2 de julio de 2003, Roma --
En La Española conviven dos naciones - Haití y República
Dominicana - cuyas historias y realidades paralelas
convergen en su zona fronteriza. Allí, las diferencias
culturales o lingüísticas unen sus fuerzas para combatir
a un enemigo común: la miseria y la deforestación que
asola buena parte de la isla.
Décadas de
explotación incontrolada de los recursos forestales han dejado
una grave herencia de tierras áridas e improductivas,
especialmente en la parte haitiana de la frontera.
La falta de alternativas productivas ha hecho de esta
zona una de las más pobres del planeta, con una altísima tasa de
emigración económica - de haitianos hacia el país vecino y EEUU,
y de dominicanos, sobre todo las mujeres, hacia Europa y EEUU.
La FAO, junto al Mecanismo Mundial de la
Convención de Naciones Unidas para la Lucha contra la
Desertificación (UNCCD), está llevando a cabo una interesante
iniciativa de desarrollo local, el PAN-FRO (Plan de acción para
la zona fronteriza), basada en el manejo sostenible de los
recursos naturales y en la creación de un tejido social
destinado a potenciar los esfuerzos de desarrollo realizados a
ambos lados de la frontera.
Alimentando el tejido social
"Desde el inicio nos propusimos
que el resultado de esta experiencia no debía ser un documento
más, con tiempos concretos y resultados predeterminados, sino
más bien la creación de una plataforma social que agrupase a
todos los que tienen algo que decir en el desarrollo de ambos
lado de la frontera", explica Ana T. Sáez, responsable
de los programas del Mecanismo Mundial del UNCCD para la región.
"La región necesita
desesperadamente una inversión bien planificada y sostenida, que
beneficie a todos los hogares, para desarrollar las actividades
económicas de su población, incluyendo su agricultura familiar,
y así parar el proceso de desertificación de la zona
fronteriza", explica Luc Dubreuil, experto del centro
de inversiones de la FAO.
"Las
degradadas condiciones económicas y ecológicas del lado haitiano
incentivan a sus habitantes a pasar al otro lado de la frontera
como mano de obra agrícola, mucho más barata que la dominicana,
provocando un gran desempleo entre los jóvenes
dominicanos".
"Los que
quedan viviendo a ambos lados de la frontera, no tienen más
remedio que sobreexplotar los recursos naturales, su tierra y su
bosque, para complementar sus ingresos", añade.
"Por eso es necesario estimular y
fortalecer un tejido social amplio que pueda liderar un proceso
de desarrollo local gestionado por y para los habitantes de
ambos lados de la zona fronteriza", asegura L.
Dubreuil.
Reconocimiento
institucional
Tras dos años de
trabajo en República Dominicana, el Presidente Mejía ha
oficializado por decreto al Grupo Técnico Interinstitucional del
PAN-FRO dominicano como órgano de desarrollo local, y el
Gobierno de Haití acaba de entrar formalmente en el mismo
proceso.
"Oficializar un órgano,
que no es sólo del Gobierno sino también de los diversos grupos
sociales representados y de las agencias de desarrollo que
trabajan en la zona, es un indicador precioso del éxito de la
iniciativa, que garantiza su independencia frente a los cambios
políticos y que garantiza su permanencia en el tiempo",
reconoce Ana Sáez.
Como resultado del
trabajo realizado hasta ahora, ya se están llevando a cabo
acciones y inversiones coordinadas en la Cuenca del Artibonito,
compartida por ambos países, con agencias tales como la
Organización de Estados Americanos, las cooperaciones canadiense
y alemana, el Fundo para el Medio Ambiente Mundial, el Programa
Especial de Seguridad Alimentaría de la FAO, apoyando así un
amplio rango de actividades socioeconómicas en las comunidades y
las municipalidades.
Ahora, con el apoyo
continuo del Mecanismo Mundial y de la FAO, el PAN-FRO está
comenzando a dar sus primeros pasos.
Como
resultado de ello, la cooperación entre los dos países se está
fortaleciendo significativamente y pronto ambos PAN-FROs se
unirán en una plataforma única y durable de concertación entre
comunidades fronterizas, autoridades y agencias de cooperación.
Persona de contacto:
Nuria Felipe Soria,
Oficial de
información de la FAO,
tel. (+39) 06 570 55899
nuria.felipesoria@fao.org









