23 de
septiembre de 2003, Roma -- A pesar de la
buena cosecha de cereales y del levantamiento de
las sanciones, casi la mitad de los 26,3
millones de habitantes de Irak pueden ser considerados
como pobres y necesitados de ayuda alimentaria, según un
informe publicado hoy por la Organización de las
Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO) y el
Programa Mundial de Alimentos (PMA).
Los
efectos de la guerra, las sanciones económicas y tres años de
grave sequía (1999-2001) han mermado drásticamente los medios de
subsistencia de los iraquíes, afirma el informe de la Misión de
Evaluación FAO/PMA sobre las existencias alimentarias y la
nutrición en Irak.
En la actualidad, el 60
por ciento de la población iraquí no tiene trabajo y depende en
gran medida de las raciones alimentarias públicas.
Si bien se ha conseguido desterrar la inanición
persiste la malnutrición crónica entre varios millones de
personas, entre las cuales 100.000 refugiados y alrededor de
200.000 de personas desplazadas al interno del país.
Preocupa, en particular, la situación de
las madres y de la población infantil en el centro y el sur del
país. En las provincias del norte se ha conseguido acabar con la
malnutrición aguda.
Cosecha más
abundante
Este año se prevé que
la producción de cereales en Irak alcance los 4,12 millones de
toneladas, un 22 por ciento más que la estimada en 2002. La
producción ha aumentado, sobre todo, gracias a las lluvias
favorables en el norte, al incremento del riego y a la
distribución puntual de insumos agrarios en las principales
zonas productoras.
Las importaciones de
cereales para 2003/2004 (junio/julio) se estiman en 3,44
millones de toneladas, de las cuales 3,2 millones de toneladas
probablemente tendrán que comprarse y 244.000 son promesas de
ayuda alimentaria de emergencia.
En la
medida de lo posible se intentará comprar a los productores
locales cualquier ayuda alimentaria adicional para fortalecer
así los ingresos de los agricultores y sostener los precios
nacionales, subrayan FAO y PMA.
Los
recientes sucesos militares y políticos no han influido mucho en
los cultivos de cereales de invierno, asegura el informe, pero
sí han afectado a la siembra de los cereales de verano y a los
cultivos industriales como el algodón o las semillas de girasol.
La capacidad de producir fertilizantes
nacionales ha disminuido drásticamente. Dos fábricas de estos
productos no están funcionando, lo que plantea el problema de
cómo y dónde conseguir las 600.000 toneladas de fertilizantes
necesarias para la cosecha de cereales del año próximo.
Las condiciones de los animales de cría
son, en general, estables en la mayor parte del país. En el
norte han gozado de buenos pastos y de la disponibilidad de
grano.
La escasez de agua y la falta de
estructuras sanitarias son los principales problemas de la
posguerra iraquí. En estos momentos los cinco millones de
habitantes de Bagdad disponen como máximo de 70 litros diarios
de agua por persona. La situación es peor en las ciudades del
sur.
Según FAO y PMA, hace falta un flujo
considerable de recursos para rehabilitar el sector agrario y la
economía en su conjunto, y poder mejorar así la situación
nutricional de la población iraquí. La misión de FAO/PMA
recomienda que los beneficios de la venta de petróleo se empleen
en el desarrollo de la economía del país a través del Fondo de
Desarrollo para Irak, creado recientemente, y que se tenga en
consideración el peso del sector agrario.
Millones de personas dependen de la ayuda
alimentaria
El informe afirma que
en la actualidad millones de iraquíes no tienen otro acceso a
los alimentos que el de las ayudas alimentarias, financiadas
mediante el programa Petróleo por Alimentos. "Cualquier
interrupción significativa del sistema de distribución pública
tendría un fuerte impacto negativo en el acceso a los
alimentos", advierte el documento.
La misión de FAO y PMA reconoce la necesidadde
proseguir con el sistema de distribución pública de alimentos y
con las actividades de ayuda alimentaria de emergencia a corto y
medio plazo porque el sector agrario necesitará un periodo de
tiempo considerable para restablecerse.
"Sin embargo, es necesario replantear y
definir mejor los objetivos de la política de la cesta de
alimentos, fuertemente subvencionada y, si es el caso, reducirla
progresivamente", explica el informe.
Redes de seguridad alimentaria para niños y
madres
El PMA estima que 3,5
millones de personas necesitarán suplementos alimenticios por un
valor de 51 millones de dólares en 2004. Los destinatarios de
complementos alimenticios son los niños malnutridos, sus
familiares y las mujeres encinta o en periodo de lactancia.
Por su parte la FAO insiste en que hace
falta una ayuda considerable para rehabilitar la infraestructura
agraria - que incluye, entre otros, el riego y la industria
agraria local - y para revitalizar las estructuras de apoyo
técnico y servicios.
Contacto: Erwin Northoff
Oficial de información de la FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
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