7 de enero de 2003, Roma
-- La Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación
(FAO) y el gobierno italiano acaban de firmar,
por la primera vez, un programa de cooperación
descentralizada que establece una nueva forma de colaboración
entre entidades locales italianas y de los países en desarrollo,
con el fin de garantizar la seguridad alimentaria y desarrollo
rural.
Un fondo fiduciario italiano de 2,3
millones de dólares permitirá la puesta en marcha de proyectos
pilotos en beneficio de las comunidades rurales de varios países
en desarrollo, a lo largo de los dos próximos años.
Se trata de un nuevo enfoque en la lucha contra el
hambre y la inseguridad alimentaria en el que participan no sólo
los gobiernos centrales de los países más ricos, sino también
las administraciones regionales, provinciales y municipales, así
como sus contrapartes en los países en vías de desarrollo.
Teniendo en cuenta que en Italia hay
alrededor de 8.000 municipios, un centenar de provincias y una
veintena de regiones, el efecto de multiplicación que podría
alcanzar esta iniciativa es notable. El objetivo del programa es
movilizar los recursos sociales, humanos y financieros de las
administraciones locales italianas en favor de la lucha contra
el hambre y la malnutrición.
La cooperación
descentralizada se encuadra en el ámbito de un contexto
internacional donde la sociedad civil y las entidades locales
desempeñan un papel cada vez más importante en la lucha contra
el hambre y la pobreza. Esta cooperación establece lazos
horizontales permanentes entre entidades favoreciendo la
participación democrática y la movilización de recursos.
Además, dice la FAO, la participación
directa de las administraciones locales refuerza el concepto de
democracia participativa, condición necesaria para un desarrollo
duradero.
Esta nueva forma de colaboración
"triangular" (FAO, entidades locales de los
países desarrollados y de países en vías de desarrollo), parte
entre otras cosas del compromiso de los participantes en la
Cumbre Mundial sobre la Alimentación: cinco años después,
celebrada en junio de 2002, de fortalecer y aunar esfuerzos en
el marco de una alianza mundial contra el hambre.
Durante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación en
1996, los jefes de Estado y de Gobierno de todo el mundo se
comprometieron a tomar medidas destinadas a reducir a la mitad,
para el año 2015, el número de personas afectadas por la
malnutrición crónica. En la actualidad, esta cifra asciende a
840 millones de personas en todo el mundo.
Numerosos programas puestos en marcha por la FAO
responden a los criterios señalados por las entidades locales,
en especial, el Programa Especial para la Seguridad Alimentaria
(PESA). Este programa tiene como objetivo ayudar a los
agricultores de los países de bajos ingresos y con déficit de
alimentos a eliminar los obstáculos socioeconómicos que les
perjudican, y a producir más y mejor gracias a técnicas agrarias
sencillas, baratas y respetuosas con el medio ambiente.
Un primer proyecto piloto de cooperación
descentralizada entre la FAO y el Ayuntamiento de Roma, con el
apoyo del gobierno italiano, se presentará dentro de poco en
Kigali. Este proyecto pretende potenciar la agricultura de la
periferia urbana en torno a la capital de Ruanda.
Según informa la FAO, ya están en marcha iniciativas
similares con entidades locales de otros países. Por ejemplo, el
Ayuntamiento de Montreuil, en Francia, tiene previsto apoyar a
las entidades locales de Malí, con la ayuda de expertos
vietnamitas, en el marco de la cooperación Sur-Sur del PESA.
La FAO considera que los resultados de
estos proyectos pilotos deberán estimular la multiplicación de
nuevos programas de cooperación descentralizada, con el apoyo de
nuevos fondos de financiación.
Persona de contacto:
Javier Perez de Vega
Experto de la FAO
javier.perezdevega@fao.org
(+39) 06 570 52026








