7 de julio de 2003, Roma
-- Mientras la Comisión del Codex Alimentarius de las Naciones
Unidas anuncia el acuerdo sobre las directrices internacionales
para el comercio y la producción de alimentos, los productores y
los comerciantes de alimentos del exuberante estado del sur de
la India, Kerala, saben bien que las normas eficaces benefician
la actividad comercial.
El comercio de
especias, sobre todo de pimienta negra, es desde hace siglos el
motor del desarrollo económico de Kerala y su principal puerto,
Cochin. Algunos aspectos del comercio de pimienta negra en
Cochin se han mantenido iguales durante siglos, pero gracias a
un nuevo enfoque de las normas internacionales que velan por la
inocuidad de los alimentos, más consumidores internacionales que
nunca antes están adquiriendo la pimienta negra de Kerala.
Producción doméstica, mercados
internacionales Las plantas de
pimienta no exigen grandes cuidados. Una vez sembradas a la
sombra de árboles frondosos, necesitan poca atención hasta que
llega la época de los monzones, que es cuando hay que
cosecharlas.
Eso, aunado a las leyes que
limitan la producción agrícola en las grandes fincas a cuatro
cultivos principales, se traduce en que los agricultores de
Kerala suelen producir la pimienta como cultivo secundario,
igual que muchos otros habitantes de la zona. Gracias a esta
actividad, que no exige grandes cuidados, los hogares pueden
complementar sus ingresos.
"En
una parcela pequeña se pueden cultivar por lo menos cuatro o
cinco plantas de pimienta", señala Ramachandran
Nallathambi, dueño de una tienda en Kerala.
Nallathambi y sus vecinos no tienen problemas para
vender toda la pimienta que producen, mucha o poca, a buen
precio a los comerciantes de Cochin. Éstos, a su vez, la venden
en el mercado internacional, donde sigue aumentando la demanda
de especias.
Pese a que está aumentando la
competencia de otros países productores de especias, se calcula
que el 45 por ciento del total de las especias que se
venden en el mundo viene de la India. Los pequeños productores
de Kerala, como Ramachandran Nallathambi, producen gran parte de
la pimienta negra que se exporta a Asia, Europa y los Estados
Unidos.
Cuestión de
inocuidad Junto al crecimiento
del comercio internacional de productos agrícolas, como la
pimienta, la inocuidad de los alimentos se promueve
internacionalmente más que antes. De manera que la elaboración
de las especias, para liberarlas de microorganismos, constituye
un elemento decisivo de la dinámica industria exportadora de
pimienta de la India.
En todo el mundo
siguen empleándose los métodos tradicionales de elaboración,
como la esterilización al vapor y la fumigación, aceptados por
los países importadores de especias. Pero algunas de las
sustancias químicas utilizadas para fumigar se consideran
nocivas para la salud humana y el medio ambiente.
Aparte de estos métodos más antiguos están
difundiéndose otras nuevas técnicas, como la radiación. Hacen
mucha falta procedimientos eficaces de higiene para los
productos agrícolas. Según los cálculos de la FAO, mundialmente
se pierde aproximadamente el 25 por ciento de la
producción agrícola por la acción de insectos, bacterias y
roedores después de la cosecha. La radiación ayuda a reducir
estas pérdidas, a la vez que se utilizan menos plaguicidas
químicos.
La técnica de la radiación,
integrada en un sistema establecido de manipulación y
distribución higiénicas de los alimentos, ha dado buenos
resultados contra los peligros que representan las enfermedades
de origen alimentario, contra las plagas de los cereales y en la
conservación de la frescura de los productos. Actualmente, las
autoridades sanitarias y las que velan por la inocuidad de los
alimentos de más de 40 países han aprobado la
irradiación de más de 60 alimentos, entre éstos:
cereales, carne de pollo y de res, fruta, hortalizas... y las
especias.
Después de la adopción en 1983
por parte de la Comisión del Codex Alimentarius de una norma
mundial respecto a los alimentos sujetos a radiación, este
método para promover la inocuidad de los alimentos comenzó a
recibir más atención internacional. La norma se basó en un
estudio realizado en 1980 por un grupo de expertos formado por
el Codex, que concluyó que la irradiación de cualquier alimento
con una dosis media de 10 kilogray (kGy) "no constituye
peligro toxicológico alguno".
En
su 26º período de sesiones, que terminó el 7 de julio
de 2003, la Comisión aprobó una versión revisada de la Norma
General del Codex para los Alimentos Irradiados. La norma
modificada mantiene una dosis máxima de 10 kGy, pero
permite algunas excepciones limitadas cuando sea necesario para
lograr un fin tecnológico legítimo, siempre que no se comprometa
la seguridad del consumidor ni la integridad del alimento. Esta
decisión se tomó en parte debido a la evaluación realizada por
la Organización Mundial de la Salud (OMS) y diversas
conclusiones del grupo de expertos de la FAO, la OMS y el
Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) sobre la
inocuidad e idoneidad nutricional de los alimentos sujetos a
radiación.
Para los países productores de
especias, como la India, la radiación representa una opción
respecto a los métodos tradicionales de higiene. El tratamiento
con calor puede producir una considerable pérdida de sabor y
aroma: la fumigación con gases esterilizadores también presenta
problemas, porque estas sustancias químicas están prohibidas en
muchos países.
La radiación de especies a
escala comercial se practica en 20 países. En 2000 se
sometieron a radiación unas 80 000 toneladas
de especias en todo el mundo.
En la India
sólo hay instalaciones de radiación en Mumbai, pero está
previsto abrir otras.
"Como
política quisiéramos promover la apertura de otras instalaciones
para ofrecer la higiene requerida por los importadores -explica
C. J. Jose, Presidente de la Junta de Especias de la India,
dependencia del Ministerio de Comercio de ese país, al que
compete supervisar la industria nacional de especias.
El Dr. N. Ramamoorthy. Director Ejecutivo de la Junta
de Radiación y Tecnología Isotópica de la India: "entre
los distintos métodos, como la fumigación con sustancias
químicas y otras cosas, la radiación es un método muy eficaz con
relación a su costo y muy limpio, no deja residuos, no deja
nada".
"La irradiación es
un proceso económico que elimina todos los principales
contaminantes y microbios -explica Jose-. Pero -prosigue- el
principal problema de esta técnica es la resistencia psicológica
de muchos países, ya sea por resistencia del consumidor o por
motivos de legislación, que carecen de fundamento sanitario e
higiénico".
Los debates en torno a
la irradiación y la inocuidad de los alimentos ocupan un lugar
central en la labor de la Comisión del Codex Alimentarius. El
Codex reúne a los países del mundo para evaluar los métodos
agrícolas y de transformación, y labrar directrices
internacionales aprobadas colectivamente en favor de la
inocuidad de los alimentos y a partir de lo mejor de la ciencia.
Normas estrictas producen
beneficios Al ajustar la
elaboración de la pimienta a las normas internacionales
establecidas en el Codex la India no sólo atiende las cuestiones
centrales de higiene e inocuidad, sino que también abre las
puertas para sus productos en los mercados mundiales.
"Para la buena imagen del país -explica el
Dr. Sashi Sareen, Director del Consejo de Inspección de las
Exportaciones de la India-, es importante que los productos que
se exportan tengan la calidad adecuada [y] que no los rechace el
importador".
El Consejo lleva a
cabo una rigurosa inspección de los productos de exportación,
comprendida la pimienta negra. Un certificado del Consejo
garantiza a los países importadores la máxima calidad de los
productos y el cumplimiento de las normas internacionales de
higiene. Gracias a esto los pequeños productores, como
Ramachandran Nallathambi, se benefician del comercio
internacional.
"Los Estados Unidos
reconocieron el certificado otorgado a la pimienta negra por el
Consejo de Inspección de la Exportaciones -señala el Dr.
Sareen-. Cualquier envío de pimienta negra que se apruebe o
certifique aquí, entra directamente en los Estados
Unidos".
La India, en virtud de su
participación en el Codex, colabora con la comunidad
internacional en el establecimiento de puntos de referencia para
la inocuidad de los alimentos, que reflejan tanto las
condiciones particulares que repercuten en su sector agrícola
nacional, como las normas mundiales de inocuidad de los
alimentos.
"La India ha tenido
una participación extraordinaria en el Codex en los últimos años
-señala Alan Randell, Secretario de la Comisión-. Me parece que
ha entendido la importancia de las normas internacionales para
los alimentos, y que invertir en el cumplimiento de esas normas
produce beneficios comerciales, a través de los cuales el país
tiene mayor libertad de comercio con los principales
importadores del mundo".
Contacto:
George Kourous
Oficial de
comunicación, FAO
(+39) 06 570 53168
george.kourous@fao.org