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4. Perspectivas en los Mercados y Oportunidades para la
Inversión en Ganadería

Carlos Pomareda B.

1. Introducción

Durante numerosos años, dedicarse a la agricultura y a la ganadería ha sido una cuestión de costumbre y arraigo. La población rural en todo el mundo, aborigen y migrante, se dedicaba a la agricultura como una forma de vida, y en ella la cría del ganado era un aspecto fundamental, dadas las múltiples funciones de los animales criados -vacas, caballos, ovejas y cabras especialmente-.

Con el transcurrir del tiempo la cría de ganado bovino se segmentó en dos grandes categorías: Por un lado, las instancias de alguna escala (haciendas, ranchos, estancias, etc.) dedicadas a la cría de ganado para producción de carne o leche; y por otro lado, las unidades familiares en las que la tenencia de ganado cumple funciones múltiples. Los dos productos genéricos obtenidos del ganado son la carne y la leche. La obtención de fuerza de trabajo, la provisión de leche y queso como alimento familiar y la conservación como bien de capital han sido y aún son funciones muy importantes en las unidades más pequeñas.

En las regiones tropicales se puede apreciar que en ambos grupos se ha dado un proceso continuo de pérdida de rentabilidad y de deterioro de los recursos naturales, aunque hay casos exitosos. Numerosos factores han contribuido al referido deterioro; sin embargo, también hay condiciones que han permitido los limitados casos exitosos, siendo la innovación tecnológica y la gestión dos aspectos a resaltar.

A la luz de las perspectivas en los mercados de productos de la ganadería e industrias afines y de los mercados de servicios ambientales, surge la interrogante de si hay una forma de que la ganadería sea una alternativa viable. Es decir, si vale la pena invertir en ella. En este documento se discuten algunos aspectos a considerar para tales fines. El trabajo inicia con una breve discusión de la situación actual y luego continúa con un análisis de las perspectivas en los mercados de bienes y servicios. La propuesta parte de las consideraciones para disponer de una estrategia para la empresa, los elementos a considerar en el plan de inversión y los retornos esperados de dicha inversión. A manera de comentario final se sugieren algunas acciones para fomentar las inversiones.

Es importante hacer dos observaciones en relación con este trabajo: Primero, el análisis focaliza en lo pertinente a la ganadería en el trópico, pudiendo considerarse que las apreciaciones hechas son válidas para el sur de México, Centroamérica y partes de los países que comparten la Amazonía. Y segundo, este análisis no trata de justificar las inversiones en ganadería; pero si poner de relieve las múltiples consideraciones que son necesarias de tomar en cuenta si se quiere lograr una empresa ganadera rentable en forma sostenible. Esto último se refiere explícitamente a generar rentas y acrecentar el capital natural y físico.

2. La Situación Actual

La ganadería en el trópico ha pasado por un proceso de deterioro que tiene varios indicadores sectoriales, los cuales se originan en condiciones tecnológicas y económicas de carácter micro; es decir, en el ámbito de las fincas. Desde luego que las condiciones de entorno han contribuido a la situación actualmente observada. En esta sección se ofrece un análisis breve de las condiciones actuales más comunes, debiendo reconocerse que hay casos exitosos que se diferencian de la mayoría.

Las áreas dedicadas a la cría de ganado se han reducido y lo propio ha ocurrido con el número de animales. Por lo tanto, es claro que no se ha dado un proceso de intensificación de la ganadería. La producción de kilos de carne por unidad animal en pastoreo continúa en los niveles de 40 kilos de carne por año y en el caso de la leche es de 4 litros por vaca por día. Gran parte de las tierras en pastos están abandonadas y en otras se están sembrando nuevos cultivos, entre ellos las plantaciones forestales. Una mezcla de factores económicos, sociales y políticos -incluyendo las guerrillas, el narcotráfico y el terrorismo- han contribuido a esta situación.

El crecimiento poblacional y el modesto, aunque crecientemente desigual, aumento de los ingresos, implica que cada vez es más necesario recurrir a mayores importaciones de leche en muchos de los países del trópico americano, siendo particularmente notoria la situación de Centroamérica (Figura 1).

En algunos países como los de Centroamérica también han disminuido significativamente las exportaciones extraregionales de carne, aunque se ha incrementado el comercio intraregional. Debe anotarse que las crecientes importaciones de leche obedecen en gran medida a la estrategia de expansión de las transnacionales en la industria láctea, la política de subsidios a las exportaciones en los países productores (especialmente EUA y la Unión Europea), la política comercial de los países que la importan y las iniciativas importadoras de empresas/personas vinculadas a las decisiones políticas de liberalización comercial.


Figura 1. Centroamérica, Importaciones de Productos Lácteos. 1990-1997.

El caso de la carne bovina producida en el trópico y especialmente la que se destina al mercado de exportación, califica en la ultima categoría de calidad y precio y, por lo tanto, no ofrece la oportunidad de derivar mayores ingresos por cada animal sacrificado. Las diferencias de precios para carnes de distinta calidad permiten a países como los EUA importar carnes baratas y exportar las mas caras. Algunos precios de referencia se muestran en el Cuadro 1. Al bajo precio pagado por la carne exportada se suma el funcionamiento oligopólico de los mataderos industriales en algunos países, lo cual les ha facilitado crear una estructura de precios internos para el ganado atada al menor precio internacional de la carne. Además, en todos los casos aún persisten altos costos de transacción y deficiencias de calidad sanitaria de los productos.

Cuadro 1. EUA, Precios diferenciados de las exportaciones de
carne fresca y congelada a distintos países. 1997 (US$/Kilo).


País

Fresca

Congelada

Japón

6,95

3,8

Corea

3,44

3,52

Canadá

3,52

3,39

México

2,93

2,94

Como resultado de estos procesos, los precios de la carne y la leche a nivel de productor han sido bajos en general y con poca o ninguna diferenciación por calidad. Por lo tanto, no han constituido un incentivo para la innovación tecnológica y la expansión de la producción. En el caso de Costa Rica, las subastas ganaderas, de las cuales se dan veinte eventos por semana, han permitido una adecuada formación de precios de acuerdo con los tipos de animales y la calidad de los mismos (Cuadro 2). Desde luego que los precios no son los únicos factores, ya que hay otros relacionados con la actitud, la capacidad de gestión y la desorganización de los ganaderos.

Si se comparan los niveles actuales de productividad con los potenciales y actualmente observados en algunas fincas (Cuadro 3), resulta evidente que la brecha tecnológica es muy significativa y, por lo tanto, no se puede hablar de una perspectiva positiva para la ganadería, a menos que se supere.

Cuadro 2. El Beneficio de las Subastas: Diferencias de Precios (Colones/Kg.)
según Tipos y Calidad de Animales.


Tipo de Animal

Mínimo

Máximo

Promedio

Repasto

228,00

280,00

271,80

Ternera

232,00

271,00

249,84

Ternero

194,45

307,00

281,71

Toro

250,00

280,00

271,42

Vaca

176,00

250,00

225,97

Vaquilla

215,00

249,00

231,96

Novillo

265,00

277,00

272,13

Vaquilla L

-

-

-

Fuente: Ganafax: Subasta de Limonal, 11 Marzo 1999.

Cuadro 3. Indices de Productividad en la Ganadería de Centroamérica.


Indice

Unidad

Promedio

Fincas Modelo

Tasa de parición

%

50

85

Edad de empadre

meses

30

18

Peso al destete

Kg.

130

190

Edad de 450 kilos

meses

36

18

Producción de leche por vaca en ordeño

Lts/día

4

15

Carga animal

UA/ha

0,5

1,5

Fuente: Elaboración del autor.

Las limitaciones más destacadas en la ganadería tienen que ver con el manejo, la sanidad y la alimentación y, en algunos casos, el insuficiente desarrollo genético. De todos ellos el mas importante y con influencia directa en las condiciones de los animales y su capacidad productiva y reproductiva es la alimentación. Esta se basa especialmente en gramíneas de baja calidad. La baja calidad de los pastos y la situación critica y mal administrada en los veranos determinan que se haga ganadería de seis meses (durante las lluvias) con los consecuentes efectos directos en la productividad y en la rentabilidad.

La mala alimentación de los animales se ha convertido en un problema cada vez más serio debido al deterioro de los suelos y de los propios pastos. Por lo tanto, hay resultados adicionales como la erosión, la pérdida de biodiversidad y el deterioro de las cuencas. Si bien se admite que en muchas tierras no se debió plantar pastos, debe reconocerse que fueron las políticas vigentes las que indujeron el proceso de eliminación del bosque y la siembra de pastos en tierras inadecuadas para tal uso.

Las limitaciones de nutrientes se suplen -en algunos casos- con insumos obtenidos en el mercado, lo cual permite niveles mucho mayores de productividad y rentabilidad, al mismo tiempo que se logra una recuperación gradual de los pastos y los suelos. Sin embargo, debe admitirse que estas prácticas intensivas en insumos externos deben considerarse como mecanismo de transición, mientras se mejora la capacidad productiva de las fincas. Esto ultimo permitirá mayores condiciones de sostenibilidad.

La imagen extendida que existe de que la ganadería es un pésimo negocio y una actividad depredadora de los recursos naturales surge precisamente de la lectura de las estadísticas y de la actitud de queja continua de los ganaderos. Estos dos factores han originado una serie de pronunciamientos políticos de los organismos internacionales y de algunos "expertos" para promover el reemplazo de la ganadería por otras actividades.

El punto de partida para el análisis que sigue es que, a pesar de la experiencia de la mayoría, hay suficiente evidencia para considerar que es factible visualizar la actividad ganadera como un agronegocio rentable. En este se pueden internalizar los criterios, exigencias y oportunidades de carácter ambiental, con la intención explícita de bajar costos, aumentar la eficiencia, incrementar las rentas y capitalizar. También debe reconocerse que para los campesinos mas pobres, con muy poca tierra y agua, ubicados en ecosistemas degradados y con muy baja capacidad, deben buscarse alternativas en otras actividades, inclusive fuera de sus pequeñas parcelas.

3. Perspectivas en los Mercados

Sin lugar a dudas, la decisión de permanecer en una actividad productiva requiere tomarse considerando las señales del mercado como punto de partida. ¿Quién es el consumidor y qué bienes y servicios quiere consumir?. Estas preguntas merecen una atención especial a la luz de cambios muy notables que se están produciendo en las preferencias de los consumidores, el proceso de globalización y el avance de la ciencia para crear nuevos productos y servicios.

De allí que para el caso de la ganadería vale la pena hacer un análisis breve de lo que anticipan los mercados para los bienes y servicios que se pueden producir en fincas ganaderas. Se considera que en una finca ganadera adecuadamente manejada en el trópico se puede producir leche, animales, carne, madera y servicios ambientales. También es posible que en algunos casos se puedan producir animales y plantas producto de la biodiversidad y que se establezcan proyectos agroturísticos. Desde luego que si se opta por la integración vertical se pueden generar productos finales para el consumidor y si se adopta una integración horizontal se pueden producir abonos, hortalizas, criar otras especies animales e inclusive generar gas por la vía de biodigestores.

En el mercado de la carne bovina la tendencia es positiva y el mercado continuará creciendo con algunas particularidades. El aumento poblacional, las diferencias de ingresos y culturas y el cambio de actitudes hacia el consumo de carnes rojas, (hasta hace poco señaladas como malas para la salud), revelan que el mercado está creciendo. La demanda se está segmentando y se están diferenciando más los productos por criterios de calidad, grado de procesamiento y formas de presentación al consumidor final o al intermediario (restaurantes e instituciones).

En la Figura 2, por ejemplo, se aprecia la distribución porcentual de las exportaciones de productos de carne bovina de la Argentina. Evidentemente ya no existe el mercado de la carne bovina como un bien genérico. Las distintas partes del animal -y según los tipos de animales- permiten generar productos diferentes para preparar platos diversos. El Cuadro 4 ofrece una ilustración al respecto en el caso del Japón. A estos elementos del mercado deben sumarse las innovaciones tecnológicas en las plantas industriales para generar nuevos bienes a partir de la industrialización de los productos no cárnicos del animal.


Figura 2. Argentina, Diversificación de las Exportaciones de Productos Cárnicos (1997).


Cuadro 4. Las Preferencias de los Consumidores determinan la Calidad de los
Productos: El Caso de la Carne Bovina en el Japón.


Grado/Platillo

Supremo

Superior

Excelente

Medio

Común

Sukiyaki (extra)

WH, WS

     

Sukiyaki (medio)

 

WS

   
 

DS

   
   

GN

   

Barbecue

 

WS

   
   

DS, DH

 
       

GN

 

Curry

   

GS

 
       

WN

 

Hamburguesa

       

WS

       

DS, DC, DCC

         

GS


Tipo de Ganado

DC

vaca lechera

GN

importado alimentado con grano

DCC

vaca lechera

GS

importado alimentado con pasto

DH

ternera lechera

WH

ternera wagyu

DS

novillo lechero

WS

novillo wagyu


De forma similar, el mercado de productos lácteos también está en expansión y en forma más significativa. Dicha industria láctea es una de las que más se ha modernizado a nivel mundial, dando origen a una cantidad creciente de productos lácteos, así como a un conjunto de industrias conexas que usan estos productos. El mercado da señales de que esta diversificación de productos ha contribuido a ampliar sustancialmente la demanda por algunos bienes como los quesos (incluyendo los que se usan para pizzas), la grasa anhidra y la crema (usadas para helados); mientras que aumenta menos la demanda por otros productos como la leche fluida.

También se reconoce que detrás de estos cambios hay implicaciones nutricionales y sociales importantes, en la medida en que se crean productos con mayor valor agregado al alcance de la población con mayores recursos (por ejemplo, los quesos con denominación de origen); mientras la población más pobre no tiene acceso a la leche fluida de bajo precio. En todo caso, puede anticiparse que el mercado de lácteos esta en expansión.

Con relación a estos dos grupos de productos cuyos mercados internacionales están bastante desarrollados, la pregunta relevante es si se pueden producir en forma competitiva y si es factible competir en los mercados nacionales e internacionales. Cada grupo de actores, consorcio producción-industria en una región o país dado, requerirá el análisis de sus condiciones de competitividad. Sin embargo, debe admitirse que hay un desafío muy importante y es el de la política comercial y de apoyo a la ganadería en cada país y grupos de países (como los de Centroamérica) para amortiguar las distorsiones del mercado a raíz de los subsidios a la producción, la exportación en los países desarrollados y la estrategia expansiva de las empresas transnacionales que se benefician de tales intervenciones.

Por ultimo, los acuerdos bilaterales y multilaterales de comercio y la eliminación de la fiebre aftosa están contribuyendo a redibujar los flujos de comercio de los productos de la ganadería, más allá de las ventajas competitivas de cada país. Esto se aprecia en la Figura 3 que muestra la composición de las importaciones de carne de EUA en 1995 y 1998, evidenciándose la ganancia de espacio de Canadá dentro del marco del NAFTA, el ingreso de la carne de Argentina y Uruguay, y la disminución de las compras a otros países, entre los que se encuentran los de Centroamérica.

En cuanto al mercado para los servicios ambientales que se pueden generar en fincas ganaderas, este es incipiente pero prometedor. Investigaciones recientes revelan que algunos pastos bajo adecuado manejo y los sistemas silvo-pastoriles, son capaces de secuestrar considerables cantidades de Carbono de la atmósfera depositándolo en el suelo. Este servicio se puede vender en la medida en que el incipiente mercado de Certificados de Carbono se expanda, la oferta se organice y se definan condiciones de mercado para definir los precios por tonelada de Carbono, ahora entre 5 y 10 US$/ton. Una hectárea de pastos con sistemas radiculares profundos y adecuadamente manejado podría secuestrar entre 5 y 20 ton. de Carbono por año.



Figura 3. EUA, Crecimiento y Reestructuración de las Importaciones de Carne Bovina (Mil ton)

1995 Total: 641,9

1998 Total: 822,9


Otro servicio ambiental de gran perspectiva es la protección de cuencas, servicio que pueden ofrecer los finqueros en laderas que manejen adecuadamente los suelos y la cobertura vegetal para disminuir la intensidad de la escorrentía y la erosión. Los finqueros en las partes bajas y en los valles tendrían el beneficio de disponer de escorrentías y recargas de los ríos en forma más prolongada a lo largo del año. Y en el caso de las represas se prolongaría el período de vida al disminuirse la sedimentación. Algunos países están considerando esta alternativa y es muy probable que pronto se establezcan los mecanismos para proveer los servicios por la vía de una acción complementaria entre actores.

El establecimiento de sistemas silvopastoriles y -en algunos casos- la creación de reservas forestales o inclusive plantaciones forestales, ha demostrado ser una importante fuente de nutrientes para el ganado y madera. Ello es una forma efectiva de mejorar la eficiencia productiva, aprovechar mejor la tierra y generar más ingresos por la venta (o utilización en finca) de la madera. Además de ello, como se citó antes, los sistemas silvopastoriles y el manejo de los bosques permiten el secuestro de Carbono. En cuanto al mercado de la madera todo revela que también está en expansión, siendo clara la tendencia hacia la diferenciación en función del uso potencial.

Además de las perspectivas en los mercados se requiere valorar la utilidad de los árboles de uso múltiple en las fincas ganaderas. Ellos se establecen porque su presencia en estas fincas es un activo invaluable para crear condiciones propicias para la biodiversidad y las condiciones de vida de los animales. Además, las fincas ganaderas adecuadamente arborizadas ofrecen excelentes oportunidades para el desarrollo de proyectos agroturísticos en relación con el mercado para los productos de la biodiversidad, las especies exóticas y el agroturismo. También resulta clave que ya se evidencia un mercado en expansión.

De lo expuesto en esta sección, resulta claro que los bienes y servicios que se pueden generar en fincas ganaderas en el trópico confrontan mercados en franco proceso de expansión. Asimismo, hay diferencias notables en estos mercados en cuanto a su grado de desarrollo, segmentación de productos y tipos de consumidores. En unos casos se trata de productos que deben salir de las fincas para ir al mercado, mientras que en otros se trata de servicios que se proveen en las fincas y, por lo tanto, se requiere atraer a los consumidores.

4. La Estrategia de Empresa

En la ganadería en general son excepcionales los casos en que las fincas y el ganado se manejan con una visión de empresa, con tecnología y manejo actualizados y con procedimientos contables-financieros pertinentes. También son contadas las fincas ganaderas administradas con una visión de largo plazo. Se tiene un conocimiento razonable del ganado, sus hábitos y necesidades básicas; pero es menor la importancia que se da a los requerimientos de nutrientes básicos y minerales menores y a la forma en que ellos afectan la capacidad reproductiva, la ganancia de peso y de producción de leche.

De forma similar, el manejo de los pastos y de los árboles no obedece a una visión de largo plazo, ni recurre a la tecnología disponible para el mejor aprovechamiento de los recursos naturales. Por último, no hay una visión integral de la finca-empresa en cuanto a la sinergia de relaciones entre ganado-suelo-pastos-árboles-agua. Como resultado de ello las fincas ganaderas son mucho menos productivas y mucho menos rentables de lo que podrían ser.

Si se tratase de encontrar una explicación para estas condiciones, es probable que las principales razones serían: La insuficiente visión de empresa y el poco interés por adquirir mas conocimiento. La ganadería puede ser factible; pero el punto de partida es reconocer las limitaciones actuales con base en un diagnóstico integral de la situación y luego la definición del proyecto de empresa.

El diagnóstico requiere valorar los recursos naturales y su potencial productivo, las características del inventario de ganado y otros activos de capital y sobre todo, con mucha sinceridad, la capacidad personal y los recursos humanos con que cuenta la finca. Las mejores fincas y los animales más productivos, en manos de personas técnicamente incapaces, irresponsables o deshonestas, no es viable.

Este diagnóstico es indispensable para posicionarse y luego analizar alternativas de orientación o ajuste en la finca/empresa y hacer un plan de largo plazo con claros indicadores de progreso a través del tiempo. La ganadería es una actividad que requiere visión de largo plazo. Si no la hay o si se es demasiado impaciente, es preferible optar por otras alternativas.

Las condiciones agroecológicas de la finca y del entorno inmediato y el acceso al mercado y servicios proveen las primeras señales de lo que se podría producir. La Figura 4 ofrece una idea de las múltiples alternativas. Un modelo de finca, usualmente el inicial, incluiría pocas alternativas y procesos simples, recurriendo a la adquisición de insumos y servicios en el mercado. La incorporación de más alternativas significa una mayor interdependencia interna entre procesos, una mayor intensificación de labores y mayor acuciosidad en el manejo. Por lo tanto, tomar la decisión de hacerlo con la intención de lograr una empresa mas rentable y en proceso de capitalización, significa "intensificar" o, lo que algunos llaman "complicarse la vida". Es preciso decirlo así porque no todas las personas tienen la voluntad ni la capacidad para administrar procesos complejos e intensivos, y podrían involucrarse en proyectos que nacen para fracasar.


Figura 4. Posibles Productos y Servicios que puede ofrecer una Finca Ganadera

Fuente: elaborado por el autor.


5. Retornos a la Inversión

Habiéndo reconocido que construir una empresa ganadera rentable requiere una visión de largo plazo, el compromiso de inversión requiere definir con claridad el horizonte de tiempo para el cual se hace el plan. Por otro lado, la decisión de invertir en determinada cuantía (en función de la capacidad de endeudamiento) requiere valorar el peso que se desea dar a los retornos inmediatos y a la capitalización.

Los retornos están dados por las mejoras en la eficiencia productiva, la disminución de los costos y la diversidad de productos/mercados y los respectivos precios. Una empresa interesada en retornos rápidos puede iniciarse o incrementar su inventario de animales con un número de vacas preñadas que en cuatro o cinco meses paren y están dando leche. Otra empresa puede comprar toretes de 300 kilos para engorde intensivo durante 120 o 150 días. Pero en el caso de las fincas de cría de ganado de carne, donde se trata de una fábrica en proceso de expansión, los retornos no se perciben tan rápidamente.

Por su parte, la capitalización se reflejará en la calidad de los suelos, la cantidad y características de los árboles, la abundancia de biodiversidad y, desde luego, la cantidad y calidad del ganado y los activos de trabajo. Este es un proceso que toma tiempo pero que hoy, más que nunca, ofrece altos retornos, no sólo porque la tierra como tal adquiere valor, sino porque los criterios de valoración de las fincas se han renovado. Ahora el valor de una finca refleja con mucho más peso la calidad de los recursos naturales y la biodiversidad que posee.

Hacer inversiones con el criterio de intensificar y capitalizar se convierte en el gran desafío y requiere descomponer los rubros de inversión en varias categorías. Cada uno de estos rubros, en distintas circunstancias, tiene tasas de retorno diferentes a través del tiempo y además existe un efecto de sinergia entre los distintos rubros. Los renglones de inversión incluyen ganado (más animales o reemplazo con animales de mayor valor genético); infraestructura (corrales, cercos, sala de ordeño, biodigestores, depósitos); maquinaria y equipos; renovación de pastos; arborización; etc.

El rubro más importante y que requiere el menor monto de inversión es el que se hace en el recurso humano. Conducir exitosamente una empresa comprometida con un proceso creciente de intensificación significa disponer de personal preparado para ello. Esta preparación requiere extenderse a la familia en las pequeñas unidades campesinas y a todo el personal de gerencia, administración y campo en una organización de mayor tamaño. Esta preparación requiere también abordar los temas de gestión y manejo técnico; pero especialmente las actitudes hacia los recursos naturales, la conservación y evitar el desperdicio.

Los requerimientos de inversión serán variables según el grado de intensificación deseado y según los productos y servicios que se pretende generar. Esta definición sólo puede hacerse a nivel de cada finca. Por otro lado, debe mencionarse que la cuantía de la inversión se verá influida por el acceso a recursos financieros, siendo evidente que lo que se considera "adecuado" para unos, podría no serlo para otros.

Las inversiones para intensificar fincas ganaderas tienen un retorno positivo, especialmente cuando se define el conjunto de productos y servicios que se ofrecerán como resultado de esa inversión, y en función de los precios de dichos bienes. En el Cuadro 5 se muestran los aumentos en los ingresos simulados en una finca de 70 hectáreas en el trópico húmedo de Costa Rica, con precios alternativos para la leche y el C secuestrado. La inversión fue en innovaciones tecnológicas para el manejo de pastos con sistemas radiculares profundos y siembra de árboles, a través de lo cual se genera mayor cantidad y calidad de forrajes y se proveería el servicio de secuestro de C. También puede apreciarse en el Cuadro 6 que, a mayores precios de C secuestrado, se usan tecnologías más intensivas en nutrientes, lo cual permite un mayor secuestro de C por hectárea.

Cuadro 5. Finca Modelo, Sensibilidad del Ingreso al Precio del Carbono.


Parámetro

Precio de Carbono (US$/Ton)

 

0

1

4

7

10

Ingreso Neto (US$/Año)

6307

7471

11809

16777

22900

Ingreso Neto (US$/ha)

90

106

168

239

327

Porcentaje de Aumento del Ingreso Neto

0

18.47

87.2

166.0

263.06

Ingreso Bruto por Venta Productos (US$/Año)
Vacas
Terneros
Leche
Madera

3210
2671
23231
8481

3210
2671
23231
8481

4679
3892
33855
8481

3963
3297
28675
8885

3845
3198
27822
8885

Ingreso Bruto por Venta Carbono (US$/Año)
Total
En madera
En pastos y suelos

 

1199
92
1107

5978
138
5840

14059
253
13806

21561
1320
20241

Emisión de Nitrógeno (Kg./Año)

651

651

891

1043

1035

Fuente: Pomareda, Carlos, 1999.

Cuadro 6. Finca Modelo, Carbono Secuestrado en Función del Precio del Carbono.


 

Precio (US$/Ton)

 

0

1

4

7

10

Valor de C
C Secuestrado
Cap. Secuestro
Ingreso de C

US$
Tons
Ton/ha
$/ha

0
1199
16.8
0

1199
1199
16.8
16.8

5978
1494
20.1
80.4

14059
2008
28.7
200.9

21561
2156
30.7
300.7

Nota: El área de cultivo es de 70 hectáreas.
Fuente: Pomareda, Carlos. 1999.

Uno de los mayores beneficios de la intensificación en fincas ganaderas es poder producir animales de mejor calidad en menor tiempo. Los datos en el Cuadro 7 corresponden a la Finca Los Laureles en Guanacaste, Costa Rica, en donde la alimentación del ganado es uno de los aspectos que recibe mayor atención. El sistema permite producir toretes de 450 a 500 kilos de peso en 18 meses, y cuyas características de calidad se reflejan en los datos mostrados. La mejor calidad de los animales se refleja en múltiples factores que justifican un precio mayor.

Esta sección ha mostrado algunos criterios a tomar en cuenta para desarrollar un plan de inversión para la intensificación en fincas ganaderas, con la confianza de que puede ser más rentable y permitir la capitalización. Debe anotarse que cada finca es un caso separado y, por lo tanto, no puede asumirse que los beneficios son generalizables, como tampoco lo es el grado de dificultad para la instrumentación del plan.

Cuadro 7. El Mercado de la Carne Premia la Calidad de los Animales.


Variable

Unidad

Promedio

Laureles

Peso vivo

Kilos

500

500

Edad

Meses

36

18

Rendimiento canal

%

55

60

Rendimiento deshuese

%

70

75

Cortes finos

%

15

25

Otros cortes

%

85

75

Calidad de grasa

-

C

A

Premio al cuero

%

0

30

Precio por kilo vivo

Col.

275,00

315,00

Precio por kilo vivo

US $

1,00

1,15

Valor pagado en Finca

US $

500,00

575,00

Ingresos para el carnicero/matarife

 

Kg.US $

Kg.US $

Peso canal

 

275-

300-

Peso carne

 

192-

225-

Cortes finos (4,0 US $/ Kg.)

 

28 112

56 224

Otros cortes (3,0 US $/ Kg.)

 

164 432

169 97

Cuero

 

10

13

Vísceras

 

30

30

Ingreso Total

 

584

760

Margen de Utilidad (%)

 

16,8

32,2

Fuente: Datos de Costa Rica y de la Finca Los Laureles, Guanacaste-Costa Rica.

6. Comentarios Finales

La viabilidad de la inversión con fines de intensificar la producción de bienes materiales y servicios en fincas ganaderas está dada por las perspectivas en los mercados y por la disponibilidad de alternativas tecnológicas y métodos de gestión que permiten dicha intensificación. Se requiere un mayor conocimiento sobre la rentabilidad de las distintas opciones; pero especialmente sobre los factores que la determinan en distintas circunstancias. Ello requiere un programa de investigación en fincas que valore escenarios alternativos.

Para iniciar el proceso de transformación de la ganadería hacia un sistema más intensivo, que asegure rentabilidad y sostenibilidad, se requiere considerar dos aspectos básicos. El primero es un cambio de actitud y ampliación de la visión y el conocimiento de quienes nos dedicamos a la ganadería. El segundo es un cambio de visión y actitud de quienes definen políticas que tienen influencia en la ganadería y el manejo de los recursos naturales.

Estos dos cambios son fundamentales. Sin lo primero la ganadería seguirá siendo una empresa de oportunidades perdidas. Sin lo segundo se penalizará sin ninguna razón a un sector que tiene un gran potencial para generar más ingresos para quienes se dedican a él y privar de la posibilidad de ofrecer servicios ambientales para bien de otros productores y la sociedad.

Bibliografía


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