30 de enero de 2003, Roma -- En respuesta a una serie de artículos de los medios de comunicación que afirman que los plátanos podrían extinguirse en los próximos 10 años, la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) invita a los productores a fomentar una mayor variedad genética en los plátanos destinados al comercio.

La FAO subraya que los pequeños agricultores de todo el mundo cultivan una amplia gama de plátanos que no están amenazados por la enfermedad que en la actualidad está atacando los plátanos que se venden sobre todo en Europa y América del Norte.

El plátano Cavendish, que se encuentra normalmente en los supermercados occidentales, ha sido atacado en algunos países asiáticos por un nuevo cepo de fusariosis, también llamada "Enfermedad de Panamá", que ataca las raíces de las plataneras.

"Lo que está pasando es la consecuencia inevitable de cultivar un único genotipo a larga escala", afirma Eric Kueneman, Jefe del Servicio de Cultivos y Pastos de la FAO.

El plátano Cavendish es un tipo de plátano, llamado "de postre", cultivado principalmente por las compañías productoras de plátanos a larga escala para el comercio internacional.

Este tipo de plátano, que es muy importante en el mercado mundial, representa apenas el 10 por ciento de los plátanos producidos y consumidos en el mundo, dice la FAO. Prácticamente, todas las plantaciones comercialmente de plátanos cultivan este único genotipo. Su vulnerabilidad es tan inevitable como previsible. El antecesor del plátano Cavendish, el "Gros Michel", sufrió la misma suerte a causa de enfermedades provocadas por los hongos.

Según la FAO la alarma actual debe servir como aviso sobre la necesidad de encontrar sustitutos al plátano Cavendish en el futuro.

Hasta ahora el problema se ha manifestado sólo en el Sudeste Asiático. Sin embargo, Mahmoud Solh, Director de la Dirección de Producción y Protección de plantas de la FAO advierte: "Las repercusiones del problema serán más dramáticas si el fenómeno se extiende a América Latina y al Caribe, donde el plátano es un cultivo de plantación fundamental y una fuente de empleo e ingresos para un amplio sector de la población".

Afortunadamente, los pequeños agricultores de todo el mundo han conservado una amplia reserva genética que puede utilizarse para mejorar el cultivo de plátanos en un futuro.

El plátano es esencialmente un cultivo clónico con muchas especies estériles que crece mediante mejoras tradicionales, despacio y con dificultad. Por eso, nuevos métodos de cultivo y herramientas nuevas, entre ellas la biotecnología, serán útiles para el desarrollo de plátanos resistentes para el cultivo. Esto no significa necesariamente el empleo de transgénicos, dice la FAO.

La FAO invita a:
  • desarrollar más variedades de plátanos, especialmente de aquellos destinados a la exportación.

  • concienciar sobre las consecuencias inevitables en los cultivos de una base genética reducida y la necesidad de contar con una base genética más amplia para los plátanos destinados al comercio.

  • potenciar los programas de mejora de plantas en los países en vías de desarrollo para los plátanos y otros cultivos básicos.


En el pasado, la FAO ha apoyado el enriquecimiento de los plátanos mediante la inducción de mutaciones, en asociación con la División del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) en Viena. Sin embargo los escasos recursos han repercutido negativamente en los esfuerzos realizados.

Dado que el 50 por ciento del germoplasma de los plátanos (variedades cultivadas) es estéril, la biotecnología y la mejora por inducción de mutaciones son herramientas importantes que pueden enriquecer las variedades de plátanos sin la amenaza de contaminación genética, dice la FAO.




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