11 de diciembre de 2003,
Roma.- El hambre y la malnutrición podrían
aumentar en Corea del Norte en 2004 si no se financian
los proyectos de producción de alimentos, alertó la FAO en un
comunicado publicado hoy.
"Si no
hay una respuesta al llamamiento de la FAO para financiar
proyectos agrarios por valor de 3,5 millones de dólares, las
consecuencias podrían ser desastrosas para 1.800.000 habitantes
de las zonas rurales, declaró Michael Stapleton, coordinador de
los programas de la FAO en la República Popular Democrática de
Corea. "Aumentando la producción agraria disminuirían
en parte las necesidades de ayuda alimentaria", dijo.
Urgen fondos para incrementar la producción
de cultivos y hortalizas en la próxima temporada de
primavera/verano y para reducir las pérdidas posteriores a la
cosecha. De ese modo se contrarrestaría la falta de alimentos
durante el período de escasez que va de agosto a octubre.
Los principales cultivos de cereales en el
país son arroz y maíz. Se siembran durante primavera y verano,
intercalados con centeno y patatas, seguidos por el trigo de
invierno. Este modelo de siembra - que se conoce como
"cultivos dobles intercalados" o
"doble cosecha"-, aumenta la disponibilidad de
los alimentos y mejora la nutrición durante el período de
escasez.
Doble cosecha en
peligro
La ayuda de los donantes
permitiría que los agricultores continuasen con el programa de
cultivos dobles intercalados que la FAO lleva a cabo
satisfactoriamente desde 1997.
El sistema
de cultivos dobles intercalados se aplica en unas 220.000
hectáreas, que es aproximadamente un 18 por ciento de los campos
cultivados. Esto ha llevado a un aumento de la producción de un
15 por ciento. Sin embargo, el éxito de la doble cosecha depende
mucho de los insumos, por ejemplo de los fertilizantes
minerales, explicó Stapleton.
"La
FAO ha suministrado cientos, a veces miles, de toneladas de
fertilizantes durante los últimos años. Estas cantidades son
importantes porque complementan las donaciones bilaterales de
fertilizantes que a veces son inciertas", recordó.
La financiación permitiría que la FAO
continúe poniendo en práctica la Gestión Integrada de las
Plagas, que sirve para proteger a los cultivos de las
enfermedades utilizando menos plaguicidas y métodos menos
agresivos para el medio ambiente. La FAO quiere promover además
programas orgánicos de fertilidad de los suelos que reduzcan el
empleo a larga escala de fertilizantes.
Pérdidas posteriores a la cosecha
Las pérdidas de arroz posteriores a la
cosecha se estiman en más del 15 por ciento, debido en primer
lugar a la poca fiabilidad del suministro de energía en los
centros de trilla. La FAO se propone limitar las pérdidas
posteriores a la cosecha dotando a 50 cooperativas agrícolas con
trilladoras de fácil uso.
Las familias
campesinas se enfrentan al problema del almacenado de las
semillas de patatas. Una buena parte de semillas se han
estropeado por el rigor de la temperatura, que en invierno es
inferior a cero grados. Actualmente, los campesinos almacenan
las semillas en sus casas. La FAO quiere potenciar la
construcción de silos subterráneos.
Millones de personas necesitan
ayuda
Según un reciente informe
de la FAO, se prevé que la producción de cereales en Corea del
Norte durante el bienio 2003/04 alcance los 4,16 millones de
toneladas, la mejor cosecha de los últimos nueve años. A pesar
de la recuperación de la agricultura en los tres últimos años,
la producción nacional sigue siendo inferior a las necesidades
alimentarias mínimas. Corea del Norte dependerá una vez más de
la ayuda alimentaria externa. El déficit de cereales en 2003/04
se calcula en 944.000 toneladas.
Alrededor
de 6.500.000 personas vulnerables necesitarán ayuda alimentaria
el próximo año y la malnutrición infantil es difusa en el país.
Contacto:
Erwin
Northoff
Oficina de prensa de la
FAO
erwin.northoff@fao.org
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