18 de diciembre de 2003, Kabul/Roma
-- Unas 60.000 familias afganas recibieron semillas de
alta calidad y fertilizantes antes del inicio de la temporada de
siembra, según informó hoy la FAO.
La FAO
ha distribuido 3.000 toneladas de semillas de trigo de calidad y
4.500 toneladas de fertilizantes en todo el país, a tiempo para
la próxima temporada de siembra. Más de 500.000 personas se
beneficiarán de mejores cosechas e ingresos.
Las semillas y fertilizantes se entregaron a las
familias vulnerables que regresaban a sus tierras. Durante la
guerra civil en ese país, miles de personas se vieron obligadas
a huir de sus hogares y abandonar los campos.
"Desde 2002 la FAO lleva a cabo diversos
programas de distribución a larga escala que han alcanzado a
unas 30.000 familias afganas pobres - alrededor de 2,7 millones
de personas - repartiendo semillas de trigo de alta calidad y de
hortalizas, fertilizantes y aperos de labranza manuales, en casi
todas las provincias y departamentos del país", declaró
Serge Verniau, Representante de la FAO en Afganistán.
En la realización del programa han colaborado con la
FAO el Ministerio de Agricultura y Ganadería y otros organismos
asociados.
Mejores
cosechas
Una reciente evaluación
de la distribución de semillas de trigo efectuada por la FAO en
2002, confirmó que sus variedades de semillas funcionaban mejor
que las locales y que las otras variedades enriquecidas vendidas
en los mercados. Su porcentaje de germinación era mayor y la
resistencia al frío, a las heladas y la nieve era más elevada.
También eran más resistentes a las enfermedades y a la sequía.
Las variedades de semillas de la FAO
rindieron, en conjunto, entre un 30 y un 50 por ciento más que
las locales y que las de otras variedades enriquecidas, dando
lugar a la mejor cosecha en absoluto de Afganistán en 2003.
El grueso de las semillas de trigo
distribuidas por la FAO procede de los productores de semillas
afganos que trabajan bajo la supervisión del sistema nacional de
multiplicación de semillas de la FAO. Las variedades de semillas
de trigo producidas son resistentes a las enfermedades y se
adaptan a las diversas condiciones ecológicas del país. De este
modo, la FAO y otras organizaciones pueden conseguir semillas de
calidad en Afganistán, reduciendo los costes y peligros.
Las familias que recibieron las semillas
enriquecidas de la FAO produjeron suficiente cantidad de trigo
para su propio consumo, y con posibilidad de vender el resto.
Hortalizas cultivadas con armas de
guerra
A primeros de año la FAO
distribuyó también cajas de semillas de hortalizas a unas
800.000 personas. El material comprendía variedades de semillas
importadas de elevado rendimiento, folletos informativos sobre
horticultura doméstica y aperos de labranza - algunos de los
cuales fabricados con armas de guerra recicladas - realizados
por herreros y carpinteros locales.
Con la
ayuda del gobierno suizo, la FAO distribuyó este otoño aperos de
labranza, semillas y fertilizantes entre los ex-soldados de
Kunduz que participan en el Programa de las Naciones Unidas para
el Desarme, la Desmovilización y la Reintegración, colaborando
de esta forma a su reincorporación a la vida civil.
Los gobiernos de Bélgica, Alemania, Irlanda, Italia,
Países Bajos, Noruega, Suiza y Estados Unidos han participado en
el programa de distribución de semillas de la
FAO.
Contacto:
Erwin
Northoff
Oficina de prensa de la FAO
erwin.northoff@fao.org
(+39) 06 570
53105









