La Agricultura Urbana y Peri-urbana, Salud y Medio Ambiente Urbano

Documento de discusión para la Conferencia Electrónica de FAO-ETC/RUAF sobre la Agricultura Urbana y Peri-urbana

21 de agosto - 30 de septiembre de 2000

Este documento fue preparado por Henk de Zeeuw, Coordinador del Centro de Recursos sobre Agricultura Urbana y Forestación (RUAF), ETC, Países Bajos, y Karen Lock, investigadora invitada, London School of Hygiene and Tropical Medicine, Reino Unido.

I. Introducción

Este grupo de trabajo se ocupará de los aspectos de salud y medio ambiente de la agricultura urbana y periurbana (AUP). La agricultura urbana y peri-urbana puede tener efectos tanto positivos como negativos sobre la salud y las condiciones ambientales de la población urbana. Los aspectos positivos incluyen una reducción de la inseguridad alimentaria urbana, mejor acceso a los alimentos y mejores dietas de la población urbana de menores recursos, mejor salud física y psicológica de la población gracias a una mayor actividad física, relajación al aire libre y mejores condiciones de higiene y espacios verdes del entorno vital directo.

Invitamos a los participantes en este taller a informar y discutir tanto los impactos positivos como los negativos de la agricultura urbana en la salud y el medio ambiente, si bien la mayoría de los impactos positivos sobre la salud mencionados antes serán tratados más extensamente en el taller sobre 'Agricultura urbana, nutrición y seguridad alimentaria'. El grupo de trabajo sobre agricultura urbana, salud y medio ambiente - y este documento sobre el mismo - se concentrarán principalmente en los riesgos de salud de la agricultura urbana y procurarán formular políticas efectivas al nivel municipal y nacional para prevenir o mitigar dichos riesgos.

La agricultura urbana se puede definir como el cultivo de plantas y la crianza de animales para obtener alimentos y otros usos dentro de las áreas urbanas (agricultura intraurbana) y en la periferia de áreas urbanas (agricultura periurbana), y el procesamiento y comercialización de los productos. Los sistemas de agricultura urbana incluyen cultivos de raíces, verduras, hierbas aromáticas y medicinales, frutales y ganado en todos los tamaños y formas. Un número menor se dedica a otras plantas, como ornamentales y plántulas. Entre los cultivos de alimentos, los más representados son los productos y subproductos animales y vegetales más perecederos y de mayor valor relativo. La producción de alimentos y otros productos suele ser complementaria, las tareas suelen estar distribuidas según el género y refuerzan no solamente la seguridad alimentaria sino también los ingresos al nivel individual y familiar.

Los agricultores urbanos son generalmente pequeñas empresas familiares, aunque también se encuentran empresas medianas y más grandes. Por lo general, suele ser una actividad realizada como complemento a otra ocupación.

Al igual que la agricultura rural, la AUP implica riesgos a la salud y al medio ambiente si no se la maneja y realiza de manera adecuada. Es de esencial importancia prestar atención a los riesgos de salud relacionados con la agricultura urbana por dos razones principales (Flynn 1999):

  1. Para proteger a los consumidores de alimentos contaminados y a los trabajadores de los riesgos laborales
  2. Garantizar el apoyo de las autoridades municipales y nacionales en la producción sostenible de alimentos en el área urbana.

Las autoridades municipales suelen mostrarse reacias a aceptar la agricultura urbana a causa de los riesgos de salud percibidos. Sin embargo, en la mayoría de las ciudades en países en desarrollo (al igual que en muchos países en transición en Europa Oriental), la agricultura urbana es practicada a una escala importante, a pesar de las normas y regulaciones que la prohiben. Por esta razón, más que leyes generales que prohiban la agricultura urbana, no efectivas en su mayor parte, se precisan políticas que controlen activamente los riesgos de salud relacionados con la agricultura urbana.

A fin de formular políticas de agricultura urbana que mejoren la salud de la población urbana, es importante examinar críticamente la evidencia tanto para los riesgos a la salud como los beneficios. Necesitamos estudiar la manera de minimizar los riesgos de la agricultura urbana e incrementar los beneficios. Para que esto sea posible debemos especificar las condiciones ambientales en las cuales ocurren los problemas de la AUP relacionados con la salud (tipo de agricultura, prácticas de manejo de las granjas, características del lugar, etc.) y los grupos más vulnerables a esos impactos y los factores que determinan la vulnerabilidad (por ejemplo, pobreza, género, edad, ocupación principal). También se debe discutir cuáles son los factores que impiden que la población urbana de menores recursos adopte prácticas agropecuarias más seguras, así como la capacidad de las autoridades municipales de implementar ciertas políticas y la rentabilidad.

II. Categorías principales de riesgos de salud relacionados con la AUP

Los riesgos principales de salud relacionados con la AUP se pueden agrupar en las siguientes categorías:

  1. Contaminación de cosechas con organismos patogénicos (como bacterias, protozoos, virus o helmintos), debido a la irrigación con aguas contaminadas o aguas negras no tratadas adecuadamente o por residuos orgánicos sólidos
  2. Enfermedades humanas transmitidas por vectores de enfermedades atraídos por la actividad agrícola
  3. Contaminación de cultivos y/o agua potable con residuos de agroquímicos
  4. D. Contaminación de cultivos por la absorción de metales pesados de suelos, aire o agua contaminados
  5. Transmisión de enfermedades por parte de animales domésticos a las personas (zoonosis) durante el cuidado de animales, procesamiento o consumo de la carne
  6. Enfermedades humanas asociadas a condiciones insalubres durante el procesamiento posterior a la cosecha, comercialización y preparación de alimentos producidos en el lugar
  7. Riesgos laborales de salud para los trabajadores de la producción de alimentos e industrias procesadoras de alimentos

Si bien no se cuenta con información directamente comparable sobre el problema de enfermedades a escala mundial para cada una de estas categorías de riesgos, las hemos presentado en el orden que estimamos corresponde a su importancia para la salud humana (de mayor a menor riesgo). Este punto está abierto al debate.

El estudio de la literatura disponible indica que, si bien está aumentando el conocimiento sobre los potenciales riesgos de salud de la agricultura urbana y periurbana, una información detallada sobre los impactos reales de la agricultura urbana sobre la salud es aún escasa. Muchos de los riesgos de salud no son específicos de la agricultura urbana y gran parte de la discusión siguiente ha sido extraída de la literatura sobre agricultura en términos más amplios. Se requiere urgentemente información más específica sobre las condiciones urbanas.

II a. Contaminación de cultivos con organismos patógenos por la reutilización de aguas residuales urbanas y residuos orgánicos sólidos.

Reutilización de desechos orgánicos sólidos urbanos

Estos residuos se usan principalmente para mejorar la calidad del suelo (desechos domésticos, desperdicios del mercado, cloacas, excrementos humanos, abonos, desechos de pescados y residuos agroindustriales).

Los residuos agroindustriales, desechos domésticos y desperdicios del mercado también se utilizan como alimento para ganado y peces.

La compostación es la manera más común de procesamiento de los residuos orgánicos urbanos. Este método reduce graves riesgos de salud al:

Existen cuatro riesgos principales relacionados con la reutilización de residuos orgánicos:

Irrigación con aguas residuales tratadas inadecuadamente

Los residuos líquidos domésticos se usan en gran escala para el riego y fertilización de cultivos de campo, plantas perennes y árboles, producción de biogas y viveros. Gran parte de las aguas residuales se emplea sin tratamiento previo o con tratamiento insuficiente.

Las aguas residuales contienen diversas bacterias, parásitos protozoarios, virus entéricos y parásitos intestinales. Estos riesgos no se limitan a las aguas residuales oficiales, sino que también son válidos para los ríos y otros cauces abiertos de agua, como lo indican las cifras recogidas por Westcott (FAO, no publicado, citado en Birley and Lock, 1999): 45% de 110 ríos analizados contenían niveles de coliformes fecales superiores a los establecidos como normales por la OMS para la irrigación ilimitada.

Existen numerosas maneras por las cuales los residuos líquidos no tratados pueden provocar enfermedades humanas en la AUP. Las bacterias coliformes son transmitidas a los humanos principalmente de las aguas residuales a través de la contaminación de cultivos regados con esas aguas. Otra ruta es a través del consumo de carne contaminada de animales domésticos que han ingerido huevos de tenias provenientes de feces en aguas cloacales no tratadas. Aguas residuales no tratadas suficientemente pueden contener diferentes fases de anquilostomas que habitan en suelos húmedos y afectan a los trabajadores agrícolas cuya piel entra en contacto directo con el suelo.

La transmisión de patógenos también puede tener lugar mediante la fertilización de viveros con residuos humanos y animales (como letrinas colocadas sobre viveros, jaulas de aves colocadas sobre viveros, patos, acarreo de feces humanas y uso de aguas residuales).

Furedy (1996) señala que las actitudes oficiales hacia los riesgos de salud relacionados con la reutilización de residuos urbanos han cambiado históricamente, por necesidad. Además, la autora opina que se mantiene una percepción exagerada de los riesgos de salud implicados en la reutilización de residuos urbanos, y que las normas de reutilización de residuos frecuentemente son anticuadas o incompletas.

Armar-Klemesu et al (1998) indican que las principales fuentes de contaminación bacterial de hortalizas frescas pueden provenir del sistema de distribución, manipulación y venta antes que de la producción.

Medidas de prevención y control sugeridas en la literatura:

Los participantes del taller están invitados a discutir la rentabilidad y aplicabilidad de estas sugerencias y proponer otras medidas.

II b. Enfermedades transmitidas por vectores de enfermedades atraídos por la actividad agrícola

La malaria se encuentra en diversos entornos naturales pero particularmente en áreas donde se practica la irrigación. Se ha observado la adaptación del mosquito de la malaria a entornos urbanos en todas partes del mundo. Sin embargo, en la mayoría de los casos la malaria se encuentra en la periferia de las ciudades, donde los mosquitos se crían en arrozales, márgenes de los ríos y estanques de jardines. El mosquito de la malaria se reproduce generalmente en aguas relativamente limpias.

La filariasis es transmitida por el mosquito Culex quienquefasciatus, que se reproduce en agua estancada y altamente contaminada con materias orgánicas, características de aglomeraciones humanas densas (como letrinas de foso, desagües de alcantarillados obturados, pozos negros y cámaras sépticas, hoyos de filtración (soak pits) y diseño deficiente de plantas de tratamiento de aguas residuales.) La filariasis se está extendiendo rápidamente debido a la urbanización.

El mosquito Aedes, el principal vector del dengue, se cría en recipientes de agua que contienen gran cantidad de desechos sólidos (como latas de hojalata, cáscaras de coco, neumáticos, recipientes de agua).

El mal de Chagas ha estado emergiendo en áreas periurbanas principalmente en América Latina.

La eliminación deficiente de residuos orgánicos sólidos (estiércol, residuos agrícolas y otros desechos agrícolas) también pueden atraer a roedores y moscas que pueden ser portadores de enfermedades (plagas) y los animales domésticos que se alimentan de desechos (gatos, cerdos y ratas) también se asocian a una serie de enfermedades provenientes de los alimentos, como disentería amébica y bacilar.

Medidas de prevención y control sugeridas (se invita a enviar sus comentarios):

II c. Residuos de agroquímicos

La agricultura urbana facilita diversas vías de exposición potencial a los agroquímicos, entre ellas laborales, exposición medioambiental y consumo.

El uso intensivo de agroquímicos (fertilizantes, pesticidas, funguicidas) puede dejar residuos en cultivos o aguas subterráneas y puede tener efectos negativos en la salud de los trabajadores agrícolas.

Debido a diferencias en el uso, el nivel de riesgo de contaminación de cosechas o aguas subterráneas proveniente de los agroquímicos es mayor en la horticultura comercial intensiva, especialmente para las hortalizas, que en la agricultura tradicional de subsistencia (Comisión de Salud y Ambiente de la OMS 1992).

La intoxicación aguda provocada por agroquímicos puede causar una serie de síntomas que a menudo no son correctamente diagnosticados (por ejemplo, mareos, diarrea, dolor de cabeza, transtorno de la memoria, convulsiones, coma, problemas de hígado y riñón y fibrosis pulmonar). Los agroquímicos también son una importante causa de suicidios en el mundo.

Enfermedades crónicas han sido relacionadas con residuos en los alimentos debidos a la concentración de agroquímicos en la cadena de alimentos, incluyendo verduras, carnes rojas, aves y huevos y se pueden encontrar residuos en la leche materna (FAO y OMS 1988).

Medidas de prevención y control sugeridas:

Le proponemos compartir sus experiencias con nosotros sobre las medidas propuestas y alternativas disponibles

II d. Absorción de metales pesados de suelos, agua y aire contaminados

Las causas principales de la contaminación del suelo con metales pesados (plomo, cadmio, cromo, zinc, cobre, níquel, mercurio, manganeso, selenio y arsénico entre otros) son el riego con agua de cauces y aguas residuales contaminadas por la industria, la aplicación de residuos sólidos contaminados y el uso de antiguos terrenos industriales contaminados por los vertidos de aceite y desechos industriales.

Importantes fuentes de metales pesados son fundiciones, refinerías, plantas de manufactura, vehículos, minas metalíferas, centrales eléctricas que utilizan lignito como combustible, fábricas de aluminio, industria electrónica y metalúrgica. Algunos metales pesados se precipitan en el fango de alcantarillados por lo que el mismo suele contener altas concentraciones de metales pesados.

Los metales pesados pueden acumularse en las partes comestibles de los cultivos dedicados al consumo humano o para alimento de animales. La capacidad de absorción de las plantas con respecto a metales pesados es variable, lo que abre la posibilidad de adaptar la elección de cultivos según el grado y tipo de contaminación. Por lo general, las cantidades mayores de metales pesados se acumulan en las hojas, mientras que los contenidos más bajos se encuentran en las semillas. Judías, arvejas (guisantes), melones, tomates y pimientos muestran cifras de absorción muy bajas. La absorción de metales pesados en las plantas (especialmente cadmio y plomo) también varía según el pH del suelo (Iretskaya y Chien, 1999).

Aunque los contenidos de metales pesados en el suelo en la mayoría de las ciudades en desarrollo es tan alto que puede causar síntomas agudos de intoxicación, su creciente concentración en la cadena de alimentos humanos por un largo período puede provocar daños detectables a la salud (efectos cancerígenos y mutagénicos).

Puschenreiter et al (1999) concluyen, después de considerar las diversas vías disponibles para reducir la transferencia de metales pesados a la cadena alimentaria, que los suelos urbanos con bajos niveles de contaminación de metales pesados pueden ser usados sin riesgos para la horticultura y la agricultura, si se toman las debidas precauciones. Sin embargo, Birley y Lock (2000) argumentan que se sabe muy poco sobre el efecto crónico en la salud del consumo de pequeñas cantidades de metales pesados durante largos períodos y por lo tanto, se necesita mayor investigación.

Las medidas de prevención y control sugeridas, según aparecen en la literatura, incluyen las siguientes (añada su calificación y/o medidas alternativas):

II e. Zoonosis

Las enfermedades zoonóticas son enfermedades infecciosas transmitidas a través del contacto directo de personas con animales durante los procesos de producción o ingestión de productos animales contaminados.

Dos enfermedades bacteriales importantes transmitidas por el ganado son la tuberculosis bovina y la brucelosis. La primera se transmite a través de la ingestión de leche no pasteurizada contaminada proveniente de vacas infectadas y causa síntomas similares a la tuberculosis respiratoria. La tuberculosis bovina se transmite a través de la ingestión de productos lácteos no pasteurizados contaminados o por el contacto directo con material animal infectado (sangre, orina) y constituye uno de los principales riesgos laborales de los criadores de ganado y trabajadores de mataderos. También se puede propagar por el aire y la inhalación (por ejemplo, en la cercanía de un matadero).

La teniasis y la cistecercosis se transmiten por el consumo de carne infectada con huevos de tenia contraídos por animales que se alimentan de feces humanas o de cultivos irrigados con aguas de cloacas no tratadas adecuadamente. La tenia de los porcinos causa efectos más graves en los humanos que la tenia de bovinos. La triquinosis se transmite por el consumo de carne infectada de cerdos que se alimentan con residuos de comidas y animales muertos.

El Antrax aparece con mayor frecuencia entre las personas que trabajan con el ganado o en industrias de procesamiento de productos animales (como curtidurías). Se puede transmitir por heridas en la piel, por inhalación de esporas bacteriales o consumo de carne infectada.

La leptospirosis (enfermedad de Weil) se transmite mediante el contacto de las personas con orina animal infectada o piensos contaminados o por nadar en, o beber aguas contaminadas con orina animal

La salmonella y campilobacteria se pueden transmitir a través de piensos contaminados. Las deyecciones de animales (en especial las aves) en los mataderos contienen patógenos que pueden infectar la carne. La descarga de aguas residuales de granjas de cría intensiva de aves puede acarrear altos contenidos de estos microorganismos y puede contaminar los suministros de agua potable.

Medidas de prevención y control sugeridas, entre otras:

III. Preguntas para la discusión

Como se explicó en el anuncio de la conferencia, tendremos tres rondas de discusión. Para cada una de ellas hemos formulado algunas preguntas conductoras. Los participantes también pueden proponer libremente otras preguntas que consideren deberían ser discutidas. Junto a sus contribuciones a las discusiones en cada ronda, también esperamos recibir estudios de caso, 'las mejores prácticas', documentos y videos sobre temas específicos que serán publicados en el mercado de información (en la sección salud urbana)

Primera sesión: información general y análisis de la situación

Segunda sesión: evaluación de políticas alternativas

Tercera sesión: de la planificación a la acción

III. Referencias seleccionadas

Armar-Klemesu M, Akpedonu P, Egbi G & Maxwell D. Food Contamination in Urban Agriculture: Vegetable production using waste water. En: Armar-Klemesu and Maxwell (eds), Urban Agriculture in the Greater Accra metropolitan Area, informe a IDRC, NMIMR, Legon, 1998

Birley, MH and Lock, K. Health and peri-urban natural resource production. Environment and Urbanisation, 10(1): 89-106. 1999

FAO and WHO. Guidelines for predicting the dietary intake of pesticide residues.Bulletin of the World Health Organisation, 66 (1998): 429-434

Flynn, Kathleen. An overview of public health and urban agriculture: water, soil and crop contamination & emerging zoonosis. IDRC, Cities Feeding People report 30, Ottawa, 1999

Furedy, Christine. Solid Waste Reuse and Urban Agriculture – dilemmas in developing countries; the bad news and the good news. En: Joint international Congress of the Association ofCollegiate Schools of Planning and Association of European Schools of Planning, Myerson Polytechnic University, Toronto, 1996

Iretskaya, S.N. and Chien, S.H. Comparison of cadmium uptake by five different food grain crops grown on three soils of varying pH. Comm. Soil Sci. Plant Anal. 30 (1998), 441 – 448.

Puschenreiter, Markus, Hartl, Wilfried and Horak, Othmar. Urban agriculture on heavy metal contaminated soils in Eastern Europe. Ludwig Boltzmann Institute for Organic Agriculture and Applied Ecology, Viena, 1999

WHO Commission on Health and Environment. Report of the panel on food and agriculture. OMS, Ginebra, 1992