24 de julio 2003, Roma -- Los
agricultores de Afganistán están a punto de recoger la cosecha
más abundante de trigo de las dos últimas décadas, ha declarado
Serge Verniau, Representante de la FAO en Kabul.
"Es un resultado alentador, teniendo en
cuenta que el país se ha visto muy afectado por los conflictos
armados y por una sequía que ha durado cuatro años",
afirma Verneau en un comunicado publicado hoy.
"Esperamos que la cosecha supere los cuatro millones de
toneladas, aunque Afganistán necesitará importar todavía
alrededor de un millón más de toneladas".
En breve, se publicará un informe elaborado por la FAO
y el Programa Mundial de Alimentos con información más
detallada.
La situación de los cultivos ha
mejorado con las lluvias favorables, el mejor acceso a las
semillas y fertilizantes y la situación de seguridad más
estable.
La agricultura debe ser
una prioridad
"Creo que
las actividades de emergencia de la FAO, como la distribución de
semillas, fertilizantes y aperos de labranza y el control
satisfactorio de brotes potenciales de plagas de langostas en el
norte, han contribuido a este resultado", agrega
Verniau.
Alrededor del 85 por ciento de la
población afgana depende de la agricultura. La agricultura debe
ser una prioridad fundamental por lo que respecta a la
financiación y a la ayuda política. "Desgraciadamente,
algunos actores claves todavía no se han dado cuenta que el
futuro de Afganistán depende en gran parte del desarrollo del
sector agrario", observa Verniau.
Dietas inadecuadas
La subnutrición crónica y los desórdenes de
deficiencia de micronutrientes constituyen un grave problema en
el país. Los más afectados son los niños pequeños, las mujeres,
los refugiados y los habitantes de las zonas montañosas
aisladas.
"Las dietas de buena
parte de la población son desequilibradas", dice
Verniau. "Les falta energía pero sobre todo variedad.
Carecen de micronutrientes como la vitamina A, el hierro y el
yodo. Hay también bolsas de escorbuto debido a la carencia de
vitamina C que afecta a los habitantes de las montañas del norte
en los meses invernales".
La
pobreza es todavía difusa y las personas no tienen acceso a una
dieta nutritiva o simplemente no pueden permitírsela. A menudo
consumen solamente pan y té, cantidades limitadas de leche y
yogur y algunas legumbres. El consumo de fruta, verduras y
carnes es muy bajo. La población no está hambrienta pero la
dieta no es lo suficientemente rica para que los niños crezcan y
se desarrollen mental y físicamente, ni para que los adultos
sean productivos.
Las enfermedades
del ganado siguen siendo una amenaza
La situación de los ganaderos afganos no ha mejorado.
Los brotes de enfermedades del ganado como la fiebre aftosa o la
peste de los pequeños rumiantes son numerosos y representan una
grave amenaza para los países vecinos, recuerda la FAO.
"Está claro que sin una sólida
estrategia de salud animal controlada por los ganaderos y los
organismos agropecuarios la producción seguirá siendo escasa y
expuesta a las enfermedades. La FAO llevará a cabo una campaña
de vacunación en zonas seleccionadas para tener bajo control los
brotes", afirma Verniau.
La
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación ha emprendido también un censo del ganado en todo
el país para tener un panorama claro de cuántos animales
domésticos han quedado tras el conflicto y de cuáles son las
condiciones de producción de los ganaderos. Es el primer censo
efectuado desde hace muchos años.
Alternativas a las papaveráceas
La producción de papaveráceas ha aumentado
por lo menos un 20 por ciento respecto a la del año anterior, ha
declarado el jefe de la Oficina de la FAO en Kabul. Hay
posibilidades de introducir alternativas a la producción de
amapolas, como la rehabilitación de viveros de árboles frutales
y de la producción de semillas de hortalizas.
"El país podría, por ejemplo, intentar
hacerse con franjas de mercado en sectores como el de la
producción orgánica y hortícola. Sin embargo, no existe una
solución inmediata al problema. La producción de adormideras
ofrece ingresos y oportunidades de empleo. Será necesario tiempo
para construir alternativas creíbles. Además, hay que crear las
condiciones para la aplicación de la ley y de los controles.
La FAO recuerda que ha recibido nuevas
promesas de ayuda de los donantes pero que se enfrenta todavía a
una carencia de fondos de 10 a 15 millones de dólares para
llevar a cabo un programa general de rehabilitación de la
agricultura en los meses próximos. La Comisión Europea, USAID
(Agencia para el Desarrollo Internacional de los Estados
Unidos), Alemania, Países Bajos, Italia y Reino Unido son los
donantes principales.
Contacto: Erwin Northoff
Oficial de información de la FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
53105










