata se planta tarde (octubre-noviembre) y por eso es muy útil para los campesinos cuando las lluvias se retrasan. Alrededor de 50.000 familias campesinas pobres se beneficiarán de este proyecto.

Otro proyecto pretende restablecer los esquemas de riego en las zonas de cultivos más vulnerables. La FAO suministrará semillas hortícolas y facilitará formación sobre el mejor uso de los esquemas de riego en las comunidades afectadas por la sequía. Este proyecto está destinado a 20.000 familias campesinas de escasos recursos.

El organismo de las Naciones Unidas tiene previsto distribuir también 250 pompas de pedal y 100 pompas de motor para el riego en pequeña escala entre los campesinos de la región de Tigray para aumentar la producción de cultivos y mejorar la seguridad alimentaria de unas 5.000 familias afectadas por la sequía.

Todos estos proyectos tienen como objetivo restaurar la autosuficiencia de las familias campesinas vulnerables y reducir su dependencia de las ayudas alimentarias. La FAO trabajará en estrecho contacto con las autoridades locales y las organizaciones no gubernamentales (ONGs).