El entorno en el que la FAO moviliza recursos es cada vez más competitivo debido al incremento de los actores del desarrollo y a la escasez de recursos resultante de la reciente crisis económica mundial.
Perspectivas
Teniendo en cuenta estas limitaciones, la FAO trabaja sobre la base de la estimación calculada por lo bajo de 601 millones de USD en contribuciones voluntarias movilizadas para el año 2011. Si bien se espera que las contribuciones a las actividades de emergencia de la FAO se mantengan en una cuantía similar a la de 2010 dado el encarecimiento de los alimentos, las contribuciones voluntarias para el Programa de campo de la FAO y la labor voluntaria básica podrían verse afectadas por limitaciones presupuestarias entre los asociados tradicionales y la eliminación progresiva del Mecanismo alimentario de la Unión Europea para los países en desarrollo. Ello influirá en la cuantía de las contribuciones voluntarias que la FAO podrá gastar en el próximo bienio (2012-13).
Resulta difícil realizar predicciones, pero existen signos positivos para el período restante de 2011 y en adelante. Diversos nuevos asociados que aportan recursos están mostrando su disposición a comprometer una cantidad notable de recursos a lo largo del año, mientras que los fondos fiduciarios unilaterales (FFU), los programas conjuntos y mecanismos como el Fondo para el Medio Ambiente Mundial (FMAM) están manteniendo o aumentando las cuantías comprometidas a favor de la Organización en 2010. En el futuro la FAO prevé un aumento de los fondos no condicionados y de los recursos movilizados por las oficinas descentralizadas procedentes de asociados locales.
Recursos desembolsados
Los recursos voluntarios recibidos en 2010 fueron mayores de lo previsto, pero ello se debió a la elevada cuantía de las contribuciones aprobadas por los asociados en 2009 en respuesta a la crisis mundial de los alimentos. En 2011 el reto consiste en el cumplimiento de proyecciones relativas a los recursos desembolsados, lo cual podría resultar difícil dado que las contribuciones voluntarias se redujeron notablemente en los primeros meses de 2011 en comparación con el mismo período de 2010.
La tendencia positiva general en cuanto a los recursos desembolsados en 2010 se debió principalmente a los proyectos del Programa de cooperación FAO/gobiernos, y en particular a los proyectos del Mecanismo alimentario de la Unión Europea. Dichos proyectos tienen como finalidad incrementar la producción de alimentos a corto y medio plazo en determinados países de ingresos bajos y déficit de alimentos gravemente afectados por el encarecimiento acelerado de los alimentos en 2008, y en líneas generales se refieren a países que sufren crisis humanitarias. Teniendo en cuenta que estos proyectos finalizarán en 2010/2011, la FAO debe movilizar nuevos recursos para mantener la cuantía actual de fondos desembolsados en 2012 y 2013 con vistas a garantizar la continuidad y la sostenibilidad financiera de las actividades destinadas a respaldar la seguridad alimentaria. Esto no será una tarea fácil, dadas las recientes crisis financieras de los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) y la consiguiente adopción de medidas de austeridad en muchos de ellos, lo que permite prever una reducción notable de sus presupuestos de asistencia oficial para el desarrollo.
Sin embargo, las proyecciones relativas al desembolso de recursos en 2011 podrían resultar realistas porque en el Programa de trabajo y presupuesto para 2010-12 de la FAO (en el que la Organización fija sus proyecciones y programas financieros) se establecen unos objetivos relativos a los recursos relativamente prudentes. La variación positiva se debe a la movilización de recursos acelerada en 2009, que no se podía prever a la hora de elaborar el PTP 2010-11, casi un año antes del bienio, así como a la carencia de información sobre la movilización de recursos en el ámbito nacional. Los jefes de los equipos de estrategia y los responsables de los presupuestos realizaron, en líneas generales, cálculos conservadores basados principalmente en los proyectos existentes, considerando de manera limitada los fondos que se podrían materializar probablemente en el siguiente bienio.
Estrategia de movilización y gestión de recursos de la FAO
La estrategia institucional de movilización y gestión de recursos que se está poniendo en práctica con la aplicación de los diversos componentes de la programación por países de la FAO (p. ej., marcos programáticos por países) debería mejorar en el futuro la previsibilidad de los fondos, tanto en lo que atañe a su cuantía como a su asignación.
Fuente: Sistema de información sobre gestión del Programa de Campo de la FAO y Nota informativa n.º 5 elaborada para la reunión oficiosa del 1.º de marzo de 2011.