6 de octubre de 2003, Roma
-- Más de 430.000 agricultores de las montañas de
Hazarajat - una de las regiones más pobres de
Afganistán - recibirán ayuda durante los próximos cuatro años
gracias a un vasto proyecto de desarrollo, informó hoy en un
comunicado la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO).
El
Reino Unido acaba de aprobar un proyecto por valor de 6 millones
de dólares que será gestionado por la FAO y cuyo objetivo es
reducir el hambre y la malnutrición en las montañas de Hazarajat
oriental, mejorar la producción agraria, generar oportunidades
de ingresos y construir o reforzar las instituciones públicas en
el ámbito comunitario, de distrito y provincial.
La lucha por la supervivencia
diaria
Hazarajat Oriental abarca
las montañas del noroeste y el este de Kabul. Comprende la
entera provincia de Bamiyan y las zonas de alta montaña de
Wardak, Ghazni, Uruzgan y Ghor.
Sus
habitantes viven entre los 2000 y los 3200 metros de altitud,
mientras los agostaderos y pastizales se encuentran a una
altitud superior, más de 4000 metros. Allí la vida es una lucha
continua.
Los Hazaras son uno de los grupos
étnicos de Afganistán al que pertenece alrededor del 9 por
ciento de la población. Durante más de un siglo han sido
discriminados y marginados, una situación que se ha agravado
durante los conflictos civiles y la grave sequía que han sufrido
recientemente. Más del 80 por ciento de la población vive por
debajo de la línea de pobreza.
Hazarajat
Oriental no era tradicionalmente zona de cultivo de amapolas.
Sin embargo, hay datos que indican que se están empezando a
cultivar, sobre todo en los valles más bajos.
Los traficantes de opio, atraídos por los precios
altos que alcanza en el mercado y la erradicación en las zonas
más abiertas de Helmand y Kandahar, extienden ahora su
influencia hacia las zonas montañosas más alejadas. La región de
Hazarajat facilita también mano de obra para la cosecha de
amapolas en otras zonas.
"El
desarrollo de medios de subsistencia alternativos supone un
contrapeso notable a la difusión de la economía basada en la
droga", declaró Serge Verniau, representante de la FAO
en Afganistán.
Mejorar las
condiciones de vida
Los
habitantes de Hazarajat dependen casi exclusivamente de la
agricultura para su supervivencia. Sus condiciones de vida
progresarían significativamente con unos cultivos y una
producción agropecuaria mejores. Se podrían introducir
variedades de trigo de mayor rendimiento y resistencia, patatas
y legumbres así como frutas y frutos secos.
La producción de cultivos comerciales, como patatas y
verduras, junto con métodos más eficaces de protección y
almacenamiento de alimentos perecederos, mejoraría también el
bienestar de la población, observó la FAO.
También se necesita mejorar las carreteras rurales
para que los agricultores puedan llegar a los mercados y reducir
así los costes de transporte. En el invierno, las zonas de paso
se bloquean con la nieve y en primavera, con el deshielo, las
lluvias y el fango, las montañas son prácticamente
impracticables.
Repetir el éxito
de las agrupaciones de agricultores
"El objetivo primordial del proyecto del
Reino Unido y FAO es ayudar a las comunidades locales a
desarrollar las herramientas para resolver sus propios
problemas", subrayó Serge Verniau.
Este objetivo se llevará a cabo principalmente
mediante organizaciones de agricultores. La educación y
formación de estos grupos será una de las herramientas
principales para el desarrollo de los recursos humanos de las
comunidades rurales. Así los campesinos podrán tomar
decisiones fundamentadas.
Las agrupaciones
de agricultores han funcionado satisfactoriamente en Afganistán,
especialmente en los proyectos de la FAO sobre producción
nacional de semillas y cría de aves a cargo de las mujeres. El
organismo de las Naciones Unidas trasladará ahora esas
experiencias positivas a la región de Hazarajat oriental.
Las mujeres serán protagonistas de una
serie de actividades particulares. Su situación es muy difícil,
tienen un acceso limitado a la educación y el índice de
analfabetismo es muy alto (más del 95 por ciento). Se encargan
de buena parte de las tareas que requieren un coeficiente
elevado de mano de obra como la recogida de aguas, de forraje y
de combustible forestal.
Por último, el
proyecto fomentará las asociaciones locales de base entre
familias campesinas, representantes del gobierno encargados de
la administración local, organizaciones no gubernamentales y el
sector privado, en particular con los proveedores de insumos
agrícolas y los encargados del transporte y la comercialización.
En Afganistán, la FAO juega un papel de
primer plano prestando asistencia a los agricultores con
proyectos de multiplicación y distribución de semillas, de
producción animal y servicios sanitarios, de producción lechera
y de comercialización así como de cría de aves, centrados en las
mujeres, y de rehabilitación de los sistemas de riego.
Cientos de miles de agricultores se han beneficiado de
estos proyectos. Por ejemplo, en los últimos diez años, la FAO
ha incrementado la capacidad del sistema nacional de semillas
que ha pasado de 300 a más de 10.000 toneladas de semillas de
calidad por año.
Contacto:
Erwin Northoff
oficial de información de la FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
53105









