5 de junio
de 2003, Roma -- Con motivo del Día Mundial del
Medio Ambiente que se celebra hoy y cuyo tema es "Agua
- dos mil millones de personas sufren sin ella", el
Director General de la FAO, Jacques Diouf, ha pedido a la
comunidad internacional que "colaboren en la
salvaguardia de la fuente de la seguridad alimentaria en nuestro
planeta".
"Estoy
convencido de que si todos los países interesados considerasen
prioritaria, tanto política como financieramente, la
administración más eficaz de sus recursos hídricos, no seríamos
tan a menudo testigos de desastres como la crisis alimentaria
que sacude actualmente el Cuerno de África y África
austral", dijo Diouf.
"Podríamos así concentrar nuestros esfuerzos
en mejorar el desarrollo y la gestión de los recursos hídricos
en la agricultura para responder a la creciente demanda de
alimentos, aliviar la pobreza y respaldar el crecimiento
económico", agregó.
Beirut, la
capital del Líbano, acoge este año el Día Mundial del Medio
Ambiente, que se celebra en todo el mundo con una serie de actos
destinados a sensibilizar a la opinión pública sobre los
problemas ambientales. La escasez de agua es uno de los
problemas más preocupantes del nuevo milenio.
El Director General de la FAO hizo notar que, en
sintonía con otros organismos de las Naciones Unidas, la FAO
eligió el tema "El agua, fuente de seguridad
alimentaria" como tema para el Día Mundial de la
Alimentación 2002, celebrado el pasado 16 de octubre.
Conseguir agua suficiente para la producción mundial
de alimentos es un reto colosal. La FAO estima que en los
próximos 30 años será necesario producir un 60 por ciento más de
alimentos para nutrir a la población mundial en aumento.
Escasez de agua
La mayor parte de este aumento tendrá que
proceder de la intensificación de la agricultura de regadío.
Pero el agua escasea ya en muchos países. En 2030 uno de cada
cinco países en desarrollo tendrá escasez de agua o se verá
amenazado por su falta.
Es necesaria más
agua para producir alimentos suficientes para nutrir a la
población mundial. La respuesta a este reto es mejorar la
productividad agrícola y la eficacia de los recursos hídricos.
Utilizando métodos de riego más efectivos, potenciando la
recogida de aguas y empleando mejores semillas y técnicas
agrícolas, los agricultores serán capaces de conseguir mayores
cosechas, obteniendo así los mejores beneficios de las
inestimables reservas hídricas, afirman los expertos de la FAO.
En la actualidad, alrededor del 20 por
ciento (unos 205 millones de hectáreas) de los terrenos
agrícolas en los países en desarrollo se destina a la
agricultura de regadío y representa un 40% de la producción de
cultivos en esos países. Se prevé que de aquí al 2030 los países
en desarrollo amplíen la superficie de regadío en 40 millones de
hectáreas.
Diversas regiones se enfrentan
con graves problemas hídricos. Algunos países de Oriente Próximo
y África del Norte, así como del Sur y el Este de Asia, utilizan
más aguas subterráneas que las que se reaprovisionan. Otros
llegan incluso a extraer la preciosa agua subterránea fósil para
los cultivos, un recurso del que no debería ignorarse el valor
como agua potable.
Los países deben
invertir tanto en tecnologías mejores como en la ordenación más
eficaz de los recursos hídricos para conseguir "más
cultivos por gota", subraya la FAO.
Contacto:
Pierre
Antonios
Oficial de información de la FAO
Pierre.Antonios@fao.org
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