9 de
septiembre de 2003 -- En todo el mundo, los
incendios devastan cada vez más los bosques destruyendo
cada año millones de hectáreas de madera y otros
productos forestales, alertó hoy la Organización de las Naciones
Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
La expansión incontrolada de actividades agrícolas y
del turismo, así como el incremento del uso de los bosques para
actividades recreativas plantean un grave peligro para la vida
de las personas y a los recursos naturales.
La destrucción de bosques e infraestructuras y la
lucha contra los incendios cuestan cada año miles de millones de
dólares, informó la FAO.
La FAO instó a los
países a involucrar a las comunidades locales en la ordenación y
protección de sus bosques. "Cuando las personas están
interesadas en proteger sus recursos forestales, los incendios
provocados por el ser humano desaparecen más pronto o más
tarde", declaró Mike Jurvelius, Oficial de Prevención
de Incendios Forestales de la FAO.
"Muchos ecosistemas forestales se adaptan a
los incendios, necesitan algún tipo de incendio para regenerar
el bosque natural", agregó Jurvelius . "Pero,
desgraciadamente, la mayor parte de los incendios son nocivos
cuando escapan al control".
Los
incendios forestales serán uno de los temas del XII Congreso
Forestal Mundial que se celebrará del 21 al 28 de septiembre de
2003 en Quebec City (Canadá) y al que acudirán alrededor de
3.000 expertos forestales procedentes de más de 120 países.
Un tema candente
"Los incendios de este año se
cuentan entre los peores de los últimos tiempos, en términos de
pérdidas de vidas humanas y de daños a los bosques y a la
infraestructura: alojamientos, carreteras, puentes y
telecomunicaciones".
Hasta la
fecha, Portugal ha perdido alrededor de 417.000 hectáreas (ha),
lo que representa un aumento del 300 por ciento respecto al
promedio de las dos últimas décadas. Este año, en Francia, los
incendios han destruido alrededor de 45.000 hectáreas de
bosques, un aumento del 30 por ciento respecto al promedio de
1980-2000.
En la Federación Rusa se han
perdido 23,7 millones de hectáreas en 2003, una superficie
prácticamente igual a la de Reino Unido. En 2002 la Federación
perdió 11,7 millones de hectáreas.
En
Estados Unidos, alrededor de 2,8 millones de hectáreas han sido
destruidas por incendios forestales, respecto a los 1, 7
millones de hectáreas de 2002. Sin embargo, en Canadá, las
pérdidas pasaron de los 2, 6 millones de hectáreas en 2002 a los
1,5 millones de este año, a pesar de la gravedad de los
incendios forestales en la zona occidental del país.
Australia ha perdido más de 60 millones de hectáreas
durante los incendios de este año, la mitad de los cuales fueron
intencionados. Sin embargo, algunos incendios
"provechosos", necesarios para ordenar el
ecosistema en el Norte de Australia se siguen llevando a cabo
desde hace miles de años.
La zona con mayor
peligro de incendio se encuentra en África Sub-sahariana, donde
arden todos los años más de 170 millones de hectáreas. Alrededor
del 10 por ciento de estos incendios son necesarios para el
ecosistema.
En el mundo, según los últimos
datos disponibles, se quemaron más de 350 millones de hectáreas
de bosques en el año 2000, una superficie igual a la de India.
A veces es cuestión de un
cigarrillo
"El verano,
extremadamente caluroso, en Europa, Estados Unidos, Canadá y
Australia, ha contribuido sin lugar a dudas a la intensidad y la
gravedad de los incendios", afirmó Jurvelius.
"Cuanto más calor hace, más alto es el peligro de
incendios. Los incendios no son nocivos solamente para los
bosques, queman y destruyen también la superficie del suelo y
aumentan el peligro de erosión del terreno y de desprendimientos
de tierra".
Pero la causa
principal de estos incendios no es la naturaleza sino la gente.
A nivel global, el 95 por ciento de todos los incendios están
provocados por diversas actividades humanas. Y a veces basta una
cerilla o un cigarrillo para quemar un bosque entero, advierte
la FAO.
Las principales causas de los
brotes de incendio en las zonas rurales son: el desbroce del
terreno por parte de los agricultores de los países
desarrollados y de las naciones en desarrollo; la agricultura
migratoria; la quema de residuos y basuras, y el empleo de
fuegos para cazar o recoger miel expulsando a las abejas del
nido. La mayor parte de los incendios escapan al control porque
los agricultores carecen de las herramientas para contenerlos.
La utilización de los bosques como zonas
recreativas aumenta también el peligro de incendios en muchos
países. Las acampadas, el excursionismo y cocinar en los bosques
son actividades que cada vez se practican más en todo el mundo y
muchas personas no se dan cuenta de los riesgos del fuego.
En Europa y África del Norte, la migración
de las zonas rurales contribuye también a los incendios
forestales. Los jóvenes se van a las ciudades, así las labores
arborícolas, el pastoreo y la recogida de leña a menudo se
paralizan. Los árboles podridos y los arbustos se acumulan en el
terreno y aumenta el peligro de incendio. Además, muchos
incendios están provocados por la construcción de carreteras, lo
que lleva aparejado el calentamiento del asfalto y el desbroce
de caminos.
La piromanía, las actividades
militares y las controversias entre propietarios sobre tenencia
de terrenos son también causa de incendios forestales.
Educar a las personas
"Países como Austria, Alemania y
Suiza han logrado contener los incendios forestales",
afirmó Jurvelius. "Durante siglos, han llevado a cabo
campañas de sensibilización, inculcando en las personas los
valores y las funciones de sus bosques. Además, las comunidades
locales y los propietarios privados se preocupan de sus bosques
porque dependen de los recursos forestales para su
sustento".
Namibia y Mozambique,
por ejemplo, han fomentado la implicación de las personas en la
ordenación forestal. Este hecho ha ido acompañado de campañas de
sensibilización pública. El resultado ha sido que en Namibia el
número de incendios forestales ha disminuido de forma
significativa.
La FAO invita a los países a
compartir el costoso material de lucha contra los incendios,
como las avionetas, firmando acuerdos de ayuda mutua en caso de
emergencias de incendio. Este año, los bomberos españoles
ayudaron a sus colegas en Portugal con avionetas y personal para
luchar contra los devastadores incendios forestales. Instados
por la FAO, ambos países habían renovado hacía poco sus acuerdos
de cooperación.
La FAO informa a los países
acerca de la gestión activa de la lucha contra los incendios,
recogiendo información sobre las causas de los incendios
forestales y elaborando estrategias nacionales de lucha contra
el fuego. La FAO contribuye también a la Red Mundial contra los
Incendios Forestales en nueve regiones.
Del
4 al 8 de octubre de 2003 se celebrará en Sydney (Australia),
organizada en colaboración con la FAO, la Conferencia
Internacional sobre Incendios Forestales para hacer frente al
problema de los incendios y subrayar las estrategias de
protección.
Contacto:
Erwin Northoff
Oficina de prensa de la FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
53105










