| 111_ período de sesiones |
Roma, 1-10 de octubre de 1996 |
INFORME DEL 21_ PERIODO DE SESIONES DEL COMITE DE SEGURIDAD ALIMENTARIA MUNDIAL |
Roma, 29 de enero - 2 de febrero de 1996 |
Párrafos |
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I. |
1 - 6 |
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II. |
EVALUACION DE LA SITUACION ACTUAL Y EXAMEN A PLAZO MEDIO DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA MUNDIAL |
7 - 12 |
III. |
PROYECTO DE DECLARACION POLITICA Y PLAN DE ACCION PARA LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE LA ALIMENTACION |
13 - 26 |
IV. |
27 - 34 |
|
V. |
35 - 38 |
APENDICE A - Programa
APENDICE B - Composición del Comité de Seguridad Alimentaria Mundial
APENDICE C - Lista de delegados y observadores
APENDICE D - Lista de documentos
APENDICE E - Declaración inaugural del Director General
1. El Comité de Seguridad Alimentaria Mundial celebró su 21_ período de sesiones del 29 de enero al 2 de febrero de 1996, en la Sede de la FAO, Roma. De los 120 miembros del Comité para el bienio 1996-97, estuvieron representados 110 en el período de sesiones. Asistieron como observadores, Viet Nam, Ucrania, la Santa Sede y la Soberana Orden de Malta, seis organizaciones internacionales y 25 organizaciones no gubernamentales. En el Apéndice B figura una lista de los miembros actuales del Comité y en el Apéndice C una lista de los delegados y observadores.
2. Inauguró el período de sesiones el Sr. J. Laureau (Francia), Presidente saliente del Comité. El Comité eligió Presidente por aclamación al Sr. Pedro Alfonso Medrano Rojas (Chile) y expresó su sincero reconocimiento al Sr. Laureau por su dedicación y liderazgo durante el bienio anterior. Fueron elegidos Vicepresidentes los Sres. David Sands Smith (Reino Unido), Andrew Pearson (Australia), Mame Balla Sy (Senegal) y Shahid Rashid (Pakistán).
3. El Presidente señaló que la seguridad alimentaria mundial es el medio primero y primordial para que la comunidad internacional garantice el derecho inalienable a la vida. A tal efecto, indicó que la iniciativa del Director General de convocar la Cumbre Mundial sobre la Alimentación era una iniciativa importante y adecuada.
4. El Comité aprobó el programa, que se reproduce en el Apéndice A. En el Apéndice D figura la lista de los documentos examinados por el Comité.
5. El Sr. H.W. Hjort, Director General Adjunto de la FAO, pronunció, en nombre del Director General, la declaración inaugural, que se reproduce en el Apéndice E.
6. El Comité nombró un Comité de Redacción integrado por las delegaciones de Alemania, Australia, Brasil, Bulgaria, Chipre, España, Estados Unidos de América, Japón, Malasia, Maruecos, Perú, República de Corea, Siria, Suiza y Zimbabwe, bajo la presidencia del Sr. I. Marincek (Suiza).
7. El Comité manifestó preocupación por el deterioro de la situación de la seguridad alimentaria mundial. Se señaló en particular la reducción de la relación entre las existencias de cereales al final de 1996 y la tendencia de utilización de los mismos en 1996/97, que se pronosticaba en el momento en un 14-15 por ciento, y se expresó preocupación por la elevación de los precios de los cereales y sus graves efectos sobre la situación de la seguridad alimentaria, sobre todo en los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos. El Comité tomó también nota que en algunos países, incluidos algunos importantes exportadores de grano, la siembra de cereales estaba respondiendo favorablemente a la subida de los precios, y se esperaba que el aumento de la producción contribuiría a mitigar la precaria situación actual de escasez en el mercado.
8. El Comité tomó nota de que, en varios países de Africa y en algunos de Asia, América Central y Europa, se registraban situaciones de emergencia alimentaria. Lamentó que las guerras y otros conflictos sociales, y los consiguientes problemas de los refugiados, hubieran exacerbado la situación de la seguridad alimentaria en una serie de países de dichas regiones. Se manifestó preocupación por el aumento del costo de las importaciones a que tenían que hacer frente los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos, que en 1995/96 se calculaban en 3 000 millones de dólares EE.UU, y que tendrían que afrontar los países en desarrollo importadores netos de alimentos. Este aumento era particularmente preocupante para los países que experimentaban emergencias alimentarias especialmente en unos momentos en que algunos donantes estaban reduciendo las promesas de ayuda alimentaria. Algunos delegados se pusieron en guardia contra la renovación de los controles de exportación que agravarían aún más la ya difícil situación del mercado, enviando mensajes erróneos a los importadores que confían en el mercado mundial como fuente fiable de suministros. Algunos otros delegados señalaron que se estaba tratando de garantizar el flujo de las exportaciones hacia los países en desarrollo.
9. El Comité tomó nota con interés del informe parcial sobre la evaluación de la relación entre el nivel mínimo seguro de existencias de cereales y su utilización a nivel mundial y, en general, apoyó los planes de la Secretaría de utilizar marcos analíticos más perfeccionados para abordar algunos de los temas que no podían tratarse con los métodos aplicados anteriormente. A tal efecto, el Comité instó a la Secretaría a que tuviera en cuenta en sus futuros trabajos las repercusiones sobre las existencias de las interrelaciones entre los mercados agrícolas, tales como las existentes entre los mercados de piensos y alimentos; de la composición y distribución espacial de las existencias, y de los adelantos realizados en la comercialización internacional en relación con la logística, el transporte, la información y los sistemas de comunicación. Además, algunos delegados señalaron que el estudio sobre la relación entre el nivel mínimo seguro de existencias y la utilización de las mismas debería contribuir también a una mejor comprensión del problema de la inestabilidad de los precios de los cereales, incluido el impacto de los cambios en la composición de las existencias y la respuesta de las mismas a las señales del mercado. El Comité instó a la Secretaría a que terminara de realizar este estudio lo antes posible. Algunos delegados sugirieron asimismo a la Secretaría que organizara una sesión informativa para explicar los detalles técnicos de los análisis realizados, como se había hecho con otros temas.
10. Por lo que se refiere a los análisis ya realizados para ampliar los métodos utilizados en estudios anteriores, varios delegados pusieron en duda la validez de las estimaciones preliminares de la relación de referencia, teniendo presente la difícil situación actual del mercado de los cereales y utilizando unos criterios más rigurosos para determinar si los suministros eran suficientes a efectos de la seguridad alimentaria. Algunos otros delegados no expresaron sorpresa ante los resultados preliminares obtenidos por la Secretaría, los cuales reflejaban las variaciones en la estructura de los mercados internos e internacionales. Se indicó asimismo que el propio concepto de una relación fija mínima segura entre las existencias y su utilización podría no reflejar el carácter dinámico de los mercados internacionales de los productos básicos.
11. El Comité tomó nota de la información que figuraba en el documento, facilitada por la Secretaría de la OMC, acerca de la interpretación del Artículo 12 del Acuerdo sobre la Agricultura de la Ronda Uruguay referente a las restricciones a la exportación. Teniendo en cuenta las posibles repercusiones de la utilización de prohibiciones y restricciones a la exportación para la seguridad alimentaria, se pidió a la Secretaría que supervisara la evolución en este sector e informara al Comité sobre las novedades que se registrasen.
12. El Comité mostró su satisfacción por los debates sostenidos en el Comité de Agricultura de la OMC sobre la definición de "países en desarrollo importadores netos de productos alimenticios", incluida la aportación de la FAO, y manifestó la esperanza de una rápida aplicación de la Decisión de la Ronda Uruguay sobre medidas relativas a los posibles efectos negativos del programa de reforma en los países menos adelantados y en los países en desarrollo importadores netos de productos alimenticios. El Comité expresó su agradecimiento a la Secretaría por su ayuda a este grupo de países y recordó la recomendación de la Conferencia de la FAO sobre la necesidad de que la Organización, en estrecha cooperación con otras organizaciones internacionales interesadas, contribuyera a la aplicación de esta Decisión.
13. El Comité examinó el proyecto de declaración política y plan de acción que figura en el documento CFS 96/3 y pidió a la Secretaría que preparara, oportunamente y con suficiente antelación a la celebración de la primera Conferencia Regional de la FAO, un texto revisado del mismo, teniendo en cuenta los debates del Comité y los comentarios individuales presentados por escrito para su examen en posteriores fases del proceso preparatorio de la Cumbre, incluidas las próximas Conferencias Regionales de la FAO.
14. El Comité consideró que la declaración política revisada debería tener un carácter más decidido y político, destacando la importancia del compromiso inmediato y de la necesidad de una acción urgente.
15. Pidió que el proyecto revisado del plan de acción fuera más conciso y orientado a la acción, y que incluyera menos análisis, concentrándose en los puntos esenciales y asegurando la convergencia entre la declaración política y el plan de acción. Instó a que en el documento se incluyeran metas y objetivos específicos y con plazos, en relación con los cuales pudieran medirse los progresos. El Comité pidió asimismo que se dedicara mayor atención a la aplicación y seguimiento de las decisiones de la Cumbre, con una identificación clara de los distintos protagonistas y con una clara asignación de funciones y responsabilidades a los mismos.
16. El Comité llegó a la conclusión de que era necesario presentar los resultados de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación de la siguiente forma clara, concisa, y fácilmente comprensible.
17. Habría que aprobar dos documentos: una Declaración Política y un Plan de Acción.
18. La Declaración Política debería consistir en un texto breve, escrito en un lenguaje claro y conciso, en el que se expongan las razones de la acción y los principales compromisos políticos relativos al Plan de Acción.
19. En el Plan de Acción se deberían abordar importantes temas mundiales y regionales e incluir una serie de compromisos importantes. Cada uno de los compromisos debería constar de secciones sobre:
20. El Comité recomendó que se tuvieran en cuenta las decisiones pertinentes adoptadas por otras conferencias internacionales y que se hiciera referencia a ellas en el texto cuando fuera oportuno. No obstante, llegó a la conclusión de que el enfoque acordado en 1995, es decir, señalar a la atención los acuerdos alcanzados en otros foros sin reiniciar los debates, seguía siendo válido y contribuiría a mantener bien enfocados y concisos los documentos.
21. Con respecto al contenido de los proyectos de documentos de la Cumbre, se hicieron numerosas observaciones y sugerencias específicas para preparar la revisión, las cuales se deberían tener en cuenta en el proceso preparatorio.
22. Numerosos miembros señalaron algunas incoherencias aparentes en los documentos, por ejemplo con respecto al comercio internacional. Se expresaron puntos de vista divergentes en relación con las cuestiones relativas al comercio internacional y con los efectos del comercio en la seguridad alimentaria, en particular la de los más pobres. Tampoco hubo acuerdo acerca de si se debía incluir en los documentos para la Cumbre el marco político y macroeconómico y la manera de hacerlo.
23. El Comité insistió en la importancia de una participación amplia en las próximas Conferencias Regionales, donde se examinarían las posturas nacionales y se elaborarían objetivos y metas concretos para cada región, como aportación a la Declaración Política y Plan de Acción de la Cumbre. En este sentido, el Comité tomó nota con satisfacción de que, a nivel nacional, los preparativos estaban muy avanzados en muchos países. Consideró que lo más conveniente era que los documentos expositivos por países se prepararan con antelación a las correspondientes Conferencias Regionales y, en todo caso, no más tarde del 1_ de julio de 1996. Se presentaron propuestas con respecto a los criterios e indicadores que se habían de utilizar en la preparación de los documentos nacionales, a fin de facilitar la comparación.
24. El Comité pidió que se terminaran de preparar lo antes posible los documentos básicos de carácter técnico de la Cumbre que no estaban todavía disponibles, de forma que fueran de la máxima utilidad para el proceso preparatorio.
25. Con el fin de evaluar mejor el nivel de seguridad alimentaria en las distintas partes del mundo, así como para elevar el grado de conciencia sobre el tema, el Comité pidió a la Secretaría que utilizara la información disponible de los países para preparar un "mapa del hambre". Se invitó a los países a facilitar información actualizada sobre la ubicación de las zonas afectadas por el hambre y la magnitud de ésta dentro de sus territorios.
26. El Comité subrayó la necesidad de contar con la solidaridad y la colaboración mundiales en el proceso preparatorio de la Cumbre. Pidió que participaran plenamente en el proceso otras organizaciones interesadas, incluidas las de las Naciones Unidas, las organizaciones no gubernamentales, las instituciones internacionales de financiación y el sector privado, tanto en el avance del proceso preparatorio como en el desempeño de sus cometidos para alcanzar los resultados finales de la Cumbre.
27. El Comité manifestó su apoyo generalizado a los objetivos del PEPA tal como figuran en el documento CFS:96/4, que está destinado a convertirse en un importante programa de la FAO para apoyo del desarrollo rural. Si bien algunos miembros manifestaron su aprecio por la información contenida en el documento CFS: 96/4, otros indicaron que el documento no facilitaba información sustantiva, y carecía de detalles de índole financiero.
28. Algunos países participantes informaron sobre las experiencias positivas del PEPA hasta la fecha, que consideraban respondía bien a sus necesidades específicas, debido a su carácter amplio y flexible.
29. Los miembros tomaron nota de una serie de rasgos positivos del Programa en su forma revisada, que era de esperar dieran resultados útiles. Entre estas características se citaron: el estar impulsado por los propios países, su criterio integrativo, el hecho de que sus actividades estén plenamente integradas en las estrategias nacionales; su insistencia en la participación de las poblaciones y su mayor cobertura de productos básicos dentro de un contexto de sistemas agrícolas.
30. Varios miembros pidieron que se les asegurara que se prestaría la debida atención a garantizar que los hogares que sufren de inseguridad alimentaria se beneficiarían del aumento de la producción; que se tendrían en cuenta, antes de decidir el diseño de las actividades de campo, la situación general económica e institucional y las políticas sectoriales; que serían los problemas percibidos por los propios agricultores, y no las tecnologías ya existentes, los que proporcionaran el punto de partida para las actividades de campo y que se tomarían en consideración las posibilidades de producción de las zonas de menor potencial que albergan un elevado número de personas con inseguridad alimentaria.
31. Se formularon varias preguntas a la Secretaría y se hicieron varias aclaraciones sobre el papel de la FAO como agente de cambio, catalizador y movilizador de apoyo técnico y financiero a los países participantes; la participación de la población en las organizaciones campesinas locales; el importante papel de las ONG como asociados privilegiados en la realización de las actividades de campo, así como los acuerdos sobre costos y financiación para los programas nacionales.
32. El Comité subrayó que la ordenación de las cuencas hidrográficas para el desarrollo agrícola y la labor metodológica que estaba desarrollando la FAO, encaminada a promover mejores prácticas de aprovechamiento del agua, son al mismo tiempo aplicables de manera generalizada y de crucial importancia para el Programa, ya que en la mayor parte de las zonas áridas y semiáridas prevalece el hambre. Se atribuyó especial importancia a las tecnologías destinadas, entre otras cosas, a aprovechar el agua superficial después de la lluvia; controlar la contaminación del agua, especialmente de las aguas subterráneas; apoyar a las organizaciones de usuarios del agua, e introducir técnicas de riego en pequeña escala para los pequeños productores, según las condiciones locales.
33. El Comité sugirió que las actividades del PEPA deberían estar dirigidas a los problemas de producción tanto macroeconómicos como microeconómicos y estar vinculadas a políticas y estrategias de apoyo específicas de los países que abarcaran zonas de alto y bajo potencial, y a la seguridad alimentaria en los hogares; que se dedicara una mayor atención a intensificar la interconexión entre la investigación y la extensión; que se diera importancia preeminente a la CTPD, a las mesas redondas y a los viajes de estudios, como vehículos para fomentar el intercambio de experiencias y conocimientos, y que la disponibilidad de procedimientos uniformes, frecuentes y detallados para el siguimiento y evaluación de los progresos realizados constituiría un instrumento valioso para la ejecución del programa.
34. Varios países donantes anunciaron que, dentro del contexto del carácter evolutivo del programa, se proponían facilitar apoyo a determinados componentes o países en el marco del PEPA, durante 1996 y después. Algunos países, que seguían teniendo reservas, instaron a que se estableciera un proceso de diálogo abierto para reducir la diferencia de percepción entre los participantes y las partes interesadas. El Comité esperaba recibir en su período de sesiones de primavera del año siguiente, un informe más detallado sobre los logros reales conseguidos, y recordó que había pedido también que el informe sobre el Programa Especial se presentara en el contexto de una revisión general de las actividades de campo relacionadas con la seguridad alimentaria.
35. El Comité decidió establecer, de conformidad con la Resolución 2/95 de la Conferencia y con los textos fundamentales de la Organización, un Grupo de Trabajo entre períodos de sesiones cuyas funciones y composición serían las siguientes:
36. La Secretaría proporcionó información sobre las repercusiones financieras de la decisión de establecer el Grupo de Trabajo.
37. Se presentaron al Comité para su información los documentos WFS 96/2 "Proyecto de Reglamento de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación" y WFS 96/2-Sup.1, "Acreditación de Organizaciones no Gubernamentales (ONG) ante la Cumbre Mundial sobre la Alimentación". El Comité tomó nota de que estos documentos se presentarían al Grupo de Trabajo entre períodos de sesiones con objeto de obtener su orientación.
38. El Comite acordó celebrar su 22_ período de sesiones en la sede de la FAO, en Roma, durante el mes de septiembre de 1996, en las fechas concretas que determinaría el Director General en consulta con el Presidente, a fin de completar su examen de los preparativos para la Cumbre Mundial sobre la Alimentación.
I. CUESTIONES DE ORGANIZACION
Elección del Presidente y los Vicepresidentes
II. EVALUACION DE LA SITUACION ACTUAL DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA MUNDIAL Y PERSPECTIVAS DEL MERCADO A CORTO PLAZO
III. PROYECTO DE DECLARACION POLITICA Y PLAN DE ACCION PARA LA CUMBRE MUNDIAL SOBRE LA ALIMENTACION
IV. INFORME SOBRE LA APLICACION DEL PROGRAMA ESPECIAL SOBRE PRODUCCION DE ALIMENTOS EN APOYO DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN LOS PAISES DE BAJOS INGRESOS CON DEFICIT DE ALIMENTOS (PEPA)
V. OTROS ASUNTOS
Albania |
Alemania |
Angola |
Arabia Saudita, Reino de Argelia |
Argentina |
Australia |
Austria |
Bangladesh |
Bélgica |
Benin |
Bolivia |
Bosnia y Herzegovina |
Brasil |
Bulgaria |
Burkina Faso |
Burundi |
Cabo Verde |
Camerún |
Canadá |
Chile |
China |
Chipre |
Colombia |
Comunidad Europea (Organización Miembro) |
Congo |
Corea, Rep. de |
Corea, Rep. Pop. Dem. de |
Costa Rica |
Côte d'Ivoire |
Croacia |
Cuba |
Dinamarca |
Dominica |
Egipto |
El Chad |
El Salvador |
Eritrea |
Eslovaquia |
España |
Estados Unidos de América |
Eslovenia |
Estonia |
Etiopía |
Federación de Rusia |
Filipinas |
Finlandia |
Francia |
Gabón |
Gambia |
Georgia |
Ghana |
Grecia |
Guinea |
Guinea-Bissau |
Haití |
Honduras |
Hungría |
India |
Indonesia |
Irán, Rep. Islámica del |
Iraq |
Irlanda |
Italia |
Jamaica |
Japón |
Jordania |
Kenya |
Kuwait |
Lesotho |
Líbano |
Libia |
Lituania |
Luxemburgo |
Madagascar |
Malasia |
Malta |
Marruecos |
Mauricio |
Mauritania |
México |
Myanmar |
Nicaragua |
Níger |
Nigeria |
Noruega |
Nueva Zelandia |
Países Bajos |
Pakistán |
Panamá |
Papua Nueva Guinea |
Paraguay |
Perú |
Polonia |
Portugal |
Qatar |
Reino Unido |
República Centroafricana |
República Checa |
República Dominicana |
ex República Yugoslava de Macedonía |
Rumania |
Senegal |
Siria |
Sri Lanka |
Sudáfrica |
Sudán |
Suiza |
Suecia |
Tailandia |
Tanzanía |
Túnez |
Turquía |
Uganda |
Uruguay |
Venezuela |
Yemen |
Zaire |
Zambia |
Zimbabwe |
Chairman )
Président ) P.A. MEDRANO ROJAS (Chile)
Presidente )
Vice-Chairmen ) D. SANDS SMITH (United Kingdom)
Vice-Présidents ) A. PEARSON (Australia)
Vicepresidentes ) M. BALLA SY (Senegal)
) S. RASHID (Pakistan)
Signatura |
Título |
Tema del Programa provisional |
CFS: 96/1 |
Programa provisional |
I |
CFS: 96/2 |
Evaluación de la situación actual y examen a plazo medio de la seguridad alimentaria mundial |
II |
CFS: 96/3 |
Proyecto de Declaración Normativa y Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación |
III |
CFS: 96/4 |
Informe sobre la aplicación del Programa Especial sobre producción de alimentos en apoyo de la seguridad alimentaria en los PBIDA (PEPA) |
IV |
CFS: 96/Inf.1 |
Calendario propuesto |
|
CFS: 96/Inf.2 |
Lista de documentos |
|
CFS: 96/Inf.3 |
Lista de Miembros del CSA |
|
CFS: 96/Inf.4 |
Lista de Delegados |
|
CFS: 96/Inf.5 |
Comunidad Europea: Declaración de competencias y derechos de voto |
|
CFS: 96/Inf.6 |
Definición de países importadores netos de alimentos |
|
CFS: 96/Inf.7 |
Nota informativa sobre los documentos técnicos para la Cumbre Mundial sobre la Alimentación |
|
CFS: 96/Inf.8 |
Informe actualizado sobre la situación de la seguridad alimentaria mundial. |
Sr Presidente,
Excmos. señores,
Distinguidos delegados y observadores,
Señoras y señores:
Es para mí un placer darles la bienvenida en nombre del Director General al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial en su 21_ período de sesiones. El Director General me ha pedido que exprese su agradecimiento por la excelente labor llevada a cabo por el Presidente saliente en la dirección del Comité, que felicite al Presidente y los Vicepresidentes entrantes y les asegure que la Secretaría está dispuesta a prestarles asistencia de todas las maneras posibles. Este es un período de sesiones "especial" del Comité, puesto que, además de examinar el tema permanente de la "Evaluación de la situación actual de la seguridad alimentaria mundial y perspectivas del mercado a corto plazo", iniciarán el proceso de perfeccionamiento del documento para la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, que se celebrará en noviembre de 1996. Les deseo toda clase de éxitos en el período de sesiones.
Situación actual de la Seguridad Alimentaria Mundial
Señor Presidente:
En primer lugar, debo referirme a la situación actual de los cereales en el mundo. La producción de cereales ha sido inferior al consumo por tres años consecutivos y, a pesar de haberse reducido la demanda a causa de la elevación de los precios, las existencias han descendido al menor volumen de los 15 últimos años y han alcanzado el nivel más bajo con respecto a las necesidades de consumo desde la crisis alimentaria mundial de comienzos de los años setenta. Los precios del mercado mundial se han elevado y el volumen de cereales disponibles para ayuda alimentaria ha registrado una fuerte reducción, de manera que la factura de importación de productos alimenticios simplemente para los países de bajos ingresos y con déficit de alimentos se ha incrementado en una cuantía estimada en tres mil millones de dólares EE.UU. en la presente temporada.
Preocupa cada vez más el hecho de que muchos países en desarrollo no estén en condiciones de financiar el costo adicional de sus necesidades de importación de cereales. Además de desempeñar nuestras funciones normales de vigilancia e información, hemos colaborado estrechamente con el Banco Mundial, el Fondo Monetario Internacional y el Programa Mundial de Alimentos para evaluar las perspectivas y la respuesta necesaria.
Estas condiciones hacen que los progresos hacia la seguridad alimentaria universal encuentren en este momento mayores dificultades, pero al mismo tiempo son una advertencia a los gobiernos y los productores de alimentos de que ha llegado el momento de adoptar medidas para aumentar la producción, fomentar la estabilidad y mejorar el acceso a los productos alimenticios. El requisito fundamental para mejorar la situación de la seguridad alimentaria mundial en 1996/97 es un crecimiento considerable de la producción. Con objeto de satisfacer la utilización prevista en la actualidad para 1996/97, que es inferior a la tendencia, e impedir un ulterior deterioro del componente de existencias de reserva de los remanentes, es preciso un aumento mínimo de alrededor de un 4 por ciento en la producción de cereales de 1996. Para reponer las existencias hasta alcanzar niveles de menor riesgo se necesita un crecimiento mayor. Confío en que los que participan en este período de sesiones expongan sus planes para modificar las políticas y programas en materia de cereales y seguridad alimentaria, haciendo frente a este reto a corto plazo y estableciendo una base más firme para avanzar hacia la seguridad alimentaria universal.
A este respecto, observo que algunos exportadores han modificado sus políticas, de manera que restringen sus exportaciones mediante controles cuantitativos o impuestos. Tememos que estos cambios puedan representar un mensaje equivocado para los importadores que recurren al mercado mundial como fuente fiable de suministros. Por otra parte, nos complace comprobar los progresos realizados en la Organización Mundial del Comercio en relación con la Decisión de la Ronda Uruguay sobre las medidas relativas a los posibles efectos negativos del programa de reforma en los países menos adelantados y en los países en desarrollo importadores netos de productos alimenticios. Hemos prestado asistencia a los países afectados en los esfuerzos que realizan en este proceso y esperamos que se avance con rapidez hacia la aplicación de la Decisión
Problemas relacionados con el suministro de alimentos en determinados países
Dentro de la situación general mundial de escasa disponibilidad de cereales, las perspectivas alimentarias en una serie de países plantean preocupaciones especiales: en Somalia, donde la cosecha de cereales en 1995 ha sufrido una grave reducción; en Etiopía donde, a pesar de haber recogido una cosecha superior a la media un elevado número de personas necesita ayuda alimentaria; en Eritrea, donde la cosecha ha sido muy reducida debido a las escasas lluvias y a los daños sufridos por los cultivos; en Sudán, donde el amplio déficit registrado en el sur requiere la ayuda de los donantes para la compra de cereales en zonas de superávit y su distribución en las regiones afectadas; en Rwanda, Burundi y el Zaire, donde las perspectivas de suministros de alimentos para un número considerable de la población desplazada dentro del país, los refugiados y otros grupos vulnerables siguen siendo desfavorables; en Sierra Leona y Liberia, donde se está presentando una situación de grave escasez alimentaria como consecuencia de las prolongadas guerras civiles, en Angola donde la producción de cereales de 1994/95, inferior a la media, hace que la situación alimentaria sea crítica, sobre todo en las provincias del sur; en Camboya, República Popular Democrática de Corea, Laos y Mongolia, donde los suministros de alimentos siguen siendo escasos, en Afganistán e Iraq, donde la escasez de insumos agrícolas ha entorpecido la producción de alimentos y donde, en ambos casos, hay un elevado número de personas vulnerables; en Bosnia Herzegovina, donde la situación sigue siendo difícil en lo que respecta al suministro de alimentos y en la CEI, en que sigue siendo alta la necesidad de ayuda alimentaria de varios países.
Actualmente hay un gran desfase entre las necesidades de ayuda alimentaria y las disponibilidades de la misma. Estas últimas se han visto perjudicadas por el descenso de las existencias de los países donantes y por el aumento de los costos unitarios. La ayuda alimentaria tiende a programarse en términos monetarios, lo que provoca reducciones de las cantidades disponibles precisamente cuando las necesidades son mayores, y viceversa.
En muchos de los países que se enfrentan con problemas de disponibilidad de alimentos existe urgente necesidad, no satisfecha, de semillas y de otros insumos fundamentales que permitan reducir al mínimo la necesidad de ayuda alimentaria en la próxima campaña agrícola. Permítanme aprovechar esta oportunidad para manifestar mi agradecimiento a los donantes por la ayuda ya recibida, e instar a los que desean o necesitan que se reduzcan las necesidades de ayuda alimentaria la próxima temporada a que aporten sus contribuciones. Los beneficios potenciales son cuantiosos.
Perspectivas de la seguridad alimentaria mundial
Si desviamos nuestra atención de la situación alimentaria actual para centrarla en las políticas y medidas que habrán de adoptarse con el fin de garantizar la seguridad alimentaria universal en el futuro, es oportuno que hagamos un breve inventario. Los suministros mundiales per cápita de alimentos para el consumo humano directo son hoy un 18 por ciento mayores que hace 30 años. Para 1990-92, todas las regiones del mundo, con la excepción del Africa subsahariana, habían conseguido unos suministros alimentarios diarios per cápita de 2 300 calorías (el p - Romedio mundial de 1961-63) o más. La mayoría de los países participaron en este progreso y mejoraron la situación nutricional de su población. En los países en desarrollo, la proporción de personas desnutridas en su población total disminuyó del 35 por ciento en 1969-71 al 20 por ciento en 1990-92, aunque la incidencia de la desnutrición se ha mantenido obstinadamente alta en números absolutos.
Los indicadores estudiados por la FAO revelan que muchos países han logrado reducir de forma sostenida tanto el porcentaje como el número de personas desnutridas, mientras que otros han presenciado una disminución del porcentaje pero no del número y algunos han registrado aumentos tanto en el porcentaje como en el número. El examen de estas experiencias nos permite determinar las políticas y medidas que son más favorables para un progreso sostenido en el camino hacia la seguridad alimentaria universal.
Los enemigos de la seguridad alimentaria son también bien conocidos: el hambre, los disturbios civiles, la rápida inflación de los precios, el desempleo o subempleo extendidos, los rendimientos insuficientes para los productores de alimentos, un uso insostenible de los recursos naturales, un servicio de la deuda elevado, unos tipos de cambio sobrevalorados, unos mercados internacionales perturbados, etc.
Los gobiernos de los países han abordado la seguridad alimentaria y los elementos relacionados con ella de diversos modos, mediante actividades e intervenciones, en el pasado y en el presente. Sin embargo, la realidad es que más de 800 millones de personas que viven en países en desarrollo (el 20 por ciento de su población total) siguen padeciendo desnutrición crónica, y cada año casi 90 millones de personas más se añaden al total mundial. Es necesario que en los próximos meses nos den ustedes a conocer las claves para un progreso sostenido en el camino hacia la seguridad alimentaria, de modo que en la Cumbre Mundial sobre la Alimentación puedan adoptarse y aplicarse políticas y medidas realistas.
Compromiso mundial de lucha contra el hambre: Cumbre Mundial sobre la Alimentación
De acuerdo con la Resolución 95/2 de la Conferencia, se ha asignado al Comité de Seguridad Alimentaria Mundial la función de centro coordinador de los preparativos de la Cumbre, lo que evidentemente resulta muy apropiado, puesto que el propio CSA se creó como resultado de la Conferencia Mundial sobre la Alimentación de 1974, última ocasión importante en que se llamó la atención de la comunidad internacional sobre el problema de la seguridad alimentaria. Dado que pueden ser miembros del Comité todos los Estados Miembros de la FAO y de las Naciones Unidas, el CSA, al contribuir a los preparativos de la Cumbre Mundial sobre la Alimentación, constituye un apoyo adecuado para llevar a cabo la labor que tenemos ante nosotros.
Tomando como base su examen del año anterior, así como las deliberaciones del Consejo y la Conferencia, la Secretaría ha preparado un proyecto inicial de declaración de políticas de la Cumbre y plan de acción para conseguir la seguridad alimentaria universal. Espero que al examinar este tema se evitará aludir a las cuestiones de procedimiento, que pueden tratarse en el Tema V del programa "Otros asuntos".
El proyecto de declaración de políticas y plan de acción se perfeccionará a lo largo de 1996; desde este momento y hasta el mes de noviembre, los gobiernos, las ONG, el sector privado, los miembros de la comunidad científica y académica, los medios de comunicación y otros tendrán la oportunidad de estudiarlo y contribuir a su mejora. De especial importancia será la contribución de las Conferencias Regionales. En el momento de iniciar la elaboración de estos textos, les insto a que aborden esta tarea con el espíritu de solidaridad que tan necesario será para llevar a buen término el proceso completo de la Cumbre.
Muchas gracias.