29 de mayo de 2003, Roma/Kabul -- Las actividades de desarrollo agrícola a largo plazo se verán seriamente amenazadas en Afganistán a menos que se consigan con urgencia más fondos de los donantes, ha advertido hoy la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).

"Nos encontramos con un déficit potencial que ronda los 25 millones de dólares", afirma Manfred Staab, Responsable de Programas de la FAO para Afganistán.

"Tememos que a causa de los acontecimientos políticos en curso en diversas partes del mundo los donantes se vean forzados a destinar a otros lugares los fondos necesarios para Afganistán".

"Desde el 11 de septiembre de 2001, la FAO ha recibido alrededor de 40 millones de dólares para la rehabilitación de la agricultura y la regeneración de las zonas rurales en el país. Buena parte de esos fondos se emplearon en actividades de emergencia como la distribución de semillas, aperos, fertilizantes y control de langostas, pero también se hicieron inversiones muy sólidas en la rehabilitación a largo plazo", agrega Staab.

"Estamos muy preocupados por la falta de nuevas iniciativas de financiación para los proyectos de desarrollo agrícola a largo plazo".

En riesgo los avances realizados

"Sin la cantidad adicional de 25 millones de dólares tendremos que interrumpir, antes de que acabe el año, más del 70 por ciento de nuestras actividades. La repercusión sería muy grave en las comunidades campesinas a las que ayudamos actualmente y nos impediría prestar ulterior ayuda a otros agricultores".

"Todos nuestros logros - excepto la participación de la FAO, totalmente financiada, en el sector de semillas - estarían en peligro. Se perderían los resultados de casi dos años de trabajo".

"Urgen inversiones relevantes", subraya Staab, "de lo contrario se nos escaparía la ocasión. Sólo podemos conseguir que los agricultores afganos confíen en el desarrollo a largo plazo de las zonas rurales si ahora afianzamos lo que hemos logrado durante la fase de emergencia".

Los proyectos a largo plazo abarcan la producción de semillas, el cultivo y comercialización de fruta y verduras, las campañas de vacuna de los animales de cría y los servicios veterinarios, el restablecimiento de los sistemas de riego destruidos y el refuerzo de los frágiles servicios del gobierno durante los próximos años.

Proyectos para cientos de miles de campesinos

La FAO ha jugado un papel vital ayudando a los agricultores mediante la distribución y multiplicación de semillas, en la producción animal y los servicios sanitarios, en los proyectos de producción y comercialización de leche, en proyectos de cría de aves de corral destinados a mujeres y en la rehabilitación de los sistemas de riego. Cientos de miles de campesinos se han beneficiado de estos proyectos en los últimos años.

"Además, hemos cooperado en la construcción y el refuerzo de las instituciones agrarias locales y nacionales", añade Staab.

"Nuestro objetivo prioritario es que el pueblo afgano pueda hacerse cargo finalmente de sus propias instituciones y desempeñar el papel principal en la reestructuración de la agricultura. La FAO, por ejemplo, va a trasladar sus oficinas a las sedes gubernamentales en Kabul y en las ciudades principales para estar en estrecho contacto con los responsables finales, a quienes damos también formación adecuada sobre las diversas tareas".

El personal de la FAO en Afganistán comprende 275 expertos nacionales y 30 expertos internacionales. Una red especial que cubre todas las zonas del país facilita servicios incluso en los lugares más remotos.

Los donantes que han financiado las actividades de la FAO en Afganistán son Bélgica, la Comisión Europea, Alemania, Irlanda, Italia, Kuwait, Países Bajos, Noruega, Suiza, Reino Unido y Estados Unidos.

En estos momentos la FAO solicita con urgencia a los donantes que contribuyan a financiar sus actividades en favor del desarrollo en Afganistán.

Contacto:
Erwin Northoff
Oficial de Información, FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570 53105