Mayo 1996
LARC/96/4-Rev. 1

24ª CONFERENCIA REGIONAL DE LA FAO PARA AMERICA LATINA Y EL CARIBE

SITUACION DE LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE

Asunción, Paraguay, 2 a 6 de julio de 1996


  1. TENDENCIA EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA MUNDIAL
  2. LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE:
    TENDENCIAS, PERSPECTIVAS Y PRINCIPALES CONDICIONANTES
    1. Evolución de la seguridad alimentaria
      1. La oferta agregada
      2. Los problemas de acceso
      3. Diferencias entre países en la problemática alimentaria
    2. Los condicionantes macroeconómicos y comerciales de la política alimentaria
      1. Las reformas del Estado
      2. La apertura comercial
    3. La Cumbre Mundial sobre la Alimentación y las metas regionales de seguridad alimentaria
  3. ACCIONES PARA ENFRENTAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA REGIONAL
    1. En el ámbito de la capacidad de producción de alimentos
      1. En relación a los alimentos básicos
      2. En relación al manejo de los recursos hídricos
    2. En el ámbito de los derechos de acceso alimentario
    3. En el ámbito de la sustentabilidad de los sistemas alimentarios
    4. En el ámbito de la difusión tecnológica
    5. En el ámbito del comercio alimentario
    6. En el ámbito de la demografía y los recursos humanos
    7. En el ámbito institucional

CUMBRE MUNDIAL SOBRE LA ALIMENTACIÓN: SITUACIÓN Y CUESTIONES RELACIONADAS CON LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN AMERICA LATINA Y EL CARIBE

1. El propósito de este documento es estimular la discusión a nivel regional sobre las políticas y acciones prioritarias requeridas para abordar los problemas de seguridad alimentaria en América Latina y el Caribe. Documentos similares han sido preparados para otras Conferencias Regionales a realizarse en 1996. El Comité de Seguridad Alimentaria (CSA) expresó su deseo de beneficiarse con la perspectiva que puedan proporcionar las Conferencias sobre los principales problemas, políticas y acciones de especificidad regional, como contribución al Plan de Acción de la Cumbre Mundial sobre Alimentación.


I. TENDENCIA EN LA SEGURIDAD ALIMENTARIA MUNDIAL

2. Durante los tres últimos decenios, la producción alimentaria mundial ha crecido más de prisa que la población. La producción de alimentos per cápita es hoy un 18 por ciento mayor que hace 30 años. La disponibilidad de alimentos para el consumo humano directo equivale a unas 2 700 calorías por persona y día, frente a 2 300 calorías hace 30 años. Por un lado, en Europa occidental la disponibilidad de alimentos per cápita asciende a unas 3 500 calorías y en América del Norte a unas 3 600. En el extremo opuesto, la disponibilidad de alimentos per cápita, como promedio, es sólo de 2 300 calorías en Africa.

3. A pesar de los considerables progresos realizados para aumentar los suministros alimentarios per cápita, a principios del decenio de 1990 había más de 800 millones de personas desnutridas en los países en desarrollo Varios millones de personas más sufren enfermedades debilitantes relacionadas con carencias de micronutrientes y con la contaminación de los alimentos y el agua En el mundo en desarrollo, una de cada cinco personas no tienen alimentos suficientes para cubrir sus necesidades diarias, mientras que en 17 países de Africa dos o tres de cada cinco personas se encuentran en esta situación Las regiones de Europa occidental, América del Norte, Cercano Oriente y América Latina y el Caribe tienen el porcentaje más bajo de personas desnutridas El número más elevado, aunque en disminución, se encuentra en Asia, pero en Africa ha aumentado en cifras absolutas, y en muchos países como porcentaje de la población.

4. Además de la desnutrición crónica, los disturbios civiles y las guerras afectan negativamente a millones de personas Aunque se les facilita ayuda alimentaria para aliviar su difícil situación, la cantidad per cápita proporcionada es a menudo insuficiente para asegurar una buena salud La acusada disminución de la disponibilidad de ayuda alimentaria en los tres últimos años ha reducido la capacidad para afrontar situaciones de crisis.

5. Para conseguir que cada persona desnutrida (2 200 calorías/día) cubriera sus necesidades de energía, serían necesarias como promedio otras 570 calorías/día Es evidente que estas cifras no pueden considerarse una estimación realista para eliminar la desnutrición En 1990-92, el consumo mundial de alimentos fue un 3 por ciento aproximadamente inferior a esas necesidades Dicho en otras palabras, dado que los cereales representan cerca de un 60 por ciento del suministro de calorías para la población de los países en desarrollo, el déficit de cereales ascendió a unos 30 millones de toneladas (volumen que ha de compararse con los 9-12 millones de toneladas de la ayuda alimentaria en los últimos años) El déficit alimentario varía considerablemente entre regiones, oscilando desde cantidades insignificantes en algunos países occidentales industrializados a un 5 por ciento en los países de bajos ingresos con déficit de alimentos (PBIDA), un 10 por ciento en Africa y cerca de un 5 por ciento en el conjunto de los países en desarrollo.

6. Las perspectivas para el futuro que se desprenden del estudio de la FAO Agricultura: Hacia el año 2010 (AT 2010) (1995) indican que proseguirán las tendencias al aumento de los suministros de alimentos per cápita en casi todos los países en desarrollo En el conjunto de los países en desarrollo, se prevé que los suministros alimentarios per cápita llegarán como promedio a 2 730 calorías en el año 2010, lo que representa un aumento notable con respecto a las 2 520 calorías de los años 1990-92.

7. A pesar de estos progresos, se estima todavía que el número de personas desnutridas en los países en desarrollo para el año 2010 estará comprendido entre 700 y 800 millones Se prevé que las dos regiones con el mayor número de personas desnutridas seguirán siendo el Asia meridional y Africa Sin embargo, mientras que en el Asia meridional se pronostica que este número disminuirá apreciablemente, acercando su proporción de la población total al promedio del 12 por ciento del conjunto de los países en desarrollo, en Africa se prevé que el número de personas desnutridas aumentará en unos 100 millones, hasta superar los 300 millones, en su mayor parte en los PBIDA.

8. Este nivel de desnutrición iría acompañado de un aumento de las importaciones de alimentos en los países en desarrollo Las importaciones netas de cereales aumentarían desde casi 90 millones de toneladas en 1989-91 a unos 162 millones en el año 2010, mientras que la tasa de autosuficiencia global en materia de cereales disminuiría del 92 al 90 por ciento Aunque los mayores aumentos son de esperar en el Cercano Oriente y el norte de Africa (33 millones de toneladas) y América Latina y el Caribe (15 millones de toneladas), sólo un pequeño número de países de estas regiones se enfrentan actualmente a una grave escasez de divisas.

9. Por otra parte, la duplicación del déficit comercial en materia de cereales (de 27 a 50 millones de toneladas) prevista en Africa resulta más preocupante si se tiene en cuenta la situación precaria de la balanza de pagos en numerosos países de la Región y las perspectivas desfavorables para muchos de ellos, especialmente los que deben seguir financiando sus crecientes necesidades de importación de alimentos con los ingresos de las exportaciones agrícolas.

10. Estas perspectivas de una incidencia prolongada de la desnutrición en cientos de millones de personas sería la consecuencia probable de la actitud de dejar que la situación se mantenga como hasta ahora Por consiguiente, es necesario movilizar todos los recursos para reducir la incidencia de la desnutrición y la malnutrición con la mayor rapidez y amplitud que sea posible, de modo que para el año 2010 se puedan lograr unos resultados mejores que los previstos en el estudio AT 2010.

11. La cantidad suplementaria de alimentos que se requeriría para aumentar el consumo per cápita de los 700-800 millones de personas desnutridas previstas hasta un nivel que cubra las necesidades medias para llevar una vida sana es pequeña en relación con las necesidades de la población mundial Por tanto, la cuestión no es sólo si el mundo en su conjunto podría producir esta cantidad suplementaria de alimentos, sino, sobre todo, cómo garantizar que los países con la mayor concentración de personas desnutridas mejoren el acceso de toda la población a los alimentos Esto exigiría un aumento considerable de la capacidad de importación de alimentos, la ayuda alimentaria internacional, los ingresos y la producción de alimentos en los países donde se prevé que los suministros de alimentos serán bajos y la desnutrición alta en el año 2010 Para los países en desarrollo incluidos en esta categoría, se prevén para ese año unos suministros alimentarios per cápita de 2 360 calorías Para que ninguno de ellos tuviera menos de 2 700 calorías en esa fecha (lo que, con los ingresos y la ayuda alimentaria actuales, reduciría la incidencia de la desnutrición en los países en desarrollo a una cifra más moderada del 6 por ciento o 330 millones de personas), los suministros alimentarios tendrían que aumentar anualmente en un 3,5 por ciento, en lugar del 2,7 por ciento previsto Para esto sería necesario que la tasa de crecimiento de la producción mundial aumentara en un 10-12 por ciento, pasando del 1,8 por ciento previsto para el año 2010 a un 2,0 por ciento al año Pero es más importante saber de dónde vendrán los alimentos suplementarios En los países y regiones con tasas elevadas de desnutrición, la tarea representaría un gran reto para los mismos y para la comunidad mundial Por ejemplo, si los alimentos procedieran de la propia región, la producción de Africa tendría que crecer anualmente un 4,0 por ciento durante 20 años, a pesar del aumento de las importaciones comerciales o en condiciones muy favorables, en lugar del 2,0 por ciento registrado en 1970-90 y del 2,9 por ciento previsto para el año 2010 Puede que este objetivo no sea sostenible desde el punto de vista económico o ambiental.

12. Aumentar la producción mundial de alimentos, sobre todo donde las condiciones naturales hacen que este aumento sea compatible con la sostenibilidad de la base de recursos naturales; asegurar la satisfacción de las necesidades alimentarias en aumento con un costo moderado; aumentar y distribuir los ingresos para que el mayor número de personas posible pueda atender sus necesidades alimentarias; proporcionar ayuda alimentaria a los grupos pobres y vulnerables de la población; y velar por la estabilidad de los suministros de alimentos y el acceso a los mismos, tales son los objetivos que han de perseguir firmemente todos los países y regiones, así como la comunidad internacional, para impedir que estas sombrías previsiones se hagan realidad.


II. LA SEGURIDAD ALIMENTARIA EN AMÉRICA LATINA Y EL CARIBE:
TENDENCIAS, PERSPECTIVAS Y PRINCIPALES CONDICIONANTES

1. Evolución de la seguridad alimentaria

13. No obstante los significativos avances ocurridos en el proceso global de crecimiento económico regional, persisten aún serios problemas de pobreza A principios de la presente década, la pobreza afectaba a un 34% de la población urbana y al 53% de la población rural de la Región, siendo los niveles de indigencia del 13% y 30% respectivamente La realidad es bastante más dramática al considerar la situación de los países deficitarios en alimentos y de bajos ingresos, donde la pobreza urbana afecta a más del 50% de la población y la pobreza rural supera el 60% A ello debe agregarse una tendencia al incremento de la desigualdad en la distribución del ingreso en el 70% de los países, no sólo inalterada con esta reactivación del crecimiento económico sino, en algunos casos, incluso agudizada.

14. Sin duda, la forma más grave y degradante de pobreza es la inseguridad alimentaria, la cual no sólo implica, en sus grados extremos, el riesgo permanente de la propia vida, sino también la seguridad de una vida futura donde el potencial humano se verá drásticamente reducido de forma permanente En la Región, los niveles de inseguridad alimentaria se mantienen aún intolerablemente altos, con cerca de 64 millones de personas en situación de desnutrición, lo que representa un 13 % de la población regional La situación es bastante más delicada en los países de bajos ingresos con déficit de alimentos, donde los niveles fluctúan entre un 20% y un 40% de la población.

15. La persistencia de estas situaciones no sólo revela la existencia de condiciones de vida inaceptables desde un punto de vista ético, sino además amenaza las bases mismas de la estabilidad de las sociedades de la Región y por tanto del propio proceso de crecimiento que se ha comenzado a expresar en la presente década Es mediante el proceso migratorio urbano-rural, generado por los niveles inaceptables de pobreza rural e inseguridad alimentaria vigentes en esos sectores que se alimenta la concentración de pobreza en las grandes ciudades de la Región, con los consiguientes problemas de disminución de los mejores terrenos agrícolas, congestión, polución, inseguridad ciudadana y, en general deterioro de la calidad de vida La fuga de la pobreza y de la inseguridad alimentaria provocada por la escasez de oportunidades de generación de ingresos en las zonas rurales, no sólo afecta a las grandes ciudades de América Latina y el Caribe sino que, como fruto de la creciente integración de las economías a nivel mundial, comienza también a rebalsar hacia las sociedades desarrolladas afectando incluso su propia estabilidad Es lo que se ha dado en llamar "la globalización de la pobreza". La reversión de esta situación es el mayor desafío que deberá enfrentar la Región en el futuro inmediato.

16. En las dos décadas precedentes a los años ochenta casi todos los países de la región experimentaron incrementos sostenidos en el suministro de energía alimentaria (SEA); en promedio regional, esos incrementos fueron respectivamente de 0.8 y 0.6% acumulativo anual En la década de los ochenta la situación se revirtió, con una caída del orden de 0.2% anual.

17. La evolución reciente del SEA para el conjunto de la región indica que han sido superados los problemas de la llamada "década perdida" y se estima que su nivel alcanzará en el 2010 una cifra cercana a las 2950 calorías Sin embargo, persisten serias insuficiencias en un conjunto de países que abarcan alrededor del 16% de la población regional, y continúan los problemas de pobreza y acceso a los alimentos en todos los países, incluidos aquéllos con disponibilidad agregada suficiente e incluso exportadores de alimentos.

18. La evolución de la seguridad alimentaria regional debe examinarse desde el ángulo de la oferta agregada o suministro de energía alimentaria (SEA) y desde el del acceso individual o familiar a un adecuado nivel nutricional. Desde el punto de la oferta, es necesario considerar si ésta fue suficiente para satisfacer niveles de demanda socialmente deseables; si es estable a lo largo del tiempo; si su grado de dependencia externa está en rangos manejables y, finalmente, si el sistema alimentario es sustentable, o si se quiere, si es capaz de garantizar las condiciones anteriores a futuras generaciones.

a) La oferta agregada

i) Niveles de suficiencia

19. Dada la desigual distribución del ingreso y del consumo alimentario, característico de todos los países de la región, un SEA igual a la media de las necesidades básicas es claramente insuficiente para cubrir los requerimientos de los sectores de bajos ingresos Partiendo de esto, se advierte que, a principios de la presente década, en la región había nueve países en situación crítica, es decir, con un suministro inferior a la norma básica, 13 países en una situación precaria, con un suministro inferior a 1.1 veces la norma básica y nueve países en los que, por lo menos en materia de disponibilidad agregada, la oferta interna sería suficiente para cubrir la demanda efectiva y las necesidades alimentarias básicas de la población en situación de pobreza e indigencia, de existir las políticas adecuadas que así lo aseguren (Véase Anexo 1).

ii) Inestabilidad

20. En materia de inestabilidad de la oferta agregada existen un conjunto de 12 países que muestran niveles altos y muy altos de inestabilidad en la disponibilidad de granos básicos, con coeficientes de variabilidad que superan a veces con creces el 4%, encontrándose entre ellos casi todos los países del grupo que no alcanzarían a una oferta suficiente ni siquiera en el año 2010; a este grupo se agregan algunos países del Caribe. Por contraste, en la región hay siete países, casi todos con disponibilidades agregadas suficientes, que exhibirían altos niveles de estabilidad. (Véase Anexo 2).

iii) Niveles de dependencia

21. Si se mide la dependencia en términos del peso de las importaciones en los ingresos por exportación, nueve países no llegan a emplear el 9% de dichos ingresos y otros ocho emplearían menos del 20%. La situación crítica afecta en general a los países del Caribe, en particular a las pequeñas islas y a cuatro de los diez países del grupo que no llegaría a niveles aceptables de suficiencia en el 2010. (Véase Anexo 3).

22. Al examinar el peso de las calorías importadas en el SEA, se advierte que, los países del Caribe se encuentran en niveles de dependencia crítica, es decir, superiores al 40% del suministro, llegando en algunos casos a superar el 70%. Un conjunto de siete países exhibirían niveles altos de dependencia (superiores al 30% pero inferiores al 40%) y entre ellos cuatro de los nueve que se estima no alcanzarían una oferta suficiente en el año 2010 (Véase Anexo 4).

iv) Los problemas de sustentabilidad

23. Diversas manifestaciones de deterioro ambiental conspiran contra la posibilidad de incrementar la seguridad alimentaria y sobre todo de asegurarla a futuras generaciones, a menos que se reviertan ciertas tendencias, entre ellas: los procesos de desertificación que amenazan al 70% de las tierras secas productivas (30% de la superficie) y que sólo en seis países abarcan casi 500 millones de hectáreas; los procesos de deforestación que han reconvertido ecosistemas naturales del trópico en actividades ganaderas a una tasa 2.4 millones de hectáreas anuales los procesos de inundación y salinización, así como el descenso de los niveles freáticos de las aguas subterráneas, cuyo impacto no ha sido suficientemente evaluado A lo anterior se agrega la erosión de laderas y altiplanicies en las zonas de secano, donde el vínculo entre pobreza y destrucción se manifiesta de manera más elocuente.

24. Por otra parte, cabe mencionar otro tipo de erosión a la que no suele prestarse toda la atención debida: se trata de la erosión del conocimiento tradicional de cultivos de escasa difusión o de plantas de recolección con valor alimenticio o medicinal.

25. Un tercer aspecto relevante en materia de sustentabilidad de los sistemas alimentarios es el de la eficiencia energética de los mismos, entendiendo por tal la cantidad de energía comercial necesaria por caloría de alimentos consumidos Basta destacar al respecto que la generalización de un patrón de consumo alimentario como el de los estratos de ingresos medios altos requeriría de la totalidad del consumo energético actual de la región en términos de petróleo bruto, para satisfacer solamente los requerimientos alimentarios.

b) Los problemas de acceso

26. La pobreza es la causa primordial del hambre y la desnutrición Su nivel, como se indicó anteriormente, alcanzaba a principios de la presente década al 34% de la población urbana y al 53% de la población rural de la región.

27. A pesar de la presente tendencia a la disminución del desempleo en muchos países, dicha condición afecta especialmente a los grupos de ingreso bajo; así, la desocupación relativa en el 10% inferior es, en promedio, cuatro veces mayor que la del 5% superior.

28. A las dificultades de acceso alimentario que enfrentan los pobres se agregan las insuficiencias en materia de salud, educación y equipamiento, que contribuyen a reducir el aprovechamiento biológico de los escasos alimentos, agudizando los problemas de desnutrición y morbilidad atribuibles al consumo alimentario.

c) Diferencias entre países en la problemática alimentaria

29. Dadas las enormes diferencias que presentan los países de la región en materia de seguridad alimentaria, es conveniente distinguir al menos dos situaciones: países que enfrentan simultáneamente problemas serios de insuficiencia en la disponibilidad de energía alimentaria y de acceso de parte de amplios sectores de la población; y aquéllos en que el problema central es la persistencia de sectores de población que no acceden a los mínimos nutricionales a pesar de una disponibilidad alimentaria que supera, a veces largamente, la requerida para satisfacer tanto la demanda como las necesidades de los sectores carentes, si éstos las pudieran expresar como demandas de mercado.

30. Los países del primer grupo, o de bajos ingresos con déficit de alimentos (PBIDA), que representan el 16% de la población regional, concentran un 47% de la población desnutrida Tienen además una tasa de crecimiento poblacional casi 40% mayor que el promedio regional; un porcentaje de población rural que en la mayoría de los casos supera el 50%; tasas de dependencia demográfica significativamente más altas que el promedio de la región; un crecimiento de la población económicamente activa en la agricultura que, salvo excepciones, aumenta a ritmos muy superiores a los del conjunto de la región y cuya participación fluctúa entre un 40% y un 70% de la PEA total; y una participación de los pequeños productores en el conjunto de las unidades productivas y en el aporte al suministro de alimentos básicos significativamente mayor que en el conjunto de América Latina y el Caribe.

2. Los condicionantes macroeconómicos y comerciales de la política alimentaria

31. En los años ochenta, con mayor o menor profundidad, todos los países de la región han emprendido programas de ajuste estructural que están alterando de modo significativo las reglas de juego que prevalecieron por más de cuatro décadas La desregulación estatal y la apertura externa son las principales medidas que contemplan dichos programas, constituyendo a su vez la base de una nueva estrategia de desarrollo dentro de la cual se tendrán que llevar a cabo las acciones orientadas a mejorar las condiciones de seguridad alimentaria.

a) Las reformas del Estado

32. En relación al sector público, se advierte una tendencia a ir reduciendo las funciones del Estado como productor directo e intentando fortalecer y hacer más eficiente su condición de agente regulador En este contexto, se ha hecho evidente una estrecha subordinación de las políticas sectoriales a la política macroeconómica, junto a la delegación de la determinación de los precios y la distribución de los recursos a las fuerzas del mercado.

33. Admitida la prioridad de los equilibrios macroeconómicos y la mejor capacidad del mercado para coordinar las redes complejas de relación entre una multiplicidad de heterogéneos agentes privados, es preciso reconocer que ello no asegura el acceso alimentario básico a quienes carecen de poder de compra para expresar sus necesidades como demandas de mercado Dada la desigual distribución del ingreso, tampoco se garantizan automáticamente estructuras de producción coherentes con la potencialidad de los recursos nacionales y regionales.

b) La apertura comercial

34. La mayoría de los países ha procedido a una reducción amplia de las barreras a las importaciones, con la transformación de las medidas no arancelarias en arancelarias y la simultánea reducción de dichos aranceles. A lo anterior se agrega la adhesión a los acuerdos de la Ronda Uruguay del GATT y el impulso dado a los procesos de integración, como lo revelan las experiencias del MERCOSUR, el NAFTA y convenios comerciales recientes.

3. La Cumbre Mundial sobre la Alimentación y las metas regionales de seguridad alimentaria

35. La Cumbre Mundial sobre la Alimentación constituye una convocatoria a todas las partes a reafirmar su compromiso de asegurar el acceso universal a la alimentación necesaria para llevar una vida sana y activa, a través de una oferta interna suficiente, estable en el tiempo, ambientalmente sustentable y con un grado razonable de autonomía que evite una amplia vulnerabilidad de los sistemas alimentarios frente a las fluctuaciones exteriores.

36. En lo referente a los países de América Latina y el Caribe, la FAO ha estimado que a principios de la presente década habría en la región unas 64 millones de personas en situación de desnutrición, con un déficit cercano a las 580 calorías diarias por persona.

37. En base al estudio ATS 2010, las tendencia de los niveles de desnutrición indican que ésta alcanzaría en el año 2010 al 9.2% de la población de la Región, pero con niveles significativamente mayores en los PBIDA En efecto, con un 16% de la población de la región, éstos concentrarían un 47% de la desnutrición En dichos países los niveles de desnutrición en el año 2010 fluctuarán desde el 20% a más del 40% (Haití). Dada esta situación, es perentoria la adopción de políticas nacionales decididas y de esfuerzos concertados con la comunidad internacional, que asuman el compromiso de reducir los rangos de desnutrición a 16% en promedio para el conjunto de países del grupo PBIDA, en lugar del 25% que tendrían de otro modo en el 2010.

38. En relación a los países del grupo PBIDA, la FAO ha planteado e iniciado la aplicación de un programa especial destinado a incrementar la oferta alimentaria interna fortaleciendo la capacidad de producción de las pequeñas unidades, ya que ello contribuye tanto a incrementar la oferta de alimentos básicos como a mejorar el ingreso y la nutrición de uno de los sectores con mayores carencias. Para el conjunto de la región se plantean medidas directas destinadas a reducir los niveles de desnutrición de la población más vulnerable y asegurar que las políticas de combate a la pobreza tengan un énfasis en el acceso alimentario y en los factores que inciden en el aprovechamiento biológico de los alimentos (agua potable, sanidad, alimentos inocuos) Estas últimas serían los tipos de medidas a privilegiar en los países superavitarios en alimentos y con ingresos medios más altos que los del grupo antes mencionado.


III. ACCIONES PARA ENFRENTAR LA SEGURIDAD ALIMENTARIA REGIONAL

39. La disponibilidad de recursos naturales, humanos y tecnológicos indican que la Región estaría en condiciones de plantearse como meta para el año 2010, el logro simultáneo de dos objetivos complementarios: reducir la desnutrición de un 15% --que era su nivel en 1991-92-- a un 6% de la población y asegurar que el suministro de energía alimentaria no sea inferior a las 2700 calorías diarias por persona en ningún país.

40. Reducir la desnutrición en la proporción indicada supone pasar de 55 millones de personas que se estima será su nivel en el año 2010 (9% de la población), a 22 millones de personas En el supuesto que dicha meta se lograra, de todas maneras cerca de la cuarta parte de los países de la Región permanecería con niveles de desnutrición que afectarían en promedio a un 25% de su población (en Haití, a un 40%).

41. La meta de las 2700 calorías de suministro de energía alimentaria por habitante requeriría esfuerzos especiales en los nueve países que presumiblemente no alcanzarán dicho nivel para el año 2010, entre ellos todos los que exhiben los niveles más altos de desnutrición.

42. Dado que la mayoría de los países de la región superarían en el año 2010 la meta de las 2700 de SEA y varios de ellos estarían muy cerca de alcanzarla, el crecimiento medio requerido para la producción de la Región sería ligeramente superior al crecimiento tendencial: de 2.3 a 2.4% Sin embargo, para el grupo de países deficitarios dichas tasas debería alcanzar, en promedio, el 3.5% de crecimiento medio anual, llegando hasta el 4.5% en el caso de Haití. Esto indica que por un período todavía prolongado las transferencias de alimentos bajo diversos conceptos serán necesarias para lograr la oferta requerida.

43. La inversión media anual requerida para el logro de las metas indicadas sería del orden de los 37 mil millones (en dólares de 1993), equivalentes a alrededor del 22% del valor de la producción sectorial, de los cuales 20 mil millones se destinarían a la producción primaria; 10 mil millones a agroindustrias de procesamiento, al transporte y almacenamiento de productos básicos; y 7 mil millones a la construcción de infraestructura directamente ligada a la producción y distribución. Mientras para la Región en su conjunto esto supone un incremento marginal respecto a los valores tendenciales de la inversión sectorial, los países que están por debajo de las 2700 calorías tendrían que elevar el nivel de inversión a una cifra del orden del 26% del valor de la producción bruta del sector agropecuario.

44. Los ámbitos de acción y las acciones prioritarias para avanzar en la reducción de la desnutrición en el marco del Plan de Acción Mundial son los siguientes:

1. En el ámbito de la capacidad de producción de alimentos

a) En relación a los alimentos básicos

Bases para la acción

45. Existen en la región los recursos y los conocimientos para dar un impulso significativo a la producción alimentaria tanto en materia de granos básicos como de carnes, lácteos y pescado La disponibilidad de tierra por habitante es del orden del 1.8 ha/persona para la Región en su conjunto y de 1.3 para los PBIDA. De ella sólo un 23% está siendo empleado en el primero de los grupos y sólo un 17% en el segundo. Existe, por otra parte, un margen importante para la intensificación de los cultivos y para la difusión de variedades modernas ya disponibles de los principales granos alimentarios, si se hacen avances importantes en incrementar tanto la disponibilidad como, sobre todo, la eficiencia en el manejo del riego.

46. Además de trigo, maíz, arroz, tubérculos y bananos, existen en este sentido diversos cultivos que son importantes a nivel de consumo local y que podrían difundirse a otras zonas, como cereales, legumbres para consumo humano, tubérculos y raíces, así como centenares de especies silvestres y cultivadas que se emplean en las zonas tropicales con un alto contenido de proteínas, calcio y hierro que superan por término medio en dos o tres veces el de los cultivos europeos y que además no requieren la aplicación abundante de fertilizantes y plaguicidas.

47. En el ámbito pecuario, la región dispone de abundantes tierras de pastoreo y está en condiciones de erradicar a corto y mediano plazo la fiebre aftosa del continente; por otra parte, ha demostrado capacidad de responder aceleradamente a la demanda de productos avícolas; todo ello permitiría satisfacer, con las políticas adecuadas, el enorme crecimiento que tendrá la demanda de productos cárnicos.

48. Los recursos de costas, lagos y ríos permitirían responder a corto plazo a cualquier incremento en la demanda de pescado, cuyos niveles de ingesta, sobre todo en los PBIDA, no llega a un kilo por habitante al año.

49. Es importante enfatizar sin embargo que, dado que la oferta alimentaria de los países de la Región ha demostrado bastante flexibilidad para responder a los estímulos de la demanda, los objetivos de incremento de la producción que a continuación se plantean suponen la adopción de medidas de políticas agroeconómica--muchas de las cuales trascienden lo rural-- que determinen que los niveles de demanda efectiva sean los requeridos para su realización.

Objetivos

50. En relación a los niveles alcanzados en el promedio de los años 1989-91:

i) Incrementar la producción, especialmente en zonas con potencial subutilizado, hasta alcanzar en el año 2010 un incremento del 70% en la producción de los principales cultivos alimentarios para la Región en su conjunto y por lo menos del 82% para los países con los niveles más altos de desnutrición (Bolivia, El Salvador, Guatemala, Haití, Honduras, Nicaragua, Perú y República Dominicana).

ii) Ampliar el área con cultivos en alrededor de 27 millones de hectáreas (un incremento neto del 16%) para el año 2010, con la debida consideración en cuanto a la sustentabilidad ambiental de las áreas incorporadas.

iii) Impulsar una decidida campaña en los países PBIDA para lograr una expansión de la producción de cereales de por lo menos 54% (3.2% de crecimiento anual).

iv) Adoptar medidas para incrementar los rendimientos de los principales cereales en por lo menos 20% llevando el promedio regional a 2.5 ton/ha en el año 2010, y a un nivel semejante, pero desde un piso más bajo, en los países PBIDA, lo que significa un crecimiento de 1.8% promedio anual en los rendimientos del trigo, 2.2% en los rendimientos del maíz y 2.5% en los rendimientos del arroz.

v) Elevar la productividad y estimular la difusión del consumo de cultivos alimentarios autóctonos subexplotados.

vi) Crear las condiciones para el desarrollo y fortalecimiento de las organizaciones locales de productores asegurando espacios de participación y estímulos a la movilización para el logro de la seguridad alimentaria.

Acciones a desarrollar

51. i) Desarrollar tecnologías que mejoren los rendimientos y la competitividad de los cultivos autóctonos subexplotados.

ii) Estimular la producción y sobre todo el consumo de pescado, en particular en los PBIDA, la mayoría de los cuales exhiben los niveles más bajos de consumo de este producto (en torno a un kilo por persona al año) a pesar de tener muchos de ellos importantes zonas costeras y lacustres.

iii) Impulsar con vigor la transición hacia una agricultura sustentable.

iv) Impulsar políticas y programas sectoriales conducentes a fomentar la inversión y el aumento productivo.

v) Diseñar nuevos instrumentos que, en el marco establecido por las políticas de ajuste, llenen los vacíos dejados por la eliminación de funciones cumplidas anteriormente por el sector público y que se estimen necesarias para inducir los procesos indicados en los puntos anteriores.

b) En relación al manejo de los recursos hídricos

Bases para la acción

52. Respecto al manejo del agua se detectan los siguientes problemas: la competencia creciente por su uso entre la agricultura y otras actividades; los procesos de contaminación de los acuíferos; la muy baja eficiencia en el aprovechamiento de los sistemas tradicionales de riego por gravedad; el descenso de los niveles freáticos y los procesos de inundación y de salinización en un contexto en que la ampliación del control y la mayor eficiencia en la utilización aparecen como condiciones necesarias de cualquier incremento de la producción y la productividad. La reciente generalización de iniciativas regionales para reformar la legislación relativa al uso del agua crearía las condiciones para mejorar su manejo y estimular su desarrollo.

Objetivos

53. i) Incrementar en por lo menos un 20% la eficiencia en el uso de los sistemas tradicionales de riego por gravedad.

ii) Duplicar, por lo menos, el incremento esperado de las superficies de riego de los PBIDA, cuyo crecimiento del 17% estimado al 2010 resultaría insuficiente para alcanzar las metas propuestas.

Acciones a desarrollar

54. i) Acelerar la formación y fortalecer donde se hayan formado, los comités de cuenca que permiten reemplazar el ineficiente sistema de manejo por distritos, evitando los efectos nocivos de la fragmentación.

ii) Realizar inversiones de reposición y adecuación en los sistemas tradicionales de control del agua de riego por gravedad en aquellas áreas, en que el potencial productivo no justifique alternativas de mayor sofisticación. En las áreas de alto potencial, impulsar el desarrollo de formas más eficientes de aprovechamiento del agua como el riego presurizado y otras.

iii) Desarrollar, en el marco de los comités de cuenca, procesos de capacitación en el manejo no sólo en aspectos relativos a la gestión de los sistemas, sino también a la aplicación del riego en finca.

iv) Impulsar un decidido proceso de recuperación y rehabilitación de tierras inundadas y salinizadas.

v) Masificar, con carácter prioritario, las iniciativas de pequeña irrigación a partir de una evaluación crítica de las experiencias existentes.

vi) Acelerar los procesos de descentralización y la creación de espacios de participación para delegar la gestión del riego en organizaciones de usuarios que definan un sistema tarifario que permita su mantenimiento y asegure su cobro.

vii) Recoger las experiencias de países que hayan desarrollado estímulos para la participación del sector privado en la inversión en riego de modo de adaptarlos a las condiciones de aquellos países en los que éstas aún no se hayan impulsado.

2. En el ámbito de los derechos de acceso alimentario (food entitlements)

Bases para la acción

55. Tanto por su magnitud como por su localización, los problemas de acceso alimentario plantean desafíos específicos para la región, en particular para los PBIDA, dependiendo de si se trata de pequeños productores, trabajadores sin tierra, o pobres urbanos en ciudades grandes o medianas. Esto grupos tienen sin embargo en común el haber sido o ser aún los más afectados por las políticas de ajuste.

56. La heterogeneidad de situaciones presentes, inclusive al interior del propio sector de los pequeños productores, impone la necesidad de establecer políticas diferenciadas por tipo de unidad y localización.

Objetivos

57. i) Reducir la desnutrición en el conjunto de la región a no más de un 6% de la población en el año 2010 y en los PBIDA a no más de un 16% en promedio.

Acciones a desarrollar

58. i) En el sector de pequeños productores asegurar, a través de un paquete integrado de servicios, crédito, asistencia técnica en producción y comercialización, acceso a insumos modernos, etc., la consolidación de las unidades viables o potencialmente viables y establecer mecanismos de transferencia de tierra (reforma agraria, fondos de tierras u otros) para que pequeños productores con tierras insuficientes puedan alcanzar escalas viables.

ii) Para los trabajadores sin tierra o con muy poca tierra, que no puedan tener acceso a los programas de reforma agraria o a los fondos de tierras, crear opciones de empleo en la construcción de infraestructura económica o social en sus áreas de residencia y fortalecer la oferta de empleo en los núcleos urbanos o ciudades medianas próximas, incluyendo programas de trabajo por alimentos.

iii) Impulsar actividades que eleven el nivel del ingreso de las mujeres dado el papel clave que cumplen en las familias de bajos ingresos en la orientación del gasto familiar hacia las necesidades básicas.

iv) Para los sectores que en razón de su edad u otra condición no pueden acceder a empleos productivos, establecer programas especiales de atención alimentaria focalizados, con amplia participación de los beneficiarios.

v) Elevar la eficiencia y ampliar la cobertura de los programas de atención a grupos vulnerables (como mujeres embarazadas y nodrizas, lactantes, preescolares, escolares, etc.) que tan buenos resultados han dado en materia de reducción de la desnutrición y la mortalidad infantil y de mejoramiento del rendimiento escolar de estos últimos.

3. En el ámbito de la sustentabilidad de los sistemas alimentarios

Bases para la acción

59. Se impone la necesidad de buscar procesos productivos y patrones de consumo crecientemente sustentables, dadas la magnitud y el ritmo que han adquirido los procesos de deterioro de los agroecosistemas como consecuencia de la desertificación, deforestación, erosión, contaminación de aguas, salinización, la pérdida de la diversidad biológica y los riesgos de incremento de la uniformidad genética de los cultivos; la creciente conciencia y presión pública sobre las consecuencias de estos fenómenos y la necesidad de su reversión; y el hecho de que consideraciones medioambientales pasen a ser consideradas como barreras a las importaciones.

Objetivos

60. i) Frenar los procesos de deterioro ambiental en los agro-ecosistemas teniendo como criterio la relación entre los costos y los beneficios sociales de las actividades que se emprendan.

ii) Incrementar la eficiencia energética de los sistemas alimentarios sin inhibir los incrementos de productividad requeridos.

iii) Impedir la erosión del conocimiento sobre cultivos y plantas tradicionales así como la pérdida de su base genética.

Acciones a desarrollar

i) Fomentar los sistemas integrados de nutrición de las plantas mediante una mejor asociación de las fuentes agrícolas y no agrícolas de nutrientes; reducir por esta vía las necesidades de fertilizantes minerales, donde las restricciones para disponer de residuos orgánicos o de mano de obra para su aplicación no las limiten.

ii) Impulsar la difusión del manejo integrado de plagas, empleando en distintas combinaciones rotaciones de cultivo, cultivos intercalados u otros tipos de manejo, y adoptando el control biológico de las plagas y programas de sanidad vegetal como las cuarentenas de plantas, etc. Estas medidas son de particular relevancia en aquellos cultivos intensivos en el uso de plaguicidas como algodón, maíz, arroz, soya, frutas y hortalizas.

iii) Difundir procesos productivos y estimular patrones de consumo que eleven la eficiencia energética de los sistemas alimentarios.

iv) Adoptar medidas que frenen la pérdida de variedad genética impulsando su conservación en bancos de genes (ex-situ) con los recursos para asegurar se cumplan los estándares internacionales para período de largo almacenaje así como conservación en ecosistemas y hábitat naturales (in situ), fortaleciendo en particular la capacidad de los pequeños productores de áreas marginales para el manejo y mejoramiento de sus recursos genéticos.

4. En el ámbito de la difusión tecnológica

Bases para la acción

61. Los cambios en las reglas de funcionamiento de las economías han impuesto la necesidad imperiosa de elevar la competitividad y la difusión del progreso técnico Sin embargo, la transformación productiva y la difusión de tecnología en la región se ha concentrado en determinadas regiones, productos y productores pasando por alto a la pequeña agricultura de secano. Por otra parte, las propias medidas de ajuste estructural, con la reducción del gasto público, han afectado de manera particular a las actividades de investigación y desarrollo agropecuario y se han prácticamente abandonado en muchos países las de transferencia hacia los pequeños productores.

Objetivos

62. i) Elevar el monto del gasto público en investigación, desarrollo y transferencia tecnológica en los cultivos básicos de alimentación masiva.

ii) Constituir sistemas nacionales y regionales de innovación tecnológica en el ámbito agropecuario.

Acciones a desarrollar

63. i) Incrementar el gasto público en investigación privilegiando los productos de consumo básico mayoritario, en particular aquéllos producidos por pequeños productores, enfatizando la búsqueda de variedades que permitan superar las principales restricciones que enfrenta este sector de productores y asegurando un vínculo más estrecho entre las demandas tecnológicas de estos últimos y las actividades de investigación y difusión;

ii) Crear condiciones para inducir a la agroindustria alimentaria a constituirse en agente de transformación productiva y difusión tecnológica hacia la pequeña producción, compensando a la primera por los costos de transacción involucrados en la fase de gestación y consolidación de las relaciones entre ellas y los pequeños productores;

iii) Fortalecer la creación, adaptación y adopción de tecnología a través de la conformación de sistemas nacionales y regionales de innovación tecnológica para el desarrollo agrícola y rural, a través de vínculos estrechos entre productores, institutos de investigación, centros académicos y escuelas técnicas en el ámbito de la producción agrícola, forestal y pesquera;

iv) Crear capacidad para conocer, seleccionar, adaptar y eventualmente difundir aquellos resultados de la investigación biotecnológica mundial que sean coherentes con las dotaciones de recursos, la estructura productiva y las necesidades nacionales, entendiendo que para su difusión es necesario que los resultados de la genética convencional se hayan masificado.

5. En el ámbito del comercio alimentario

Bases para la acción

64. El contexto en que se darán los vínculos entre los sistemas alimentarios nacionales y el mercado mundial está dado por los acuerdos suscritos en la Ronda Uruguay del GATT, el papel de la Organización Mundial del Comercio, los acuerdos de integración regional y los acuerdos bilaterales. Por lo demás, en el marco de las reformas económicas recientes, la mayoría de los países de la región han reducido las barreras a la importación de alimentos sin una contrapartida equivalente por parte de los países desarrollados En general se estima que, mientras los países exportadores de cereales, carnes y lácteos obtendrán las mayores ventajas, los importadores de estos productos que corresponden al grupo PBIDA se verán afectados adversamente; otro tanto ocurrirá, de modo aún más serio, con los países del Caribe que dependen de productos afectados por la pérdida de acuerdos preferenciales preexistentes.

Objetivos

65. i) Reducir el grado de dependencia alimentaria externa a niveles que se consideren económica, social y políticamente deseables, limitando la vulnerabilidad de la disponibilidad de alimentos frente a las fluctuaciones extremas del comercio alimentario mundial.

ii) Asegurar que las salvaguardias establecidas en los acuerdos de la Ronda Uruguay del GATT sean efectivamente adoptadas.

Acciones a desarrollar

66. i) Capacitar a los agentes del sector público en el conocimiento e implicaciones de las reglas derivadas de los acuerdos de la Ronda Uruguay, en particular en lo relativo a las medidas sobre posibles efectos negativos de la reforma en los países menos desarrollados e importadores netos de alimentos.

ii) Incorporar en los acuerdos de los mercados regionales y subregionales consideraciones sobre la seguridad alimentaria, en especial en aspectos relativos a la dependencia de los países y a la inestabilidad de la oferta anual, dado que los grados de variabilidad de ésta a escala subregional es significativamente menor que la de varios de los países que integran esos mercados.

iii) Crear, o reforzar donde existan, sistemas de alerta temprana en los países con altos índices de inestabilidad en la producción de alimentos básicos.

iv) Crear o reforzar los comités del CODEX Alimentario para su difusión y adopción por los productores, dado que ha pasado a constituir el referente para las normas sanitarias y fitosanitarias del GATT.

6. En el ámbito de la demografía y los recursos humanos

Bases para la acción

67. El descenso de la tasa de fecundidad global de la región (desde alrededor del 6% en los años 60 a un 3% a fines de la década pasada) no fue uniforme ni entre los países ni entre los distintos estratos sociales de cada país En efecto, siguen vigentes tasas muy altas en varios de ellos, como por ejemplo, Bolivia (4.6%), El Salvador (5.4%), Haití (4.8%), Honduras (4.9%), Nicaragua, (5%), etc.; es decir, precisamente los países deficitarios de bajos ingresos Por lo tanto, se estima que el crecimiento poblacional de los PBIDA hasta el 2010 se mantendrá a niveles altos (2.2%), en contraste con el resto de los países de la región (1.5%) El crecimiento de la PEA será mayor aún que el de la población y difícilmente podrá ser absorbido productivamente en actividades agrícolas, lo que incrementará procesos migratorios, primero a los centros urbanos y/o países vecinos y un número considerable tratará de instalarse, en los países desarrollados.

Objetivos

68. i) Dar la mayor prioridad al desarrollo del recurso humano en el mundo rural como condición necesaria para enfrentar las exigencias de competitividad creciente en el acceso a mejores niveles de vida y de ingreso.

ii) Asegurar que las familias tengan los conocimientos y recursos necesarios para regular su tamaño a los niveles que consideren deseables para mejorar su calidad de vida.

Acciones a desarrollar

69. i) Elevar significativamente la inversión en educación para universalizar, como mínimo, el dominio del manejo numérico (las cuatro operaciones, porcentajes y regla de tres) además de la lectura y escritura como condición de aplicación de tecnologías mejoradas

ii) Desarrollar, adaptándolos a la idiosincrasia de cada sociedad, programas que permitan a las madres adecuar su nivel de fecundidad al nivel deseado.

iii) Establecer mecanismos para que los niños y adolescentes de familias en situación de pobreza no tengan que sacrificar los estudios, creando mecanismos de compensación a estos hogares por la pérdida de ingresos que ello implica.

iv) Asegurar que los programas de titulación, entrega de tierras y otros eviten los sesgos de género.

7. En el ámbito institucional

Bases para la acción

70. Los procesos de descentralización y de desconcentración de recursos, así como la apertura de espacios potenciales para la participación de la sociedad civil, han pasado a formar parte de las políticas de muchos de los países de la región. De todas maneras, aún en los casos de clara voluntad política para su desarrollo, estas políticas encuentran obstáculos porque reproducen a escala local el carácter compartimentado que tienen las funciones públicas a nivel central Además, existe el agravante de que la formación de los cuadros técnicos suele no estar a la altura de la necesidad de elevar la eficiencia y la eficacia de los mayores recursos públicos que se han puesto a su alcance Ambos factores - la compartimentación y el insuficiente nivel técnico - constituyen un obstáculo al aprovechamiento de las potencialidades de desarrollo que encierra el fortalecimiento de los vínculos entre las ciudades medianas y su hinterland rural, en términos de estímulo a demandas recíprocas de bienes y servicios.

Objetivos

71. i) Fortalecer los vínculos entre ciudades medianas y el entorno agro-rural.

ii) Impulsar la descentralización, fortaleciendo la capacidad de gestión de los poderes locales para una política participativa a la escala de la economía local, que permita: percibir, con mucha mayor precisión, la especificidad de las carencias, restricciones y potencialidades de su desarrollo, convertir en "recurso" la participación organizada de la población y asegurar el control social de las funciones públicas.

Acciones a desarrollar

72. i) Estimular la creación o el fortalecimiento de organizaciones homogéneas y representativas de la población local. La homogeneidad de los organizados debe ser tal que los problemas que enfrentan tengan un grado razonable de semejanza, de modo de evitar formas espúreas de representación.

ii) Procurar que el proceso de descentralización de la gestión pública esté acompañado por la correspondiente desconcentración de recursos (humanos, materiales y financieros) e integre funciones que exhiben potenciales sinergias en relación a los problemas alimentarios, como las de alimentación, salubridad, acceso al agua potable, acceso a combustibles, educación nutricional, etc.

iii) Adecuar los lineamientos generales de política nacional para el sector agropecuario a las particularidades regionales y locales, elevando la eficacia de su impacto y la eficiencia en el uso de los recursos.

iv) Abordar los problemas de pobreza, inseguridad alimentaria y deterioro ambiental local, apuntando con precisión a la naturaleza de las carencias.

v) Generar y movilizar el ahorro local para orientarlo hacia proyectos locales.

vi) Integrar mercados fragmentados al fortalecer las redes de los mercados regionales, en especial los mercados mayoristas que simplifican el proceso de juntar a compradores y vendedores en un mismo espacio reduciendo los costos de transacción.

vii) Dar contenido específico a la naturaleza de las necesidades de capacitación y de mejora tecnológica, tanto en el ámbito agrícola como entre las a menudo incipientes pequeñas industrias locales.

viii) Hacer accesible la información, sobre todo la requerida para mejorar las estrategias de obtención de empleo e ingresos, pues la mala información o la carencia de la misma contribuyen a la mala asignación de los recursos y a la pérdida o falta de percepción de oportunidades existentes.

ix) Satisfacer demandas específicas relativas a los problemas ambientales que afectan a la localidad.

Responsabilidades para la implementación de las acciones prioritarias

73. Los gobiernos nacionales tienen la primera responsabilidad en cuanto a crear las condiciones requeridas para el logro de la seguridad alimentaria en sus respectivos países, a través de la puesta en práctica de las acciones prioritarias que se han delineado en los puntos anteriores. Adicionalmente, comparten responsabilidades con otros países dentro y fuera de la región, con organizaciones internacionales y no gubernamentales y con la sociedad civil, en la búsqueda de las metas de seguridad alimentaria.

Responsabilidades a nivel regional y subregional

74. Los gobiernos de la región deberán crear un clima de incentivos adecuado para que el comportamiento de los agentes sea coherente con los objetivos y las metas de la seguridad alimentaria;

i) Fortalecer las redes de cooperación técnica relacionadas directa e indirectamente con la seguridad alimentaria;

ii) Concebir los acuerdos de integración subregionales en el marco de un regionalismo abierto, sobre todo en lo que se refiere a asegurar que los flujos de bienes vinculados al logro de la suficiencia y estabilidad de los sistemas alimentarios no sean obstaculizados;

iii) Agilizar los mecanismos destinados a compartir el conocimiento tecnológico orientado a la producción sustentable en las tierras altas, en tierras semi-áridas y en el trópico húmedo;

iv) Fortalecer la cooperación en la identificación y divulgación de métodos y técnicas eficientes en el uso del agua;

v) Establecer acuerdos equitativos y eficientes en el manejo de recursos hídricos transfronterizos, enfatizando su sustentabilidad;

vi) Ampliar el ámbito de los sistemas de información y alerta temprana constituyendo redes regionales que proporcionen información sobre las tendencias previsibles de cultivos y mercados;

vii) Los organismos regionales de asistencia financiera así como las instituciones de investigación y de asistencia técnica tienen la responsabilidad de focalizar sus actividades hacia los objetivos de la seguridad alimentaria regional. En particular, los bancos regionales y subregionales deberán optimizar y priorizar el uso de los recursos financieros dirigido a países con déficit alimentario que enfrentan dificultades para financiar sus necesidades de importación de alimentos.

Responsabilidades a nivel internacional

75. Los organismos internacionales y la comunidad de países donantes deberán:

i) Respaldar a los gobiernos nacionales e instituciones privadas en la planificación, ejecución y revisión de programas y proyectos orientados a la producción alimentaria y al desarrollo agrícola y rural a través de la cooperación técnica y la inversión;

ii) Apoyar los programas de manejo del agua, tanto a nivel nacional como a nivel regional y subregional;

iii) Apoyar a los gobiernos en el diseño y puesta en práctica de programas destinados a controlar la hiperurbanización, a difundir métodos que acerquen la fecundidad efectiva a la deseada;

iv) Apoyar los programas nacionales destinados a mejorar las condiciones de acceso de los grupos de población vulnerables o en situación de pobreza a través de la asistencia nutricional, el mejoramiento de las condiciones sanitarias de sus viviendas y de la educación;

v) Apoyar los programas nacionales que tengan como objetivo mejorar la infraestructura destinada a eliminar los cuellos de botella que conducen a incrementar las pérdidas poscosecha, a dificultar la comercialización y a elevar los costos de los alimentos básicos de consumo masivo;

vi) Fortalecer la capacidad de instituciones como el GCIAI para contribuir al desarrollo científico-tecnológico de los centros nacionales y regionales, enfatizando su orientación hacia los requerimientos de los pequeños productores y de los productos básicos de consumo masivo;

vii) Promover a nivel de la Organización y Mundial del Comercio, la correcta aplicación de los acuerdos de la Ronda Uruguay del GATT relativos a los posibles efectos negativos del programa de reformas en los países menos desarrollados importadores netos de alimentos.

76. Los organismos internacionales de financiamiento deberán:

i) Optimizar el manejo de los recursos financieros destinados a brindar apoyo a los países deficitarios en alimentos que enfrentan serias dificultades para financiar sus necesidades de importación de alimentos;

ii) Asistir a los gobiernos en la adopción de programas destinados a promover el desarrollo social de los sectores más débiles de la sociedad.

El papel esperado de la sociedad civil

77. La empresa privada y las organizaciones no gubernamentales tienen un papel importante que jugar en los siguientes ámbitos:

i) La transferencia de tecnología y el desarrollo de los recursos humanos a través de la difusión de formas de articulación entre la agroindustria y el agrocomercio y los pequeños y medianos productores;

ii) El acatamiento y la difusión de los acuerdos internacionales vinculados a la sustentabilidad, tales como la Convención Internacional de la Protección de las Plantas, el Código de Conducta para la Pesca Responsable, las normas de calidad e higiene fijadas en el Codex, etc.

iii) Asumir responsabilidades en materia de manejo de recursos hídricos y de inversión en la ampliación del riego;

iv) Mejorar las redes de distribución de alimentos y de insumos para su producción;

v) Crear condiciones de acceso al crédito formal para pequeñas y medianas empresas agroindustriales y agrocomerciales;

vi) Concentrar sus programas, sobre todo en el caso de las ONGs, en zonas con predominio de pequeños productores y de consumidores urbanos y rurales pobres.

78. La sociedad debe contrarrestar las diversas formas de discriminación que afectan a mujeres, jóvenes, grupos indígenas y pobres en general.


ANEXO 1
NIVELES DE SUFICIENCIA CALORICA
(calorias per capita/dia)

NORMA

MEDIA


SUFICIENCIA **/

BASICA */






País

1961-70 1971-80 1981-90
1961-70 1971-80 1981-90
Argentina2386
3163.0 3176.3 3098.8
132.6 133.1 129.9
Barbados2344
2608.2 2936.3 3100.7
111.3 125.3 132.3
Belize2323
2211.5 2533.1 2553.2
95.2 109.0 109.9
Bolivia2172
1868.6 2052.9 2056.5
86.0 94.5 94.7
Brasil2242
2416.6 2592.4 2682.8
107.8 115.6 119.7
Chile2286
2604.8 2600.4 2510.0
113.9 113.8 109.8
Colombia2241
2091.5 2267.9 2446.3
93.3 101.2 109.2
Costa Rica2243
2292.9 2546.9 2669.7
102.2 113.5 119.0
Cuba2318
2451.5 2794.6 3131.4
105.8 120.6 135.1
Ecuador2200
2117.1 2228.1 2363.2
96.2 101.3 107.4
El Salvador2174
1818.0 2095.0 2352.9
83.6 96.4 108.2
Guatemala2164
2015.8 2110.8 2227.7
93.2 97.5 102.9
Guyana2247
2267.2 2442.9 2489.0
100.9 108.7 110.8
Haití2175
2005.9 2007.5 2051.8
92.2 92.3 94.3
Honduras2242
2027.1 2138.3 2137.7
90.4 95.4 95.3
Jamaica2226
2250.1 2664.7 2572.5
101.1 119.7 115.6
Mexico2203
2572.1 2774.5 3092.9
116.8 125.9 140.4
Nicaragua2155
2336.7 2338.0 2298.1
108.4 108.5 106.6
Panamá2333
2248.8 2300.1 2397.5
96.4 98.6 102.8
Perú2212
2256.8 2193.2 2037.8
102.0 99.2 92.1
Paraguay2286
2534.3 2633.7 2677.3
110.9 115.2 117.1
Rep.Dominicana2221
1914.3 2180.1 2317.8
86.2 98.2 104.4
Suriname

2139.9 2293.9 2451.8



Trinidad y Tabago2263
2448.6 2677.5 2938.9
108.2 118.3 129.9
Uruguay2362
2831.0 2852.7 2695.2
119.9 120.8 114.1
Venezuela2224
2291.2 2491.0 2547.0
103.0 112.0 114.5

Fuente: AGROSTAT ( y calculos en TSP)
*/ Norma básica: Calculada a partir del programa ENERQ, FAO.
**/ Suficiencia = Media / Norma Básica


ANEXO 2
COEFICIENTES DE VARIABILIDAD DE PRODUCCION DE LOS GRANOS BASICOS*/


1961 1970


1971 1980


1981 1990

Media Kg/hab/díaError EstándarCoef de Var.**/
Media Kg/hab/díaErrorEstándarCoef de Var.
Media Kg/hab/díaError EstándarCoef de Var.
Argentina225.4916.6537.39
204.426.9243.39
208.117.1063.41
Barbados222.6513.1645.91
195.9420.19110.3
180.174.9952.77
Belize144.893.8682.67
145.032.1461.48
142.193.8662.72
Bolivia232.556.2872.7
239.648.9853.75
221.6925.90811.69
Brasil261.916.6822.55
245.386.9432.83
219.191.7920.82
Chile213.355.7872.71
212.913.7831.78
204.241.1550.57
Colombia154.125.7233.71
178.831.5950.89
190.535.42.83
Costa Rica136.773.7472.74
133.622.0821.56
143.094.2692.98
Cuba182.118.2954.55
205.937.0993.45
216.985.1212.36
Ecuador170.156.593.87
161.417.8594.87
140.465.4263.86
El Salvador126.771.8311.44
145.893.2662.24
163.175.2963.25
Guatemala151.11.2860.85
152.780.8380.55
163.472.7641.69
Guyana181.914.3422.39
175.865.2062.96
182.839.0944.97
Haití211.333.6751.74
210.334.422.1
209.383.5361.69
Honduras147.912.2841.54
140.262.4561.75
138.253.752.71
Jamaica158.347.8054.93
206.646.3463.07
192.8111.7916.12
México185.821.780.96
190.163.0151.59
200.893.2791.63
Nicaragua154.775.8913.81
146.423.3122.26
161.496.7424.17
Panamá167.645.8633.5
152.7514.9029.76
153.058.6935.68
Perú269.878.9683.32
233.714.8912.09
204.3211.6225.69
Paraguay311.746.7512.17
306.948.4222.74
287.197.3022.54
Rep. Dominicana137.611.6121.17
146.48.2285.62
130.984.9223.76
Suriname157.9310.9286.92
166.053.2991.99
188.058.4524.49
Trinidad y Tabago176.616.0743.44
188.323.531.87
195.218.214.21
Uruguay176.911.8956.72
183.47.8714.29
186.333.8532.07
Venezuela163.354.0462.48
158.695.4193.41
154.6910.3656.7

*/ Comprende cereales, raÍces y tubÉrculos, y leguminosas secas.
**/ Coeficiente de variabilidad = (Error estÁndar / Media) * 100


ANEXO 3
AUTONOMIA: IMPORTACIONES ALIMENTOS/EXPORTACIONES TOTALES
(en porcentaje)
1961-19701971-19801981-1990
MEDIAMAXIMOMINIMOMEDIAMAXIMOMINIMOMEDIAMAXIMOMINIMO
BOLIVIA28.334.323.232.241.726.629.547.917.0
ECUADOR12.015.97.226.345.510.231.838.821.8
PERU33.543.527.741.555.723.246.453.136.5
COLOMBIA13.518.07.919.530.511.522.128.414.9
VENEZUELA54.365.144.161.869.652.961.172.348.4
MEXICO2.27.10.213.529.41.620.030.19.8
GUATEMALA11.313.39.114.320.59.214.121.58.2
HONDURAS12.316.19.217.126.212.019.222.215.5
COSTA RICA37.446.333.139.549.928.647.168.531.6
EL SALVADOR20.528.713.018.029.512.423.030.318.1
NICARAGUA17.322.010.821.537.212.528.447.015.8
CUBA82.188.974.180.887.477.382.283.978.6
REP. DOMINICANA37.550.623.348.355.639.552.963.736.6
HAITI10.416.37.022.536.38.634.640.630.9
PANAMA22.326.317.832.741.826.832.839.024.2
ARGENTINA0.63.70.00.43.50.00.10.20.0
CHILE19.231.38.536.662.021.123.748.45.9
PARAGUAY30.240.922.212.619.27.25.212.91.3
URUGUAY6.624.30.013.545.10.512.526.74.5
BRASIL12.915.69.913.421.68.612.017.34.1
BELIZE42.050.636.933.445.027.228.531.726.4
DOMINICA41.757.937.155.089.743.534.652.125.8
GRANADA59.578.342.972.1107.846.266.679.851.4
GUYANA14.416.112.712.717.89.78.912.26.2
JAMAICA21.224.617.222.127.314.925.028.817.7
ST. KITTS44.363.428.137.467.521.247.782.135.1
ST. LUCIA48.695.540.062.475.454.444.358.530.2
SURINAME12.516.78.19.110.97.49.111.17.0
TRINIDAD Y TABAGO10.711.98.27.811.05.413.217.38.2


ANEXO 4

NIVELES MEDIO MAXIMO Y MINIMO DE DEPENDENCIA DE IMPORTACIONES DE ALIMENTOS */
(Porcentaje) **/

MEDIA MAXIMO MINIMO
País1961-701971-801981-90
1961-701971-801981-90
1961-701971-801981-90
Argentina0.55 0.59 0.26
2.41 2.58 0.43
0.12 0.15 0.14
Barbados57.12 69.01 73.48
63.70 71.74 81.04
48.71 64.81 70.94
Belize61.06 42.67 37.65
73.74 50.86 62.41
46.79 31.24 29.10
Bolivia20.63 21.34 19.69
24.20 26.40 29.51
16.42 16.14 11.47
Brasil6.93 7.59 7.51
8.32 11.67 11.96
5.34 4.60 2.86
Chile23.41 36.08 23.13
30.80 54.02 45.00
18.08 23.92 8.62
Colombia9.17 13.50 15.88
12.14 22.01 21.60
6.13 7.36 12.20
Costa Rica25.54 26.21 26.00
32.79 33.80 35.77
20.63 19.31 17.76
Cuba51.50 56.57 56.32
54.62 60.63 58.83
47.48 54.98 53.77
Ecuador8.27 16.08 20.90
9.60 25.55 31.13
6.82 8.67 12.54
El Salvador20.45 15.76 22.14
27.16 23.96 27.13
12.77 10.89 18.75
Guatemala10.44 11.68 14.20
11.94 16.49 21.10
8.34 7.50 8.31
Guyana35.51 34.58 18.81
40.43 38.78 29.93
32.66 28.90 6.83
Haití8.77 17.37 28.91
12.64 28.61 36.15
6.52 8.61 24.20
Honduras12.06 14.48 14.03
14.87 21.98 15.28
9.90 10.76 11.82
Jamaica59.77 64.25 69.65
68.59 75.11 80.50
54.71 41.83 57.99
Mexico2.06 10.93 18.23
5.29 27.31 25.89
0.58 1.75 10.06
Nicaragua12.90 15.17 24.91
16.45 30.61 39.86
8.47 9.64 16.84
Panamá19.82 32.25 32.18
25.49 40.20 38.97
16.37 22.39 25.11
Perú21.08 27.25 35.24
28.58 35.09 40.37
15.73 17.04 26.41
Paraguay9.85 4.85 2.47
13.65 6.91 5.51
7.33 2.68 0.85
República Dominicana18.31 29.51 38.29
27.77 37.71 44.77
8.41 21.14 26.19
Suriname33.97 42.79 42.77
43.84 48.58 46.92
25.43 33.83 38.31
Trinidad y Tabago67.63 75.52 82.37
80.05 85.28 99.45
59.99 63.17 67.10
Uruguay10.29 11.38 9.50
17.40 28.97 16.13
4.86 2.34 4.73
Venezuela34.81 48.26 53.42
41.54 61.21 68.17
28.75 37.54 38.18

Fuente: AGROSTAT (y calculos en TSP).
*/ Alimentos = Granos básicos (raices y tub., leguminosas, cereales) + azúcar + leche + carne + aceites veg. (expresados en millones de calorías por tonelada).


Anexo 5
CARATERISTICAS DE PAISES QUE NO ALCANZAN LAS 2.700 CALORIAS PER CAPITA EN EL 2010
PaísTasa de crec.DependenciaTasa de crec.Tasa de crec.Crecimiento SEAEsperanzaPoblación
poblaciónPEAPEA agrícola1980-90de vidarural (%)
Bolivia2.480.02.945.50.55949.0
El Salvador2.283.03.243.2-0.16356.0
Guatemala2.992.03.256.91.26558.0
Haití2.077.02.170.00.15770.0
Honduras2.990.03.560.52.76856.0
Nicaragua2.966.04.646.52.66740.0
Panamá1.964.03.032.0-0.57345.0
Perú1.798.02.740.01.76630.0
Rep. Dominicana2.065.02.445.7-0.16740.0
América Latina y el C.2.932.10.8

Fuente: CEPAL, FAO.


Anexo 6
AMERICA LATINA: DESOCUPACION URBANA POR PAISES
(1980-1994)
(Porjentaje)

198019811982198319841985198619871988198919901991199219931994
AMERICA LATINA6.76.68.49.810.010.19.28.38.58.18.38.1


ARGENTINA2.64.75.34.74.66.15.65.96.37.67.56.57.09.611.5
BOLIVIA7.15.98.28.56.95.87.07.211.610.29.57.35.85.45.8
BRASIL6.27.96.36.77.15.33.63.73.83.34.34.85.85.45.1
COLOMBIA9.78.39.111.713.414.113.811.811.29.910.310.210.28.68.9
COSTA RICA6.09.19.98.56.66.76.75.96.33.75.46.04.34.04.3
CHILE11.79.020.019.018.517.013.111.910.07.26.57.35.04.16.3
ECUADOR5.76.06.36.710.510.410.77.27.47.96.18.58.98.97.8
GUATEMALA2.21.56.09.99.112.014.011.48.86.26.46.45.75.55.2
HONDURAS8.89.09.29.510.711.712.111.48.77.26.97.46.07.16.3
MEXICO4.54.24.26.65.74.44.33.93.52.92.92.72.83.43.7
PANAMA10.410.710.111.712.415.712.714.116.316.316.816.014.713.213.7
PARAGUAY3.92.25.68.37.35.16.15.54.76.16.65.15.35.14.4
PERU7.16.86.69.08.910.15.44.87.17.98.35.99.69.98.8
URUGUAY7.46.711.915.514.013.110.79.39.18.69.38.99.08.49.1
VENEZUELA6.66.87.811.214.314.312.19.97.39.210.49.57.86.68.7

Fuente: PREALC