28 de noviembre de 2003, Roma -- Las autoridades normativas y los expertos del sector forestal de Europa reunidos recientemente en la FAO concluyeron que el cultivo de álamos y sauces beneficiaría económica, social y ecológicamente a una Unión Europea (UE) más amplia.

Los participantes en la I Conferencia Internacional sobre el Futuro del Cultivo de Álamos, celebrada en la Sede de la FAO, en Roma, del 13 al 15 de noviembre, discutieron las consecuencias de la integración de los sectores forestales de la UE, los países aspirantes a integrarse en la UE y la región paneuropea más amplia, para el sector forestal en general y para el cultivo de álamos en particular.

Patrocinaron la conferencia la Comisión Nacional del Álamo, de Italia, y los ministerios italianos de Asuntos Exteriores y de Políticas Agrícolas y Forestales en colaboración con la FAO.

Necesidad de políticas más claras

Los participantes en la conferencia pidieron que la UE haga referencia explícita a la silvicultura y sus beneficios como elementos clave de sus políticas de desarrollo rural.

La conferencia instó a la UE para que aproveche su ampliación, en virtud de la cual tendrá 25 miembros, para redactar disposiciones más claras y sencillas en apoyo al sector forestal, especialmente en relación con la repoblación forestal de tierras agrícolas que ya no están en producción.

Anteriormente, a través de las disposiciones de la Política Agrícola Común de la Unión Europea se han retirado tierras productivas de la agricultura, aunque esas tierras no se dediquen necesariamente al desarrollo forestal.

Los participantes en la reunión pidieron la elaboración de políticas congruentes para evitar sesgos y distorsiones impuestas por el mercado, así como la promoción de un medio favorable a la inversión en los países aspirantes a incorporarse en la Unión Europea, en los sectores del cultivo y la industria del álamo y el sauce, a través de empresas conjuntas y relaciones equitativas de asociación en beneficio mutuo.

Beneficio para la economía y el medio ambiente

Los álamos y los sauces, de los cuales se calcula que hay cerca de 46 millones de hectáreas de bosques en el mundo, son de los árboles de crecimiento más rápido en las regiones templadas. Su cultivo es fácil y forman parte importante de la silvicultura y de los sistemas agrícolas, a menudo entre los pequeños productores de todas partes del mundo.

Con estos árboles se produce una gran variedad de productos de madera, y así se crea empleo, aumentan las exportaciones y se contribuye al desarrollo social y económico, así como a los medios sostenibles de subsistencia en las zonas rurales. Los productos no de madera de álamo y sauce son piensos y biomasa para obtener energía renovable.

Los álamos y los sauces protegen el suelo y el agua, fijan el carbono, combaten la desertificación y dan abrigo a comunidades, ganado y cultivos. También se han utilizado para reparar suelos en sitios contaminados.

"Está científicamente demostrada la eficacia de los álamos y los sauces para reparar diversos tipos de daños ambientales -afirma Jim Carle, Secretario de la Comisión Internacional del Álamo, órgano oficial de la FAO-. Se han utilizado para restablecer sitios donde antes hubiera minas, o las zonas circundantes a establecimientos industriales, así como en el tratamiento de vertederos y otras zonas contaminadas por sustancias químicas nocivas".

Difusión de tecnología y conocimientos

La conferencia destacó que la Comisión Internacional del Álamo (CIA) funciona como red que facilita la transferencia de tecnología y el contacto entre personas e instituciones para el desarrollo sostenible del cultivo y aprovechamiento de álamos y sauces.

Otras recomendaciones de la conferencia:
  • armonizar reglamentos sobre el medio ambiente y sobre la seguridad de los trabajadores, como requisito para la creación de mercados prósperos, y para evitar conflictos entre la industria de los países desarrollados y la de los países en desarrollo;
  • promover la ordenación forestal sostenible, haciendo énfasis en la utilización de enfoques participativos y en la distribución de los beneficios, en la protección de los recursos genéticos y de las poblaciones naturales de álamos y sauces donde las actividades humanas representan un peligro para ellas;
  • explotar el potencial de la biología molecular para mejorar los árboles sin sacrificar la investigación y la experimentación convencional a largo plazo;
  • fortalecer la investigación sobre álamos y sauces en la UE ampliada, a través de colaboración institucional y hermanamiento de instituciones, con particular atención a la experimentación en diversos sitios y en condiciones ecológicas y de clima diferentes;
  • promover la creación de plantaciones de álamos y sauces de rápido crecimiento para obtener madera y producir fibra, a fin de reducir la presión sobre los bosques naturales y seminaturales cuyo objetivo principal es la conservación, y otras funciones ambientales y de protección.

Los asistentes a la conferencia invitaron a incorporarse en la CIA, a la cual ya pertenecen 37 países miembros de la FAO, a fin de ayudar a enlazar los niveles regional, nacional e internacional, para colaborar en la ejecución de las actividades mencionadas.

El 4 de diciembre, durante la Conferencia de la FAO (29 de noviembre - 10 de diciembre), órgano rector de la Organización, se realizará en la Sede de ésta una actividad paralela de seguimiento sobre las contribuciones sociales, económicas y ambientales de los álamos y los sauces al desarrollo rural sostenible.


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