PR 96/16 - IMPACTO DE LA CRISIS DE LAS VACAS LOCAS
PR 96/16
UN ESTUDIO PRELIMINAR DE LA FAO SEÑALA QUE EL IMPACTO
DE LA CRISIS DE LAS "VACAS LOCAS" SOBRE LA ECONOMIA
MUNDIAL DE LA CARNE SERA ESCASO
Roma, 8 de mayo. La crisis de la encefalopatía espongiforme bovina
(EEB), o enfermedad de las vacas locas, apenas afectará a los precios,
la producción, el consumo y el comercio de la carne a nivel mundial,
según un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO) dado a conocer hoy en Roma. Para esta
evaluación inicial, la FAO ha utilizado un modelo alimentario que simula
los efectos de algunos de los cambios en las políticas y los
comportamientos que podrían producirse en la Unión Europea (UE).
La crisis actual en los mercados de la carne bovina de la Unión
Europea estalló en el Reino Unido el pasado 20 de marzo cuando el Comité
Asesor sobre Encefalopatías Espongiformes, un comité científico
internacional establecido en 1989 por el gobierno británico, señaló que
la explicación más probable de los diez casos de lo que se ha denominado
variante de la enfermedad de Creutzfeld-Jakob en personas menores de 42
años de edad notificadas hasta la fecha era el consumo de productos
cárnicos con encefalopatía espongiforme bovina (EEB).
El informe de la FAO asume una eliminación selectiva de la mitad de
los hatos de ganado bovino en el Reino Unido y un descenso del 10 por
ciento en el consumo de carne de bovino en el Reino Unido y un 5 por
ciento de reducción en el consumo en otros países de la UE con lo que
"los cambios en la producción, el consumo y el comercio mundiales no
exceden el 1 por ciento de las proyecciones básicas. El efecto sobre los
precios de la carne de bovino es relativamente reducido a corto plazo,
pero aumenta gradualmente a largo plazo hasta alcanzar casi un 2,5 por
ciento en el año 2000. Las simulaciones sugieren asimismo que los precios
mundiales de los cereales destinados a piensos y harinas oleaginosas no
sufrirán variaciones notables".
Esta evaluación inicial de la FAO señala también que "como cabe
esperar, el mayor efecto se manifiesta en la UE donde se espera que la
producción de carne de bovino se vea afectada negativamente durante el
período de la proyección. El efecto negativo sobre el consumo de carne
de bovino en la UE es significativo sólo a corto plazo, si bien es
probable que sea más duradero sobre el consumo de carne de ave, que
afecta también a la producción en la UE". En lo que respecta a los países
en desarrollo, "la producción de productos ganaderos apenas se ve
afectada, aunque lo será en mayor medida el consumo de estos productos,
que segurirá de cerca las variaciones de los precios mundiales".
El documento, que utiliza el modelo alimentario mundial de la FAO,
señala que "si se demuestra que la salud humana no se verá afectada, es
muy probable que la mayor parte de los efectos sean temporales" pero que
si, por contra, "se descubriera una relación entre la EEB y la
enfermedad, los efectos serían mucho más profundos y duraderos".
El documento de la FAO ha sido elaborado para el Grupo
Intergubernamental sobre la Carne que se reune en Bolonia del 8 al 10 de
mayo.