Grupo de mujeres Arzu

“¡Las mujeres juntas son siempre más fuertes!”

Azerbaiyán

Desde la repostería hasta criar aves de corral, los miembros del Grupo de Mujeres Arzu en la región de Ismayilli (Azerbaiyán) han encontrado una serie de maneras para mejorar sus ingresos, mientras adquieren conocimientos nuevos de agricultura, tecnologías innovadoras y plan de negocio.

El grupo, formado en la aldea de Sumagalli en el marco del Proyecto Agro Action para Mujeres de Azerbaiyán, con ingresos generados por las mujeres y financiación del Programa de Asociación FAO-Azerbaiyán, tiene como objetivo impulsar la seguridad alimentaria y promover el desarrollo rural socialmente inclusivo, y los medios de vida sostenibles, a través del empoderamiento de la mujer rural.

Los miembros del grupo que participan en la agricultura están aprendiendo sobre las mejores prácticas en sus áreas respectivas, la innovación, el desarrollo empresarial y el acceso a los recursos.

“Actualmente, la mayoría de las mujeres se dedica a la crianza de aves de corral, ya que es una buena ocupación generadora de ingresos debido a la creciente demanda de aves de corral orgánicas”, dice el grupo.

Una de las prioridades de la asociación de la FAO con Azerbaiyán es la promoción de la representación de la mujer en las organizaciones rurales y las actividades generadoras de ingresos para la mujer rural. Las mujeres que se han beneficiado de esta asistencia dedicaron sus habilidades a ayudar a los demás, durante los difíciles meses posteriores al inicio de la pandemia de COVID-19.

Las personas relacionadas con la agricultura continuaron trabajando después del brote de enfermedad por coronavirus (COVID-19), produciendo carne, leche, mantequilla, aves de corral, huevos, miel, fruta y trigo, pero no pudieron vender y entregar todos sus productos debido a las reglas relativas al confinamiento y la cuarentena.

Las mujeres decidieron donar los productos que quedaban sin vender a los grupos vulnerables de la aldea, incluidos los ancianos, las familias con muchos niños y las personas enfermas, y necesitadas. El resto, debido al confinamiento, se vendió localmente o en zonas vecinas a precios más bajos de lo habitual.

“Estamos muy orgullosas de haber podido ayudar a las personas necesitadas durante estos tiempos difíciles”.

Las heroínas de la alimentación que colaboran con Arzu dicen que trabajar juntas las hace más fuertes y que ayudar a sus vecinos fortalece la comunidad.

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