9 de julio de 2003, Roma -- La
Comisión del Codex Alimentarius ha adoptado un acuerdo crucial
sobre cómo evaluar los riesgos para los consumidores de los
alimentos derivados de la biotecnología, que incluyen los
alimentos modificados genéticamente, según han informado hoy la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO) y la Organización Mundial de la Salud (OMS)
en un comunicado conjunto.
En total, la
Comisión ha adoptado más de 50 normas nuevas sobre calidad e
inocuidad de los alimentos, algunas de ellas revisiones de
normas ya existentes.
La Comisión ha
adoptado directrices innovadoras para la evaluación de los
riesgos posibles de los alimentos derivados de la biotecnología.
Inocuidad y alimento modificado
genéticamente
Estas directrices
ofrecen unos principios generales destinados a uniformar en los
169 Estados Miembros del Codex el análisis y la gestión de los
riesgos que pueden producir los alimentos derivados de la
biotecnología. Las directrices se refieren a los riesgos
relativos a la inocuidad de los alimentos, no a los posibles
impactos sobre el medio ambiente.
Las
directrices incluyen disposiciones relativas a la evaluación de
la inocuidad del producto antes de su comercialización y sobre
la posibilidad de localización del producto en el caso de que
deba ser retirado, además de un seguimiento posterior a la
comercialización.
Estas directrices
incluyen una evaluación científica de las plantas con ADN
modificado, como maíz, soja o patatas, y de alimentos y bebidas
fabricadas con microorganismos cuyo ADN ha sido modificado, como
el queso, el yogur y la cerveza.
Las
normas incluyen también medidas para evaluar si estos productos
pueden provocar alergias inesperadas en los consumidores.
"Estas normas significan un paso
muy importante en la comprensión de los riesgos asociados a los
alimentos derivados de la biotecnología", ha dicho Alan
Randell, Secretario de la Comisión del Codex.
"Ahora, cualquier país, órgano regulador u
otra organización, personas individuales podrá comparar la
evaluación de riesgo de un determinado alimento derivado de la
biotecnología con evaluaciones hechas por otros países. Siempre
que esto se base en premisas científicas, todo país que desee
usar o introducir alimentos derivados de la biotecnología no
tendrá que repetir el análisis y podrá decidir cómo
comercializar dicho alimento".
"Esto quiere decir que los consumidores
pueden estar seguros que los alimentos evaluados en el marco de
dicha normativa son aptos para el consumo", ha
asegurado Randell.
Irradiación de
los alimentos
La Comisión también
adoptó nuevas normas que permiten utilizar dosis más altas en la
irradiación de los alimentos, con el fin de retrasar el
deterioro y prolongar la durabilidad de los mismos.
Los alimentos se irradian con rayos gamma para matar
las bacterias y aumentar la vida del producto alimentario. La
Comisión ha determinado que permitiendo mayores niveles de
irradiación se podrán eliminar las esporas de la bacteria y la
bacteria patógena Clostridium botulinum, resistente a las
radiaciones.
El proceso de irradiación
reduce la necesidad de usar métodos químicos más tóxicos para
combatir las bacterias y dañinos para el medio ambiente.
"Este ha sido un acuerdo
fundamental", ha reconocido Randell. "Gracias
a la protección ofrecida por la irradiación, los consumidores
se beneficiarán de un potencial aumento de los niveles de
inocuidad de los alimentos. La irradiación se aplica, por
ejemplo, a las especias que contienen bacterias resistentes a
otro tipo de tratamientos. Está probado que los alimentos
irradiados son sanos y no contienen ningún rastro
radioactivo".
En respuesta a la
preocupación de los consumidores sobre la calidad de la carne,
la Comisión ha establecido normas que mejoran la higiene de la
carne, así como un Código de buenas practicas sobre una
alimentación apropiada de los animales que reclamamayores
controles, y más estrictos, sobre las fuentes de contaminación.
Cacao en el chocolate
El Codex adoptó nuevas normas de calidad
para muchos alimentos. Por ejemplo, los consumidores podrán
apreciar muy pronto que la denominación de chocolate de un
producto dependerá de la cantidad de cacao que contiene. Las
nuevas disposiciones han definido cuándo se puede usar el
término "chocolate" en productos con contenido
de chocolate.
La nueva normativa establece
que los productos que se comercializan bajo el nombre de
chocolate deberán contener un mínimo de 35 por ciento de cacao.
Por su parte, los productos que contienen chocolate - como, por
ejemplo, los cereales con chocolate - tendrán que contener al
menos un 20 por ciento de cacao. La nueva normativa precisa que
los productos a base de chocolate deben incluir la información
relativa al contenido mínimo de cacao en sus envoltorios.
"La Comisión ha tomado grandes
decisiones en el ámbito de la inocuidad de los alimentos. La más
importante fue la de extender los sistemas de inocuidad de los
alimentos a las pequeñas y medianas empresas, especialmente en
los países en desarrollo. Esto ayudará a los pequeños
productores a ofrecer alimentos sanos para los consumidores y a
mejorar sus oportunidades comerciales", ha explicado
Alan Randell.
La Comisión revisó sus
propias estructuras y procedimientos para que se puedan elaborar
normas alimentarias más rápidamente y con mayor participación
activa de los países en desarrollo y las organizaciones no
gubernamentales.
Asimismo, la FAO y la OMS
pidieron al Codex que elabore prioridades entre las peticiones
de consulta científica que proporcionan los órganos de expertos
de la FAO/OMS. Las dos organizaciones de Naciones Unidas harán
todo lo posible para que las directrices del Codex se asienten
en bases científicas, en un plazo de tiempo razonable.
La FAO y la OMS han pedido a los países más
ricos que contribuyan al Fondo Fiduciario del Codex que
permitirá aumentar la participación de los países en desarrollo
en el proceso de toma de decisiones normativas.
La Comisión eligió a Stuart Slorach, natural de
Suecia, como nuevo Presidente. La Comisión del Codex
Alimentarius es la mayor autoridad internacional en material de
normas alimentarias. La Comisión es un órgano subsidiario de la
FAO y la OMS.
Codex Alimentarius significa
"códigos sobre alimentos" y es una compilación
de normas, códigos de conducta, líneas directrices y
recomendaciones de la Comisión del Codex Alimentarius.
Forman parte del Codex 169 Estados
Miembros. La participación de delegados en la 26a Sesión del
Codex fue la más alta de la historia del Codex, con delegados de
127 Estados Miembros.
Contacto:
Erwin Northoff
Oficial de información de la FAO
+39 06 570
53105
E-mail: erwin.northoff@fao.org








