10 de marzo de 2003, Roma -- Todas las formas de amianto, los plaguicidas DNOC, paratión, una fórmula muy peligrosa de plaguicida que es una mezcla de benomilo, tirán y carbofurán y dos aditivos de plomo de elevada toxicidad empleados en la gasolina podrían entrar a formar parte de una lista internacional de substancias químicas sujetas a controles de mercado. La recomendación viene de un comité de expertos designados por los gobiernos bajo el Tratado de Rotterdam.

La recomendación de añadir cinco formas adicionales de amianto a la lista de Información y Consentimiento Previos (ICP) (uno está ya incluido) ha encontrado un terreno fértil gracias también a las medidas de protección de la salud de los seres humanos adoptadas en Australia, Chile y Estados Unidos, que prohiben el uso de algunas de estas materias. El amianto, que hace algunos años se utilizaba con profusión como aislante para los hogares y los materiales especiales, ha sido eliminado en muchos países cuando se descubrió que sus fibras diminutas pasaban por inhalación a los pulmones de los trabajadores y de los residentes. Las fibras pueden producir cáncer y otras enfermedades mortales. El amianto se utiliza todavía en cierres herméticos, juntas, ensamblajes, frenos, armamentos y otros usos, aunque si hay materiales alternativos y eficaces para muchos de sus usos.

Plaguicidas gravemente peligrosos

Un plaguicida nuevo para incluir en la lista es DNOC, un insecticida, herbicida y fungicida. Su toxicidad para los seres humanos es muy elevada y plantea además graves peligros a otros organismos. El proceso de revisión comenzó tras las prohibiciones impuestas a su empleo en Perú y Estados Unidos.

Senegal fue el primer país que puso en marcha la revisión de las fórmulas de este plaguicida gravemente peligroso. La fórmula comprende una mezcla de los fungicidas benomilo y tirán y del insecticida de elevada toxicidad carbofurán y se vende localmente con los nombres de Granox TBC y Spinox T.

Alarmado por el creciente número de enfermedades y defunciones, el gobierno de Senegal comenzó a estudiar los casos de envenenamiento en las zonas rurales. Sus hallazgos indicaban que los responsables eran Granox TBC y Spinox T, usado en polvo por los campesinos que cultivan cacahuetes como tratamiento para las semillas. En los países desarrollados las semillas a menudo son tratadas y sembradas con medios mecánicos, lo que protege a los campesinos del contacto. Sin embargo, en numerosos países en vías de desarrollo los campesinos trabajan sin ropas de protección y siembran manualmente, en este caso mordisqueando cada cacahuete para extraer la semilla. El contacto con el plaguicida causa miles de caso de envenenamiento con fiebre, dolores abdominales y de pecho, vómito, insomnio y en algunos casos, llegando hasta la muerte.

El caso de estas substancias químicas se discutirá en el Comité Internacional de Negociación del Tratado de Rotterdam sobre ICP para algunas substancias químicas peligrosas y plaguicidas en el comercio internacional, que se reunirá en Ginebra del 17 al 21 de noviembre de 2003. Si la recomendación se adopta, estas substancias químicas estarán sometidas al procedimiento de ICP.

La recomendación de incluir las fórmulas existentes de paratión en el procedimiento transitorio de ICP (algunas fórmulas gravemente peligrosas de paratión están ya en la lista) abre un proceso que culminará a finales de 2004.

La revisión del paratión por parte del comité se ha visto impulsada por las prohibiciones de su empleo en Estados Unidos y Australia. Como otros insecticidas organofosforosos, el paratión representa un grave peligro para miles de campesinos, sobre todo en los países en vías de desarrollo, donde la falta de ropas de protección y del equipo adecuado para su uso hace que las personas entren en contacto directo con los plaguicidas. Los síntomas del envenenamiento son nausea, diarrea, visión borrosa y en los casos más graves depresión respiratoria, convulsiones y muerte

Aditivos en la gasolina y el petróleo

El Comité ha iniciado también el proceso para incluir en la lista el tetraetilo y el tetrametilo de plomo utilizados como aditivos en la gasolina y el petróleo. Desde hace mucho tiempo se sabe que el plomo en la nafta o en la gasolina constituye un grave peligro para la salud, sobre todo para los niños. Diversos estudios han demostrado que los niños que viven cerca de las carreteras y en las zonas urbanas donde se utiliza gasolina con aditivos de plomo pueden sufrir daños permanentes al cerebro, entre los cuales bajos niveles de inteligencia. Esta acción bajo el Tratado de Rotterdam complementa la reciente decisión del consejo de gobierno del PNUMA (Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente) y la del Plan de Implementación para la gasolina con aditivos de plomo de la Cumbre sobre Desarrollo Sostenible de Johannesburgo. Se exige a nivel mundial un abandono rápido de este peligroso contaminante que tendría que estar fuera de uso para el 2005.

El Tratado de Rotterdam se adoptó en 1998 bajo los auspicios del PNUMA y de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), como respuesta a la creciente sensibilización de la opinión pública en materia de salud y de los peligros para el medio ambiente ligados al empleo de substancias químicas. En algunos casos, estas substancias químicas pueden emplearse de forma segura en los países desarrollados, pero no en aquellos en vías de desarrollo, donde el acceso al equipamiento de protección puede ser limitado.

El Tratado de Rotterdam

El Tratado de Rotterdam proporciona a los países importadores las herramientas y la información necesarias para identificar las substancias químicas potencialmente peligrosas y excluir aquellas que no puedan utilizar con garantías de seguridad. Cuando su comercio está autorizado, los requisitos necesarios para el etiquetado y la información sobre los potenciales efectos sobre la salud y el medio ambiente fomentan el uso con garantías de seguridad de las substancias químicas.

Aunque si el Tratado todavía no ha entrado en vigor, los gobiernos han decidido aplicar, en la fase transitoria , las medidas de información y consentimiento previos a nivel voluntario. 26 plaguicidas y 5 substancias químicas de origen industrial * están sujetas al procedimiento transitorio de ICP. Las substancias químicas más arriba citadas suponen nuevas incorporaciones al procedimiento transitorio de ICP.

* El procedimiento transitorio cubre los 26 plaguicidas siguientes: 2,4,5- T, aldrina, binapacril, captafol, clordano, clorodimeform, clorobencilato, DDT, 1,2-dibromoetano (EDB), dieldrina, dinoseb, diclorido de etileno, óxido de etileno, fluoroacetamida, HCH, heptacloro, hexaclorobenceno, lindano, compuestos de mercurio, pentaclorofenolo, toxafeno, más algunas fórmulas peligrosas de metamidofos, metil-paration, paration, y fosfamidon . Cuando el texto del Tratado de Rotterdam fue adoptado, comprendía también algunas fórmulas peligrosas de monocrotofos; desde entonces todas las fórmulas de monocrotofos han pasado a estar sometidas al procedimiento de ICP.
También abarca cinco substancias químicas de origen industrial: crocidolite, bifenilos polibromatados (PBB), bifenilos policlorinados, (PCB), terfenilos policlorinados (PCT) y tris fosfato (dibromopropilo 2,3).
Contactos:
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Roma
erwin.northoff@fao.org
(39) 06 570 53105

Michael Williams, PNUMA
Ginebra
michael.williams@unep.ch
(+41) 22 9178 242/244/196