4 de diciembre de 2003,
Roma/Kabul -- Podría tardar 10 años la reconstitución
natural de los rebaños en Afganistán, informa la Organización de
las Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO).
Los rebaños sufrieron una gran merma
después de cuatro años de sequía y muchos más de conflicto
civil.
La FAO dio a conocer hoy los
resultados preliminares del primer censo pecuario de la historia
del Afganistán.
La información se recopiló
en más de 36 700 aldeas, casi todas las del país, entrevistando
a más de tres millones de familias. La FAO realizó este proyecto
con cerca de 900 encuestadores afganos.
El
Gobierno de Italia financió este proyecto, con un costo de 780
000 dólares.
La producción pecuaria es una
importante fuente de ingresos y de alimentos para los
agricultores afganos y sus familias. Para algunos productores,
como los nómadas kuchi, el ganado es la única fuente de ingresos
que tienen.
Cuenta de los animales
de granja
Los resultados del
censo revelan que en Afganistán hay 3,7 millones de bovinos, 8,8
millones de ovejas, 7,3 millones de cabras, 1,6 millones de
asnos, 180.000 camellos, 140.000 caballos y 12,2 millones de
aves de corral.
"Por primera vez
hay estadísticas claras de la situación pecuaria en
Afganistán", declara Simon Mack, oficial superior de
desarrollo ganadero, de la FAO.
"Ya se tiene la información básica para tomar
las futuras decisiones sobre los sistemas agrícolas, los
servicios veterinarios públicos y las políticas de desarrollo
pecuario".
En comparación con
otros estudios anteriores sobre los animales de granja, se
advierte el desplome del número de los mismos por familia.
"En los últimos años, la cantidad de animales por
familia ha sufrido una brusca disminución", revela el
censo.
Pérdidas
pecuarias
La cifra de familias
sin ganado ha aumentado, pasando de 11,4 a 14,4 familias por
comunidad, a causa de la sequía.
El número
de animales por familia también disminuyó de 3,7 en 1995 a 1,22
en 2003. El dato más preocupante es el relativo a las ovejas que
en el mismo período pasó de 21,9 a 2,9 por familia.
La sequía ha damnificado en particular a los nómadas
kuchi y a otros pastores seminómadas de las provincias de
Ghazni, Zabul, Kabul y Kandahar, informa la FAO.
Cerca del 60% de los hogares de los kuchi han perdido
por completo su ganado. La mayoría de las familias todavía no se
ha recuperado.
Para arar las tierras, en el transporte
y para la trilla se utilizan principalmente bueyes. También ha
disminuido el número de animales de tiro en los últimos años.
Reconstitución de los
rebaños
"Ahora el
principal desafío es repoblar, de forma natural y en gran
medida, los rebaños -informa Mack-, cuidando la salud y la
alimentación de los animales, y mediante la disponibilidad de
sementales adecuados o de inseminación artificial".
"Además, también se están
importando animales de los países cercanos. Si no hay un control
veterinario eficaz, hay peligro de propagación de enfermedades
contagiosas, como la fiebre aftosa y la peste de los pequeños
rumiantes, que pueden impedir una buena recuperación del ganado
del país. La FAO recomienda mejorar los servicios veterinarios
públicos para afrontar estos riesgos sanitarios",
explica Mack.
Los resultados finales del
censo pecuario del Afganistán estarán listos a principios del
año próximo. Contendrán resultados detallados de las encuestas
de los hogares, tomando en cuenta la información de género.
"Esta información nos permitirá
conocer mejor, por ejemplo, la función y las responsabilidades
de las mujeres en la cría pecuaria, las diferencias regionales
en materia de sistemas de producción y especies, y los niveles
de la producción y la productividad", concluye Mack.
Contacto:
Erwin
Northoff
Oficina de prensa de la
FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
53105








