30 de junio de 2003, Roma - La Comisión Mixta FAO/OMS del Codex Alimentarius inauguró hoy su 26º periodo de sesiones con la participación de representantes de 169 países, reunidos para decidir sobre la adopción de algunas normas polémicas sobre la inocuidad de los alimentos ideadas para proteger la salud de los consumidores de todo el mundo y promover al mismo tiempo el comercio agropecuario mundial.

La del Codex Alimentarius es una Comisión Mixta de la Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS) encargada de establecer normas de inocuidad de los alimentos aplicables al comercio de productos agropecuarios.

Entre las normas que adoptaría la Comisión, una se refiere a métodos de evaluación de los riesgos que acarrean los alimentos derivados de la biotecnología y otra permitiría utilizar dosis más altas en la irradiación de los alimentos, proceso que retrasa el deterioro y prolonga la durabilidad de los mismos.

En la sesión de apertura de la Comisión, el Director General Adjunto de la FAO, David Harcharik, transmitió el mensaje del Director General de la FAO, Jacques Diouf, que pone de relieve la expansión del comercio mundial y del comercio de alimentos, en especial de alimentos elaborados, no sólo en los países desarrollados, sino también en muchos países en desarrollo. Gracias al comercio, el mercado ofrece hoy una mayor variedad de alimentos que en cualquier otro momento de la historia.

«El volumen y la variedad crecientes de los alimentos generan inevitablemente una mayor necesidad de normas alimentarias que propicien prácticas comerciales justas en todos los países y regiones del mundo», sostiene Diouf y agrega que «habida cuenta del aumento de las inversiones extranjeras en la fabricación, la distribución y la venta al por menor de alimentos, conviene que haya normas alimentarias armonizadas entre las diversas regiones del mundo».

Diouf sostiene que «Hoy día, las expectativas de los gobiernos respecto de los dos mandatos principales de la Comisión Mixta FAO/OMS del Codex Alimentarius, es decir, la protección de la salud de consumidores y la promoción de prácticas justas en el comercio de alimentos, son mayores que en el pasado y prevemos que serán mayores aún en el futuro».
Recalcando que «la inocuidad de los alimentos no es un lujo de ricos, sino un derecho de todos», Diouf destacó la importancia fundamental del aumento de la capacidad y las inversiones en sistemas de control de los alimentos en países en desarrollo, tanto para proteger a los consumidores como para facilitar el comercio internacional.

La Directora General de la OMS, Gro Harlem Brundtland, en sus observaciones destinadas a la reunión, dijo: «Tenemos que reconocer que los alimentos nunca podrán considerarse completamente inocuos». Sin embargo, «es posible reducir los riesgos mediante un trabajo sistemático cotidiano. Esto significa mucho trabajo de hombres y mujeres, que se dedican diligentemente a proteger la salud humana en toda la cadena alimentaria».

Brundtland comunicó que la Asamblea Mundial de la Salud, el órgano rector de la OMS, había instado a sus Estados Miembros «a que apliquen cabalmente en toda la cadena alimentaria las normas del Codex para la protección de la salud humana, incluida la prestación de asistencia para hacer elecciones saludables en materia de nutrición y regímenes alimentarios». Agregó que se había pedido a la OMS que ayudara a los países en desarrollo a que fortalecieran su capacidad en todas las esferas relacionadas con la inocuidad de los alimentos y añadió que los países necesitaban estar preparados para adoptar posiciones basadas en pruebas científicas sólidas.

A comienzos del año en curso, la OMS y la FAO crearon un Fondo Fiduciario para ayudar a los países en desarrollo que necesitaran asistencia financiera a participar más en el Codex.

Se prevé que, en su 26º periodo de sesiones, la Comisión adoptará normas encaminadas a mejorar la inocuidad de los alimentos, entre ellas una sobre las dosis que se pueden utilizar en la irradiación de los alimentos.

En respuesta a preocupaciones expresadas sobre el consumo de carne y la inocuidad de ésta para los consumidores tras la aparición de problemas tales como la encefalopatía espongiforme bovina (enfermedad de las vacas locas), en algunos documentos que tiene ante sí la Comisión se proponen principios generales de higiene de la carne, un código de prácticas para una buena alimentación pecuaria que comprende aditivos para piensos, y límites máximos de residuos de fármacos de uso veterinario en los alimentos.

También se propone un código de prácticas para prevenir la contaminación del zumo de manzanas por patulina, un código de prácticas para prevenir la contaminación de los cereales por micotoxinas y un código de prácticas de higiene para las frutas y hortalizas frescas.

Además, se prevé que se adoptarán directrices para determinar la inocuidad de los alimentos derivados de la biotecnología. Comprenden principios generales sobre cuestiones tales como evaluaciones de la seguridad anteriores a la comercialización y la función de la posibilidad de localización de los productos en la inocuidad de los alimentos y el seguimiento posterior a la comercialización.

Se han preparado directrices detalladas sobre la evaluación científica de las plantas con ADN modificado y los alimentos y bebidas obtenidos de microorganismos con ADN modificado. Se ha dedicado una atención especial a determinar si esos productos podrían provocar alergias inesperadas en los consumidores.

Además de cuestiones de inocuidad de los alimentos, la Comisión considerará la adopción de nuevas normas que definirán claramente muchos productos alimenticios, como el chocolate y los productos de chocolate, y la utilización permisible del término «chocolate». Si se adopta, la nueva norma exigirá una declaración del contenido mínimo de cacao de todo producto con sabor de chocolate.

Otras normas definirán la calidad de las anchoas, limas, pomelos y toronjas. También se someterán a la adopción de la Comisión normas de calidad sobre los aceites de oliva y la pulpa de aceituna, así como sobre otros aceites vegetales. Hay asimismo un proyecto de norma del Codex que define los brotes de bambú enlatados, los productos líquidos del coco, como la leche de coco y la crema de coco, los zumos y néctares de fruta, la nata y la crema nata preparada y, así como productos lácteos fermentados, como el yogur y el queso.

La Comisión examinará además propuestas de reforma de su estructura y sus procedimientos para que se puedan elaborar más rápidamente a nivel internacional y con mayor participación activa de los países en desarrollo normas alimentarias que den más prioridad a la salud de los consumidores. En el programa de la Comisión también figura la creación de un Fondo Fiduciario para posibilitar una mayor participación de los países en desarrollo en el establecimiento de normas.

La Comisión estará reunida hasta el 7 de julio.




Para mayor información:

John Riddle,
Servicio de Noticias de la FAO,
+39 06 570 53259,
e-mail: John.Riddle@fao.org,
móvil: +39 348 257 2921

o

Sr. Gregory Hartl,
Asesor de Medios de la OMS, Ginebra:
+41 22 791 4458,
e-mail: hartlg@who.int,
móvil a partir del 29 de junio:
+41 79 203 6715