29 de julio
de 2003, Roma-- A pesar de las mejores cosechas y de
la mayor disponibilidad de alimentos, la recuperación de la
agricultura en África Austral es todavía débil y muchas
comunidades rurales necesitarán ayudas urgentes de socorro
agrícola durante los próximos doce meses, informó hoy la
Organización de las Naciones Unidas para la Agricultura y la
Alimentación (FAO).
En el marco de un
llamamiento interinstitucional de las Naciones Unidas, la FAO
solicita 43 millones de dólares para proteger y potenciar los
medios de subsistencia de más de 6, 5 millones de personas,
muchas de ellas, gravemente afectadas por el VIH/SIDA.
"Gracias al clima más favorable y
a la distribución de insumos agrícolas como semillas y
fertilizantes, la producción de alimentos ha aumentado en
algunas zonas", afirmó Anne M. Bauer, Jefe de la
Dirección de Operaciones de Emergencia y Rehabilitación de la
FAO. "Pero lo peor todavía no ha pasado. Muchas de las
familias más vulnerables dependen aún de la ayuda internacional
para sobrevivir durante los próximos meses".
El impacto del VIH/SIDA
"La repercusión del VIH/SIDA en la producción
agrícola es devastadora", prosiguió Bauer. "La
pandemia ha llevado a enteros hogares y comunidades a unos
niveles de indigencia y miseria de los que no pueden salir sin
ayuda. Muchas personas dependen de la agricultura para
sobrevivir. Son nuestro objetivo y tenemos que ayudarles para
asegurar que pueden proseguir sus actividades agrícolas y
adaptarlas al momento actual, a pesar de la grave situación que
atraviesan".
La FAO recordó que
durante este año 2003 las cosechas han sido más abundantes que
las del año anterior en varios países, si bien la producción
agraria permanezca por debajo del porcentaje de los últimos
cinco años. La vulnerabilidad en toda la región es
significativamente alta y concretamente en Zimbabwe y en algunas
zonas del sur de Mozambique, la situación es crítica.
Causas de la crisis
La crisis en África Austral se ha exacerbado debido a
la sequía, el deterioro de las condiciones económicas, el
aumento de la pobreza crónica y la interrupción de las
actividades agrícolas comerciales en Zimbabwe.
Además, la inestabilidad climática, el deterioro del
suelo, el control poco eficaz de los recursos hídricos, las
técnicas de explotación inadecuadas, la reducción de los
servicios de asesoramiento técnico, la carencia del
infraestructura, las barreras al comercio y la mortalidad
relacionada con el VIH/SIDA siguen socavando la producción de
alimentos y los ingresos procedentes de la agricultura.
Si los padres de familia caen enfermos o
mueren, con frecuencia a causa del VIH/SIDA, la responsabilidad
de producir alimentos recae a menudo en los niños y de los
ancianos.
Las muertes de cabezas de ganado
supera los límites normales en diversos países, sobre todo en
Mozambique, Zambia y Zimbabwe, debido a las enfermedades y a la
situación socioeconómica.
La FAO trabaja
en la actualidad con expertos veterinarios de la Comunidad para
el Desarrollo del África Meridional (SADC) evaluando la
situación y las medidas de intervención necesarias contra las
enfermedades transfronterizas del ganado como la fiebre aftosa y
la pleuro-neumonía bovina contagiosa.
Objetivo: los más vulnerables
A través de sus programas en Lesotho,
Malawi, Mozambique, Swazilandia, Zambia y Zimbabwe, la FAO
prestará ayuda encaminada al aumento de la producción agrícola y
de los ingresos; a la diversificación de las actividades de
producción y de las variedades de cultivos; a fomentar prácticas
que ahorren mano de obra para mejorar la nutrición y la
resistencia a la sequía, y a mitigar el impacto del HIV/SIDA.
Las actividades se dirigen a los hogares
más vulnerables, habitualmente a cargo de las mujeres, a los
jóvenes y los huérfanos. La FAO trabajará en estrecha
colaboración con otros organismos de las Naciones Unidas, así
como con organizaciones gubernamentales y no gubernamentales.
África Austral tiene el porcentaje más
elevado de VIH/SIDA en el mundo, más del 33 por ciento de la
población adulta es seropositiva. Alrededor de 15 millones de
personas, el 58 por ciento de las cuales son mujeres, están
afectados por el VIH/SIDA en los seis países y hay fuertes
indicios de que estas cifras todavía no han alcancito sus
valores máximos.
En 2001, medio millón de
seres humanos falleció en la región a causa de enfermedades
relacionadas con el SIDA dejando tras de sí dos millones y medio
de huérfanos.
La FAO ha elaborado
estrategias agrarias que reducen el volumen de trabajo de los
hogares afectados por el VIH/SIDA. Entre ellas, inversión en
prácticas que ahorran mano de obra, formación en actividades que
generan ingresos, riego en pequeña escala, diversificación de
cultivos y cultivos invernales.
El fomento
de cultivos y legumbres resistentes a la sequía, avicultura en
pequeña escala, técnicas de gestión del suelo y huertos
escolares también forman parte de los programas de la FAO.
En el periodo 2002/2003, la FAO recibió
alrededor de 11 millones de dólares para ayudar directamente a
más de un millón de personas en la región. Además, contribuyó a
coordinar y facilitar asistencia técnica para mejorar la calidad
de las actividades ofrecidas por otros tipos de socorros a la
agricultura.
Los proyectos de la FAO
comprenden ayuda a la agricultura de conservación y a la
multiplicación de semillas en Zambia, diversificación de
cultivos mediante la producción de mandioca en Malawi,
distribución de insumos agrícolas en Lesotho, Swazilandia y
Zimbabwe, y huertos e iniciativas de ferias de semillas en
Mozambique.
Contacto::
Erwin
Northoff
Oficial de información de la FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
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